Cádiz, la meca del ‘buenrollismo’ 

Irás por sus monumentos y volverás a ella por su gente, gastronomía y arte 
La palabra ‘buenrollismo’ aún no está aceptada por la Real Academia Española de la Lengua. Sin embargo, el NEOMA, el diccionario de neologismos del español actual, sí que ofrece una definición de esta: “predisposición o actitud positiva ante algo”. ¿Y si esta palabra tuviese asociada una ciudad española? 
Te pondremos en situación. 3.000 años de historia, una ciudad a modo de isla, escenario elegido para firmar una de las constituciones más importantes de la historia de España, y una serie de pueblos blancos que rodean la capital, los cuales se convierten en la mejor corona que una ciudad puede tener para considerarla toda una reina. 
Por qué sí. Ni Sevilla, ni Córdoba, ni Granada, ni Huelva, ni Almería, ni Jaén. Esto solo lo consigue ella. Cádiz es la reina del sur y sus habitantes el mejor séquito que un reino pudiese tener.  Intentó ser más que la actual capital andaluza construyendo una catedral que fuese más grande que la Giralda; protegió durante varios años todas las casas con cañones sobrantes; creó su propio estilo para recubrir las fachadas con almejas y, desde sus torres, se divisaban los barcos que venían del ‘Nuevo Mundo’. 
Allí, hasta el sol tiene un brillo especial. De ahí, que se decidiese llamar la Costa de la Luz a todo aquello que comprende entre Tarifa y Sanlúcar de Barrameda. Pero no todo se queda ahí. Manolo Escobar, en una de sus canciones, decía aquello de ‘La española cuando besa es que besa de verdad’, y de besos bien sabe esta provincia. Aquí, a su costa, la besan dos aguas diferentes: la del mar Mediterráneo y la del océano Atlántico. Y es que, ya que te besan, mejor que te beses de verdad. 
Por eso, solo podemos pedirte una cosa: llévanos a Cádiz, por favor. Llévanos sin pensártelo. Móntate en el coche, coge un bus o súbete en el tren sin pensarlo mucho, pero llévanos. Recorre sus calles, su centro, sus pueblos, pero sobre todo conoce a su gente. De ella dicen que tiene duende, y no es para menos. Si han conseguido que su Carnaval sea todo un festival para el mundo entero, van a conseguir atraparte sin que te des cuenta. 
Acostúmbrate a escuchar ‘illo’, ‘aro’, ‘pisha’, ‘no, ni na’ y a decir ‘Cai’, como la Niña Pastori en su canción, para referirte a la ciudad. Al principio, puede que tus orejas chirríen, incluso llegues a sentirte que estás en el extranjero porque no entiendes nada, pero vas a sentirte tan sumamente bien interactuando con ellos que entonces entenderás por qué Cádiz es la capital del ‘buenrollismo’. ¡Ah! Y nada más llegar, cuando vayas a preguntar qué ver en Cádiz, si vienes de fuera de dicha comunidad, arrancarán la conversación con un “Qué fisno hablas, ¿de dónde vienes?” y a partir de ahí, todo serán risas, buenas recomendaciones y planes de los que nunca podrás arrepentirte. 
Desde Vipealo.com, hemos querido plasmar ese buenrollismo en nuestras actividades. Desde el free tour Cadiz hasta el free tour por Setenil de las Bodegas, pasando por un tour de tapas por el Puerto de Santa María, entre otras cosas. 
Estamos enamorados hasta las trancas de esta provincia. ¡Bendita suerte la de los viajeros africanos o de cualquier otra parte que tienen Cádiz como primera parada en su aventura! Ojalá todo el mundo tuviese la suerte de empezar conociendo España por este destino. Aunque visto así, tal vez nunca más quisieran moverse de sus tierras. 
Sea el mes del año que sea, hay un pedacito de Cádiz que estará ahí para verte reír. Y es que, si el buenrollismo no entiende de épocas, mucho menos lo entiendes Cádiz.