España y el sector de los tejidos técnicos

Los tejidos técnicos están cada vez más presentes en todo tipo de ropa, como la deportiva, en los automóviles e incluso es la más utilizada para los trajes espaciales. Gracias a su popularidad, es normal encontrarla como ejemplo de innovación.
El propio sector es el encargado de lanzar cada poco tiempo nuevas técnicas y materiales que sirven para fortalecer el tejido donde estará instalado. Además de que tiene muchas aplicaciones, los tejidos técnicos para el deporte y los tejidos técnicos conductores proporcionan un extra de comodidad y seguridad que miles de personas aman.
España en plena transformación
Si hay algo que caracteriza a nuestro país en los tejidos técnicos, es que durante los últimos años ha conseguido ampliar este sector más allá de la moda y la confección, pudiéndose catalogar como un negocio en pleno crecimiento. A día de hoy, existen más de 300 firmas que se dedicaban a su fabricación y procesaban más del 20 % de las fibras, que son claves para la transformación del sector.
La mayoría de las empresas dedicadas a los tejidos técnicos están situadas en el litoral mediterráneo. ¿Por qué? Porque en esta zona aún existe una gran huella de la industria textil, dejando un mayor número de oportunidades a las compañías que se dedican a ello. Algunas de estas empresas se benefician más porque son ellas mismas quienes confeccionan sus propios tejidos, sin la necesidad de importarlos.
Una prueba destacable de que este sector se encuentra en pleno auge, es que las ventas totales anuales superan los 2.500 millones de euros, destinando una pequeña parte a otros mercados exteriores. Casi la mitad de las empresas en nuestro país están consideradas de tamaño mediano, aunque hay otras más grandes que pueden llegar a facturar más de 10 millones de euros al año.
Apostando por el futuro
Las PYMES son las empresas predominantes en este sector. Por otro lado, se encuentra la naturaleza de los productos, que consolidan una fuerte estructura de ventas, debido a que tienen que afrontar las duras exigencias de los mercados exteriores.
Solo de este modo se consigue informar y dar soporte a todos los usuarios y países, debido a que el mercado global aún se encuentra muy segmentado. La propia Comisión Europea fue la encargada de dictar que es necesaria una cartera de productos donde se realicen acciones conjuntas, con el objetivo de poder acceder a mercados cada vez más alejados, proporcionando un mayor margen de beneficios.
Por otro lado, está otra tendencia, la cual propone que las etapas de producción deben integrarse en la impresión digital y adaptarse a la evolución de las nuevas tecnologías.
Se sabe a ciencia cierta que es la continua innovación de las empresas y a su desarrollo junto a las nuevas tecnologías la clave del éxito que permite a nuestro país competir con amplias garantías, permitiendo obtener un beneficio más amplio que afecta al PIB.
Los tejidos técnicos son el futuro, tanto para el sector textil como para otros más especializados. El continuo avance de este sector hace que se puedan tener cada vez productos más seguros y fiables.