Qué es y fases del Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad que cada vez abarca a un mayor número de personas en la parte occidental del mundo. Uno de los síntomas de alerta de la enfermedad es el evidente deterioro cognitivo leve.
Ante la sospecha de que la enfermedad se está manifestando, lo recomendable es acudir al médico de confianza de la familia, quien realizará la evaluación médica correspondiente con el fin de determinar si hay deterioro, si estamos ante una demencia tipo alzhéimer y en qué grado de avance se encuentra la enfermedad.
Etapas del alzhéimer
Esta enfermedad va generando en las personas afectadas un deterioro progresivo, el cual será más o menos rápido según las condiciones de cada individuo, de igual forma, los síntomas se presentarán juntos o de manera individualizada.
Si deseas conocer más detalles sobre las fases del alzheimer puedes continuar leyendo, ya que haremos un resumen de las tres fases del alzhéimer, leve, moderada y grave.
Leve
Esta es la primera etapa de la enfermedad, donde la persona olvida los momentos más recientes, los últimos 10, 15 o 20 minutos en los que se olvida de sí comió, se tomó un medicamento, se bañó o tuvo una conversación. Los individuos ven mermada su memoria del tiempo y el espacio.
Esta primera fase se prolonga por espacio de unos tres años, aunque puede variar entre las personas afectadas. En este proceso se manifiesta la sensación de desorientación, fatiga y falta de concentración, pero aun así, el paciente es capaz de sostener una conversación con coherencia y conserva sus capacidades motrices.
Moderada
Cuando ya el paciente llega a la segunda fase se ven más afectados todos los aspectos de la memoria, los cuales van a fallar de manera progresiva.
Las alteraciones de la función cerebral se hacen más evidentes, ya que la persona comienza a tener problemas con el lenguaje, el reconocimiento y las funciones aprendidas.
En consecuencia, al paciente se le dificulta la articulación de palabras para comunicarse con los demás, ya que incluso confunde unas con otras, olvida las cosas que aprendió y que se hacen a diario, como vestirse o usar un mando a distancia y no reconoce a las personas con las que vive, aunque esta pérdida de memoria no es total.
Grave
En ella las facultades intelectuales se ven gravemente afectadas, así como los daños en el cerebro, por lo tanto se acrecienta la rigidez muscular. Ya no es posible que reconozca a sus familiares ni a sí mismo cuando se mira al espejo.
Ya no es la misma persona de antes
La mirada cambia, los invade la apatía, no se asean o se visten por sí mismos, incluso llegan a padecer de incontinencia por lo que dependen al 100% de la persona que los cuida.
¿Cómo se relaciona el deterioro cognitivo leve con el alzhéimer?
Primero hagamos un paréntesis para explicar que existe el deterioro cognitivo normal, el cual es producto del envejecimiento natural de cada individuo. Este se hace presente en la etapa de la vejez y consiste en la pérdida de algunas facultades intelectivas donde la persona no necesita ninguna supervisión para ejecutar sus tareas diarias.
En cambio, el deterioro cognitivo leve se puede decir que es el punto intermedio entre la primera fase y la última, donde los problemas como olvidarse de las cosas, de cómo hablar, de quién es, el algo mucho más grave que los problemas que se pueden manifestar por la vejez.
Las personas diagnosticadas con deterioro cognitivo leve, experimentan una ligera pérdida de sus facultades mentales, lo cual es notorio para sí mismos y también para las personas que conviven a diario con ellas. Sin embargo pueden realizar sus actividades diarias sin problema alguno, siempre que este no evolucione y tienda a agravarse.
En la actualidad el diagnóstico de entre el 40% y el 60%  de los pacientes que son diagnosticados con deterioro cognitivo leve, derivará en un máximo de cuatro años a la enfermedad del alzhéimer y por consiguiente, necesitarán de evaluaciones periódicas en función de ir midiendo las actividades y sus capacidades.
Algunos de los síntomas del deterioro cognitivo leve son:
  • Mayor frecuencia en el olvido de las cosas.
  • Pérdida de la capacidad de seguir el hilo de una conversación, libro o película.
  • Problemas para recordar cómo llegar a lugares conocidos.
  • Mayor impulsividad.