Pintar el cielo

‘El cielo’

Durant aquest mes d’agost, iSabadell publica els relats més destacats de la cinquena edició del Concurs de microrelats de iSabadell, que s’organitza pels volts de Sant Jordi amb el patrocini de la llibreria PAES de Sabadell. 

Aquest va ser el tercer relat més puntuat pel jurat en llengua castellana. No tenia títol però a efectes d’aquesta publicació, el titulem.

El reloj apenas podía marcar el tiempo que se escapaba entre sus dedos como meros recuerdos efímeros recortando imágenes en el horizonte del destino. Su piel, más antigua que el tiempo; más fría que un suspiro de hielo; más triste que la soledad infinita, mostraba ahora una leve sonrisa divisando en la distancia las cenizas de aquello que un día logró ser.

Una a una, apagó las estrellas tiñendo el cielo de agua cristalina y dulces algodones de nieve, como sueños en un mar de dudas y recuerdos. Sus manos temblaban con cada pincelada y su vista, nublada por el paso de los años, observaba su humilde obra de arte tras unos cristales empañados por el polvo de la memoria consumida.

La pintura se oscureció y tras ella, diminutos destellos de luz aparecieron, altivos y prepotentes, rodeando la luna con perfecta armonía. Y él se fue a dormir, más tarde que cualquier otro, para despertarse más temprano que nadie.

Arrastrándose siguió pintando el cielo, lamentando ver como la noche le arrebataba la luz de su mirada, junto a esos trazos tan dulces e irreales que jamás podían desaparecer, y que sin embargo lo hacían, una y otra, y otra vez.