Foto portada: el carrer de la Gomera,en una imatge recent. Autor: cedida.

‘Espacio público y (falta de) ética política’, por Xavier Guerrero

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Xavier Guerrero, regidor de Espai Públic

Empezaré hablando de espacio público y acabaré hablando de ética política. O más bien de su ausencia. En Sabadell hay una gran cantidad de espacios que, a pesar de uso público –por donde pasan libremente personas e incluso vehículos–, no pertenecen a la ciudad, sino que tienen un propietario o una comunidad de propietarios. Por ejemplo los espacios comunes entre los bloques de Sant Julià, partes de la acera de la avenida de Josep Tarradellas o la mayoría de calles de Nostra Llar.

Espacios donde el Ayuntamiento no puede invertir dinero porque, al ser privados, podría ser acusado de malversación de dinero público, aún y cuando actuase para un bien de la ciudad. Ha sido esta figura urbanística un problema para todos los concejales y técnicos responsables del mantenimiento de las calles de Sabadell desde hace muchos años.

Tras dos años de analizarlo a fondo con juristas y técnicos municipales, hemos elaborado un protocolo de actuación que nos permite hacer determinadas actuaciones en estos espacios y que no incumple la legislación. Protocolo que ya hemos empezado a aplicar y que poco a poco se irá notando.

Sin embargo, hay algunas calles en Sabadell, como la calle de la Gomera, en Els Merinals, que no entran en este criterio porque son espacios estrictamente privados, esto es, sin servidumbre de uso público. Los vecinos podrían poner una cadena e impedir el paso de coches por esta calle –no de personas, pero sí de coches–. Por este motivo nunca ha tenido mantenimiento municipal, ni del Gobierno actual ni de los anteriores, excepto algunas actuaciones puntuales. Sí está dentro del programa de limpieza, lo ha estado siempre y sigue estando, por salubridad pública y porque se permite transitar a los que no son vecinos, pero no está dentro del mantenimiento. El protocolo que hemos desarrollado no puede incluir esta calle y por este motivo llevamos ya algunos meses trabajando con los vecinos para encontrar una salida a esta situación. Una salida que sea legal y que nos permita dignificar esta calle como se merecen sus vecinos.

Hasta aquí la parte de espacio público. Pasemos a la de (falta de) ética política. Los medios publicaban hace unas semanas una nota de prensa de Ciudadanos denunciando la situación de la calle de la Gomera. En esta nota el Sr. Adrián Hernández afirmaba que la calle está abandonada y que el Gobierno se excusa en la figura de espacio privado de uso público para no hacer ni mantenimiento ni limpieza de esta calle, y que antes sí se hacía (cuando ni antes se hacía mantenimiento, como ahora, ni ahora se ha dejado de limpiar la calle, como antes). Acaba diciendo que es un ejemplo de la dejadez con la que este Gobierno trata el espacio público de la ciudad. La foto que acompañaba la nota muestra una calle que tiene muchos más que dos años y medio de dejadez, desmintiendo por sí sola el texto.

El hecho es que Ciudadanos se enteró de las actuaciones que el Gobierno está llevando a cabo al respecto, ya sea por algún vecino, ya sea por la información que se les facilita desde el propio Gobierno. Y, siguiendo su política habitual, antes de que se solucione el problema salieron a su denuncia, para que parezca que ha sido gracias a ellos que se ha solucionado. No es la primera vez que esto ocurre; tenemos el ejemplo en la reparación que se realizó en la avenida de Barberà o la reciente de los parterres de Sant Julià.

Yo lo llamo política estilo Sálvame o estilo Mujeres, hombres y viceversa, donde no es importante cuánta verdad hay en lo que se dice, sino cuánto se grita al decirlo.

Por desgracia, es necesario recordar constantemente que no todo vale en política y que el fin no justifica los medios. Y yo me pregunto: si estando en la oposición se permiten manipular de este modo la información para obtener rédito electoral, qué no harían si un día llegasen a gobernar.