Una votant a l'Escola Industrial. Autor: David B.

‘Sobre los resultados del 21 de diciembre’, por Juan Guil

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Miembro de en Comú-Podem y PSUC viu.

Los resultados de las elecciones han sido claros, el voto independentista ha obtenido el 47,49 por ciento y el voto no independentista el 50,93 por ciento, una diferencia del 3,5 por ciento. Esto es lo que han expresado los catalanes en las urnas.

Los independentistas han vuelto a ganar las elecciones en diputados gracias al sistema electoral, en las provincias con menos habitantes el diputado cuesta menos votos, con un sistema proporcional los resultados serían otros, el acto democrático se expresa en la votación de la ciudadanía en las urnas, este es el mandato que debe respetar todo gobierno democrático. Con este resultado nadie está legitimado para continuar con el proceso de desconexión, sería una estafa a la democracia.

Lo razonable en la actual situación es poner en macha una salida, emplazar al gobierno del estado, a un acuerdo justo para Cataluña, sometido a referéndum vinculante. Continuar el proceso por vía unilateral será un fracaso a corto y medio plazo, se debilitará el proceso y se reforzarán las fuerzas españolistas, anti catalanistas que representan Ciudadanos y PP. Es el momento de pasar a la ofensiva frente al estado y crear las bases, de una salida negociada a la situación que padecemos.

Esta situación necesita una alternativa que agrupe a todos y todas quienes deseamos una Cataluña soberana en una España de progreso y convivencia, que se priorice las personas y sus necesidades a las banderas, superando la actual división, inestabilidad económica, familiar, social…. el proceso tapa los problemas reales que existen, esperando una Cataluña independiente que no vendrá si no se cambia la constitución y las leyes vigentes en el estado.

A esta situación económica y social, se añaden los problemas de medidas represivas del estado, una parte del gobierno de la generalidad en la cárcel y otra en el exilio, medidas que mucha gente que no somos independentistas rechazamos por excesivas, generando un clima en Cataluña que va deteriorando cada día más la convivencia. Nadie debe ir a la cárcel por decisiones políticas, el estado tiene mecanismos suficientes. Nadie debe ser encarcelado por su actuación política, una cosa es aprobar una resolución en el parlamento y otra es su aplicación lo que no ocurrió. La libertad de los presos es necesaria para avanzar en el dialogo y posibles acuerdos.

Cataluña necesita un proyecto de convivencia, solidaridad y progreso social, reponer los derechos arrebatados con los recortes y la austeridad que aplicó el gobierno de Artur Mas y Puigdemont, desde entonces se han instalado en la sociedad catalana importantes bolsas de pobreza, el fraude en la contratación se generaliza ante la pasividad de la administración catalana, las listas de espera aumentan, el sistema público sanitario y educativo se deterioran, miles niñas y niños tienen barracones como  escuelas,  mientras,  millones de euros se van a la escuela elitista y sexista del Opus Dei. Aprueba la renta básica después de boicotearla cinco años, no se dota de recursos, las elites empresariales aumentan sus fortunas a costa de la sobreexplotación de las y los trabajadores, de los 100 multimillonarios que hay en España 37 son catalanes, los paraísos fiscales y el fraude fiscal se utilizan cada vez más, con la total pasividad del gobierno del estado y de Cataluña y de Europa.

Es necesario poner en marcha una alternativa, un programa de mínimos, un gobierno transitorio, que priorice las políticas sociales y fuerce al estado a un acuerdo satisfactorio para Cataluña, incluida la libertad de los presos. La actual coyuntura es favorable para avanzar en esa dirección, para ello es necesario recuperar la asamblea por el derecho decidir, que aprobó la propuesta de referéndum pactado, que agrupaba 4.000 entidades de toda Cataluña, crear las condiciones para conquistar el derecho a decidir, hacia una república española que hará realidad la república catalana.