La nova plaça d'Espanya. Autor: David B.

‘Plaza para el barrio o jardín para las estaciones’, por Antonio Recio (AA.VV Torreguitart)

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Antonio Recio, presidente de la AAVV Torreguitart

La apertura de la plaça d’Espanya, tras unos considerables e inexplicables retrasos, no es motivo para tirar cohetes. Y no lo es porque desde que se tuvo conocimiento del proyecto en el que se incluía la ubicación del acceso principal a los andenes en el corazón de la plaza, nunca contó con el visto bueno de las asociaciones vecinales que mostraron su oposición a través de escritos, manifestaciones y concentraciones por entender que la plaza, que surgió de un proyecto consensuado en su día con la participación vecinal, quedaba herida de muerte.

La nova plaça d'Espanya. Autor: David B.
La nueva plaza d’Espanya. Autor: David B.

Como siempre que existe controversia, la correlación de fuerza entre las posturas encontradas marca el resultado final. En este caso se impuso la decisión de ADIF que cerró filas en el proyecto y porque de una parte el equipo de gobierno de Manuel Bustos, fue incapaz de defender las alternativas que el vecindario proponía (que básicamente situaba los accesos por las amplias aceras de las cuatro esquinas de la plaza como suele ser habitual en otros lugares) y de otra parte porque la presión vecinal fue insuficiente para corregir el proyecto.

Resultado: la plaza pública se ha sustituido por un conjunto de intervenciones que giran en torno a unos accesos que juegan el papel central del espacio. Un diseño estéticamente más que discutible, que como espacio de ocio y útil para para actividades populares es prácticamente inservible y que a la postre ha provocado una modificación contra natura en la circulación de vehículos.

Por lo tanto lo que han construido ni tiene el consenso de la asociación vecinal, ni, como resulta evidente, tiene nada que ver con la plaça d’Espanya que en su día fue construida con la participación vecinal, ni responde a lo que se entiende por una plaza como espacio público. La asociación, en un contexto en el que predominó la falta de voluntad política para dar respuesta a los planteamientos que hicimos, no tuvo más opción que proponer instalar algunos elementos con el objetivo de que la plaza no quedase totalmente desvirtuada, pero que visto los resultados e incumplimientos unilaterales por parte del ayuntamiento, tampoco se han cumplido en su totalidad.

Nens jugant als jocs de fusta. Autor: David B.
Niños jugando en los juegos de madera. Autor: David B.

Ni tenemos plaza, ni tampoco compartimos como se ha ocupado y distribuido el espacio, por su poca funcionalidad pública y por haberse entrecortado demasiado la superficie verde impidiendo la continuidad visual, un diseño que está en las antípodas de la plaza consensuada entre el vecindario. Por eso la valoramos no como una plaza para el disfrute colectivo vecinal, sino como un jardín anexo a las estaciones de trenes. Han acabado con la plaça d’Espanya, una muerte anunciada, que además ha tenido que contar con la enorme paciencia de los/as vecinos/as que ha soportado estoicamente durante años los ruidos, el polvo, molestias diversas, etc. de unas obras inacabables. Definitivamente, no es para tirar cohetes. No obstante, el simulacro de plaza ha venido para quedarse y serán los vecinos y vecinas quienes darán su aprobación o rechazo a este proyecto.

Foto portada: la nueva plaza d’Espanya, hace unos días. Autor: David B.