Foto portada: personal del Taulí, aplaudint. Autor: J.d.A.

‘Reconocimientos como palanca de cambio’, por Adrián Hernández (Cs)

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Adrián Hernández, portavoz municipal de Ciutadans

“Junto a la excelencia, viene el reconocimiento” dejó para el recuerdo el novelista Thackeray.

En España hemos tenido años de excelencia en nuestro sistema sanitario, con reconocimientos puntuales, más reconocido por organismos internacionales que a nivel interno.

En la pandemia sanitaria provocada por el COVID19 lo que nuestros profesionales sanitarios no han podido ofrecer es la excelencia. Se han dejado la piel, en las peores condiciones, sin protección individual, con cambios de horarios, llegando antes de su turno para intentar protegerse fabricándose ellos mismos ‘protección’ con bolsas de basura o cualquier elemento ingenioso. Se han expuesto al virus a sabiendas, eran ellos o nadie, su realidad ha sido durísima, muchas veces a años luz de lo que las autoridades vendían en la televisión. Todavía tengo gravado a fuego algunas de las conversaciones que he tenido con amigos que conservo de mis años como trabajador sanitario:

“Esta noche quedan 13 mascarillas para todo el turno de noche”; “Menos mal que han donado hoy mascarillas si no ya no habría para nadie”; “Es lo más duro que he vivido Adri, no te puedes hacer a la idea, nada que te puedas imaginar, urgencias parece la guerra, salgo llorando, no puedes desconectar y muchos optamos por ni convivir con nuestra familia”.

Podría continuar, pero ya es conocido que España es el país con un mayor número de sanitarios contagiados, a fecha 5 de junio tenemos más de 51.000. En el caso de Catalunya el 30 por ciento del total de contagiados son profesionales sanitarios. En cuanto a fallecimientos no tenemos cifra oficial, pero una asociación de médicos hace dos semanas publicó que ya tenían contabilizados 76 sanitarios muertos por el COVID19.

En estas circunstancias entenderán que es imposible ofrecer la excelencia. Han hecho lo imposible en las peores condiciones, años de recortes, tanto en el sistema sanitario como en condiciones laborales. En los hospitales se trabajaba como en la industria, just in time, con materiales al día, y si no quedaba algo en una planta llamabas a la compañera de otra planta, de antemano sabías que en el almacén el stock escasea. Como en una fábrica de tornillos.

Hemos conocido la buena noticia de que el premio Princesa de Asturias de la Concordia 2020 será para los profesionales sanitarios que han luchado contra el COVID19. Y hay cierto debate entre los sanitarios de si hay que recibir ese premio sin los cambios que el sistema necesita, que no solo de reconocimiento vive el hombre, que hay que hablar de recuperación salarial y condiciones laborales.

A mis compañeros sanitarios les diría que no caigamos en la trampa, que no sólo es un premio merecido, sino otra oportunidad para que devolvamos la excelencia a nuestro sistema sanitario.

Antes del virus teníamos un sistema debilitado, recortado, cada año aumentaban las agresiones a los profesionales sanitarios, sin reconocimiento. Ahora es la oportunidad para cambiarlo todo, por eso también es importante el Princesa de Asturias y todos los premios que lleguen.

En España tenemos los mejores elementos para volver a la excelencia, su capital humano, tenemos a los profesionales que están a la altura de los mejores del mundo, nos falta lo que hemos ido deteriorando, la inversión necesaria en tener un sistema sanitario robusto. Y comenzar a recuperar derechos laborales.

Aquí en Sabadell los trabajadores del Taulí tienen un descuento en nómina del 5 por ciento desde junio de 2010, un decreto aprobado por el gobierno socialista de Zapatero, y que en Catalunya se aprobó un decreto por el tripartito del PSC-ERC-ICV para que ese descuento del 5 por ciento fuera de aplicación a los trabajadores de los consorcios como el Taulí.

Así que tenemos que revertir los recortes estructurales en el sistema sanitario de los Gobiernos del PP y Convergencia, y los recortes en salarios perpetrados por el PSOE-ERC-ICV.

Y mientras entre todos conseguimos estos objetivos, acabo con una propuesta de reconocimiento a nivel de Ciudad.

En la fiesta mayor de Sabadell este año los pregoneros tienen que ser nuestros profesionales sanitarios. Se lo merecen. Nos lo merecemos. Porque si ellos pregonan, la ciudad pregonará un agradecimiento a todos los servicios esenciales que nos han permitido vivir durante el confinamiento. Ellos serán la voz de los trabajadores de las residencias, de los bomberos, de los policías, de los transportistas, de los trabajadores de supermercados y pequeño comercio, de los profesionales de la limpieza, de protección civil, ADF, militares, de los que nos han garantizado el agua, la luz, y seguro que me dejo colectivos que se verán reconocidos en este agradecimiento.

Y si, entre premio y reconocimiento, ahí nos encontraremos luchando en los Presupuestos, que es la mejor prueba de amor que nos podemos hacer, porque la persona más pobre de España puede estar en manos del mejor médico del mundo para curarle cualquier patología. Y ese es un tesoro que tenemos que mantener.