‘Recordando las visitas de Marcelino Camacho a Sabadell’, por Juan Guil

ARTICULO DE OPINIÓN
Juan Guil, exsecretario general de CCOO Sabadell y Comarca

Hace 10 años que nos dejó Marcelino Camacho, a la edad de 92 años, dedicó su vida a la defensa de la clase trabajadora, de él tengo muchos buenos recuerdos, su coherencia, honestidad, sacrifico etc. Un ejemplo para todos y todas. Se afilió al partido comunista en 1.935 donde milito hasta el día de su muerte. Le detuvieron en múltiples ocasiones durante la dictadura, estuvo 9 años en la cárcel, siendo secretario general de CCOO de 1.977 al 1,987 y presidente desde 1.987 hasta 1.996. Su optimismo y entrega a mejorar las condiciones de vida y trabajo de la clase trabajadora siempre estuvieron por encima de las diferencias que existían en el sindicato, en el congreso de 1.996 le cesaron de la presidencia por las discrepancias que mantenía con la dirección de CCOO, encabezada por Antonio Gutiérrez.

Marcelino visitó Sabadell y comarca muchas veces, desde la legalización de CCOO. La primera en 1.978, en un acto en el Pabellón de deportes, la segunda en 1.980 a otro acto en la Farándula, de clausura de la conferencia local de CCOO de Sabadell, donde fui elegido secretario general, participar con Marcelino fue el momento más importante de mis inicios con responsabilidades en nuestro sindicato.

En 1.986, durante las elecciones sindicales, Marcelino estuvo visitando empresas en Sabadell y la comarca. La Ley Orgánica de Libertad Sindical, aprobada ese año, reconocía el derecho, que habíamos conquistado, los sindicatos a entrar en las empresas, aun así había resistencia, utilizado la guardia civil para impedir nuestro acceso a los centros de trabajo.

En 1.987, Intervino en la IV conferencia comarcal de CCOO, en la que fui reelegido secretario general en la comarca, y en el acto de clausura celebrado en el instituto Ferran Casablanca, donde también intervinieron José Luis López Bulla y el cónsul de Nicaragua.

En 1.989, visitó Jaeger Ibérica, empresa metalúrgica con un comité con mayoría de mujeres de CCOO. Los hombres cobraban más que las mujeres haciendo el mismo trabajo, y ellas estaban en huelga por la igualdad salarial. En la puerta Marcelino apoyó a las trabajadoras que consiguieron la igualdad salarial con movilizaciones y demandas judiciales, al final de ese año, ganaron la sentencia. Las trabajadoras celebraron una cena a la que asistimos, Marcelino, Simón Rosado secretario general del metal, Aurora Gómez responsable de la dona de CCOO de Catalunya y yo mismo. Una fiesta donde la alegría era inmensa, después de una larga lucha. Marcelino durmió esa noche en casa, no le gustaba ir a los hoteles, por la mañana lo llevamos al aeropuerto.

En 1.993 volvió para las elecciones sindicales, visitó Panrico de alimentación, Castelló del Textil, Segad del metal entre otras. Intervino en el homenaje que hicimos a Esteban Guerra, viejo militante represaliado, y activista en el sindicato pensionistas.

Pocos meses después de la celebración del congreso de CCOO de 1.996, participó en un acto de sindicalistas de la comarca, en apoyo de ICV, celebrado en Cerdanyola en la campaña de las elecciones generales. En 1.997 organizamos una comida homenaje en Terrassa a Marcelino con la participación de 300 sindicalistas, venía acompañado de Josefina. Fue un acto muy entrañable y emotivo.

A los pocos meses Marcelino volvió a Terrassa, invitado por el museo textil, para hacer entrega del jersey tejido por Josefina, que utilizaba habitualmente para exponerlo en un lugar destacado del museo. La noticia tuvo importante resonancia en los medios de comunicación de Terrassa.

Marcelino tenía grandes cualidades humanas. El aprecio que le tenía la gente, le paraban para saludarlo, él siempre les correspondía, olvidándose del horario de salida del avión, tenía que tirar de él para llegar a tiempo. Dirigente como él, hay pocos, nos ayudó a superarnos, su entrega, relación con la gente, optimismo, dedicación y honestidad, fue un ejemplo para los jóvenes, a quienes nos tocó relevar a los que crearon CCOO en la clandestinidad, de la dictadura fascista.

Foto portada: Marcelino Camacho. Autor: RTVE.