Raúl García, Títeres desde abajo: “Ahí está la paradoja, nos ha pasado lo que denunciábamos en nuestra obra”

La compañía Títeres desde abajo está formada por Alfonso Lázaro, de 30 años, que nació en Almería pero reside en Granada, y Raúl García, de 35 años, que es de Madrid pero vive en Barcelona. El pasado sábado, en el marco de la jornada Represión en democracia, representaron en la plaza delante de la sede de la CNT la obra de guiñol En la plaza de mi pueblo. Posteriormente intervinieron en una mesa redonda donde participaron afectados por el caso Pandora.

La representación durante las fiestas del Carnaval madrileño de su última obra La bruja y don Cristóbal desató una gran polémica política y mediática que les condujo a ser detenidos y pasar cinco días en prisión. Los entrevisto poco antes de la representación en la sede de la CNT.

¿Cuál es el motivo para no representar La bruja y don Cristóbal? ¿Para no tener problemas judicales?
Alfonso Lázaro (AL). En auto de excarcelamiento se dan dos motivos. Por un lado, que ha quedado acreditado el arraigo y, por tanto, no existe riesgo de fuga. Por otro, porque no hay posibilidad de reiteración delictiva. Nosotros entendemos que se refiere a volver a representar la obra. Así, mientras continúe el proceso, preferimos no arriesgarnos.

¿Es la primera vez que actúan en Catalunya? ¿Ahora están de gira por Catalunya?
AL. Ya habíamos actuado otras veces. Ayer actuamos en Barcelona, hoy en Sabadell, mañana tenemos previsto ir a Tàrrega y pasado mañana estaremos en Lleida.

Raúl García y Alfonso Lázaro en un momento de la representación¿Qué motivo les impulsó a dedicarse a un género tan poco cultivado como los títeres?
Raúl García (RG). En mi caso me dedicaba al teatro y al mismo tiempo trabajaba realizando talleres demostrativos de oficios antiguos en ferias. En una de estas ferias se quedaron sin titiritero y como sabían que yo lo hacía me ofrecieron llevar el teatro del guiñol. Esto pasó hace muchos años, en el 2006. Desde entonces empecé a hacer teatro de títeres como una actividad más de todas las que realizaba. En el 2010 decidí centrarme en esta actividad que me gustaba. Era una más de las cosas que me daban de comer y que se vinculaban con mis intereses. Así decidí profundizar en el conocimiento de las técnicas, tanto de construcción como de dramaturgia, y del lenguaje específico del teatro de títeres.

¿Cuándo empezaron a trabajar juntos?
AL. En el 2012 empezamos a construir la obra que vamos a hacer hoy y la estrenamos en el 2013.

RG. Entonces empezamos a colaborar. Primero él como técnico y desde el 2013 juntos como titiriteros.

¿Por qué piensan que se generó tanto revuelo político y mediático con La Bruja y don Cristóbal?
AL. Por el contexto político. Al Ayuntamiento de Madrid se le está atacando por cualquier cosa que pueda desprestigiarle. Este año los Carnavales estaban dedicados a la figura del bufón, como figura transgresora. Por tanto, los Carnavales eran el sitio idóneo para buscar algo para poder criticar al Ayuntamiento de Madrid. Estaban buscando algo y ahí aparecemos nosotros, cuando planteamos la excusa del terrorismo para combatir la lucha social y hay niños delante. Al final, mediáticamente, tenían todas las piezas que necesitaban para hacer su juego electoral.

¿El Ayuntamiento de Madrid cometió un error al incluir vuestro espectáculo en una programación infantil o fue un pretexto para criminalizarlos?
AL. El Ayuntamiento de Madrid cometió muchos más errores después que previamente a la actuación. Ellos contratan una obra sabiendo que no es una obra infantil y no debería pasar nada más. Es una obra que se representa en la calle donde puede acudir todo tipo de público, de todas las edades y todas las ideologías. Es normal que cuando haces una cosa en la calle pase eso. En el momento de la contratación no hubo error. Los errores viene a posteriori, cómo reaccionan ellos, por el miedo, cómo quieren justificar lo que han hecho, sus cambios de opinión y de línea.

¿Cómo valoran el papel del Ayuntamiento de Madrid en la polémica?
AL. Fue, como esa palabra que le gusta tanto a Carmena, deleznable. Contratan una obra sabiendo lo que están contratando y luego son los primeros en denunciarte. En ese sentido, su actuación fue superturbia, empiezan a criticarnos, a echarnos mierda. Pero cuando hay un apoyo social, reculan y quieren dar la vuelta a todo. Entonces dicen que son exageradas todas las medidas, cuando has sido tú quien ha puesto la primera denuncia.

¿En qué términos os denuncia el Ayuntamiento de Madrid?
AL: Nos denuncian por lo penal por el contenido inapropiado de la obra.

RG. Si te denuncian por contenido inapropiado es como decir que denuncio a mi vecino porque tiene un tono de voz que me molesta. No es nada realmente.

AL. Ellos nos ponen la denuncia, pero luego es verdad que todos los cargos que tenemos vienen por la Audiencia Nacional y por la Fiscalía que actúa de oficio por enaltecimiento del terrorismo y incitación al odio. Aquí el Ayuntamiento no tiene nada que ver.

¿Cuál vuestra primera reacción al ver que os detienen y os meten en la cárcel?
RG. En primer lugar, intentamos explicar a los policías que nos detienen que no tiene sentido que lo hagan. Efectivamente esa pancarta que tienen en las manos aparece en la obra, pero dentro de un contexto. Les explicamos que es un policía quien la pone y quizá eso no les gustó demasiado. Al llegar a Comisaría y hablar con mi madre le dije: ‘no te preocupes que esto ha sido un malentendido y cuando nos lleven ante el juez o la jueza se lo explicaremos y nos pondrá en la calle’. Antes de hablar con el juez sabíamos que había estallado un gran escándalo mediático, porque nos lo decían los propios policías en Moratalaz: ‘la que habéis liado’. El abogado también nos lo advirtió, pero estaba convencido que a la Audiencia Nacional íbamos declarar pero que nos pondrían en libertad. A todos nos sorprendió que la Fiscalía pidiese prisión preventiva y que el juez accediese a ello. No tenía sentido, porque era una medida injustificable y se justificó como si tuviésemos una alta capacidad criminal. Al salir, al menos yo por lo menos, tardamos un poco de tiempo en ubicarnos, porque cuando estábamos en prisión sabíamos que salíamos por la televisión. A mí me ha costado hacerme una idea de la dimensión del asunto y aún a día de hoy no lo tengo muy claro. Por lo demás, tienes que intentar situarte y pensar que ha sido un caso muy mediático, que mueve muchos intereses políticos ajenos a nosotros. A veces terminas normalizándolo, pero es algo que no deberíamos permitir porque es un abuso de poder.

La Audiencia Nacional ha archivado la causa por enaltecimiento del terrorismo, pero la ha remitido a un juzgado ordinario ¿Cuál es su situación procesal?
AL. Es verdad que la Audiencia Nacional archiva la causa por enaltecimiento del terrorismo, pero es un archivo provisional y no libre. El otro delito de incitación al odio dice que no es competencia suya y lo deriva a un juzgado ordinario. En el archivo provisional el juez dice que no hay prueba que se haya dado enaltecimiento del terrorismo, pero que en ningún momento puede entrar en lo más profundo de nuestras mentes y no sabe cuál es nuestra intencionalidad. Por ello no concede el archivo libre, lo cual no tiene ningún sentido. Nosotros hemos recurrido a estas dos cosas para que el archivo sea libre y pensamos que la Audiencia Nacional tiene competencias para archivar los dos delitos. También tenemos la sentencia de Gloria Muñoz y Alberto Sanjuan que, por los mismos delitos y por haber representado la misma obra, el juez ha archivado las dos acusaciones. Aquí se nota que no las ha archivado porque no le ha apetecido.

¿La acusación parte de oficio de la Fiscalía, pero también de la Asociación de Víctimas del Terrorismo?
RG. Sí y también de Dignidad y Justicia, que es otra asociación de víctimas del terrorismo.

Como una medida colateral se les incluyó en el Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIE), concebido para grupos terroristas. ¿Siguen incluidos en este fichero?
AL. Sí, seguimos en ese fichero. Existen cinco tipos de FIE, hay otros cuatro tipos como el del narcotráfico. A nosotros nos meten en el tres que es el de banda armada. Recurrimos a esta medida por varios motivos. Según el régimen penitenciario los presos preventivos no deberían estar incluidos en el FIE porque atentaría contra su presunción de inocencia. No dice que sea ilegal, pero se recomienda no hacerlo. También recurrimos porque el fichero tres es para pertenencia o relación con banda armada, cosa que, en ningún caso, se nos puede aplicar a nosotros.

¿A la luz de su experiencia qué opinan de la salud de la libertad de expresión en España?
AL. Está bastante enferma.

RG. Todas las libertades están reguladas por el Estado y éste se mueve por unos intereses. Cuando le conviene respetar unos derechos los respeta, pero cuando deja de convenir respetarlos, pues no los respeta. Sea con la ley o sin la ley, incluso jugando fuera de sus propias leyes, en la libertad de expresión como en el resto de libertades.

Títeres desde abajo_web2bnHacia ustedes ha existido una corriente de solidaridad y apoyo de diversas fuerzas sociales y organizaciones políticas ¿Se han sentido arropados y cómo valoran estas muestras de apoyo?
AL. Nos hemos sentido arropados desde el primer momento como en el caso de la CNT de Madrid, porque el caso se produjo en Madrid, pero también de la CNT a nivel nacional y de otro tipo de organizaciones libertarias y antirepresivas, como también asociaciones y colectivos de barrio. Respecto a las fuerzas políticas, sí que es cierto que ha habido ciertas declaraciones de algunos partidos políticos más afines, a través de las redes sociales y los medios de comunicación. Eso está bien, pero los apoyos de solidaridad y el calor que he sentido, en mi caso, los he notado de las organizaciones y colectivos que he citado al principio.

RG. Este supuesto apoyo por fuerzas políticas o institucionales no es en realidad un apoyo. Aprovechan que es un tema que está caliente mediáticamente para pronunciar y sacar unos espacios en la prensa o unos segundillos en la televisión. Agradecemos esos apoyos, pero sabemos que no es un apoyo real en el sentido que no es apoyo efectivo.

AL. Cuando hacen esas declaraciones están estudiando su repercusión electoral, en un contexto de pactos y de repetición de elecciones. Estas intervenciones, aunque fueran de apoyo, eran muy estudiadas.

Ideológicamente se les vincula al anarquismo ¿Es esto cierto?
AL. Yo estoy en CNT desde el 2007.

RG. No milito en ninguna organización, pero soy anarquista.

Vinimos en un país muy rico en paradojas y contradicciones ¿Quizá, sin haberlo querido, toda esta polémica les ha acabado favoreciendo, por un efecto boomerang, al de pasar a ser desconocidos a ser muy conocidos?

AL. Sí, somos más conocidos pero seguimos yendo a los mismos espacios, moviéndonos en los mismos circuitos donde nos movíamos antes. Seguimos trabajando a gorra o a taquilla en salas pequeñas. Seguimos en los espacios donde nos encontramos más a gusto como salas independientes de teatro. En este caso la paradoja no ha existido. La paradoja ha venido porque nos detienen y nos quieren criminalizar, se han hecho juegos de palabras y mil fotografías con la pancarta, la gente ha salido a la calle… esto lo han llevado a un absurdo y a campañas de todo lo contrario de lo que ellos querían.

¿No han pensado hacer una obra de guiñol sobre su caso?
RG. Precisamente en la obra por la que nos detienen hablábamos de la caza de brujas, de la utilización que se hace del terrorismo para parar la protesta social, meter miedo a la sociedad y justificar cualquier tipo de abuso por parte del Estado. Y esto ha sido un poco lo que nos ha pasado. A la bruja de nuestra obra le colocan una pancarta “Gora Alkaeta” para acusarla de terrorismo y contra nosotros han utilizado esa pancarta para acusarnos de terrorismo. Para mí, ahí está la paradoja. Nos ha pasado lo que denunciábamos en nuestra obra. La otra cosa es que el impacto de ese discurso era ante 50 personas. El hecho de habernos detenido lo ha hecho llegar a mucha gente. Se ha empezado hablar de lo que a nosotros nos interesaba, de la utilización del Estado de la lucha antiterrorista.

Fotos: A.Santamaría.