El deporte permite a las personas hacer trabajar los músculos y articulaciones, reactivar el corazón y la circulación sanguínea. Hormonas encargadas de producir sensaciones de bienestar y alegría se hacen presentes con la actividad física, tales como la dopamina, endorfinas, serotonina y otras. El cuerpo será capaz de deshacerse de los contaminantes y se da un proceso de desintoxicación como resultado de la labor realizada. Un ejemplo de esto es la sudoración.
Hacer deporte tiene numerosas ventajas para la salud física y mental. Pero, para un rendimiento óptimo es importante practicar el ejercicio que mejor se adapte a las circunstancias físicas, edad y experiencia. Todo esto si se desea obtener el mejor resultado y avanzar en las habilidades atléticas.
Para que esto sea así es fundamental calentar e hidratar adecuadamente el cuerpo antes de hacer ejercicio. Ambas medidas son necesarias para disminuir las posibilidades de sufrir daños físicos, fatiga muscular y tensiones.
¿Qué suplementos alimenticios se deben consumir antes de hacer ejercicios?
Temas como el deporte y nutrición van de la mano. Es imposible iniciar una rutina de ejercicios o una disciplina deportiva si no se lleva una alimentación sana, con los nutrientes y calorías necesarios para dar al cuerpo la energía que requiere para la actividad física.
La hidratación es otro factor importante. Tomar agua antes, durante y después de la rutina física es esencial para no sufrir dolores musculares o calambres por falta de electrolitos y tampoco deshidratación.
Alimentación sana y acorde a la actividad
Las proteínas y carbohidratos son esenciales antes de comenzar a hacer deporte. Semanas antes se debe hacer un chequeo médico para asegurar que el cuerpo está en forma para someterse a la actividad física. Se debe medir la hemoglobina, la glucemia y los niveles de colesterol y triglicéridos. Los exámenes de química sanguínea son recomendables para saber cómo están funcionando todos los órganos.
Tras esto, tener una dieta sana es vital. Se deben ingerir vegetales verdes, frutas, frutos secos, lácteos y grasas sanas como el aceite de oliva, canola o soya. Estos son los suplementos alimenticios y vitaminas que deben tomarse antes de hacer ejercicios para lograr un buen pre-entreno y resistencia.
L-Carnitina
La L-Carnitina es, quizá, el producto para adelgazar más popular en el sector del deporte y el fitness en particular. Entre sus ventajas están que ayuda a convertir la grasa en energía y acumula esta energía para futuras sesiones de entrenamiento.
CLA
El ácido linoléico conjugado o CLA es omega-6. Es un ácido graso que se encarga de favorecer al metabolismo para que se usen las grasas como una de las principales fuentes de energía.
Complejo B
Es uno de los más cruciales, ya que promueve el crecimiento muscular y la quema de grasa. ¿Cómo se consigue esto?
Además de aportar al organismo los nutrientes necesarios en función de la energía utilizada durante la actividad, también descompone fácilmente el alcohol, la glucosa y las grasas. Cumple un papel fundamental en la producción de glóbulos rojos.
Se aconseja ingerirlo en forma de píldora o inyectado intramuscularmente con alimentos como cereales, judías, levadura, verduras de hoja verde y proteínas animales.
Vitamina A
La tensión que se ejerce sobre los huesos y las articulaciones durante el ejercicio puede provocar graves lesiones, pero el consumo de vitamina A ayuda a evitar estos efectos negativos.
Este elemento activo es estupendo si se hace ejercicio con pesas u otros anaeróbicos porque favorece la oxigenación de los tejidos y el crecimiento saludable del esqueleto. Los principales alimentos que contienen esta vitamina son los lacteos y las frutas que son de colores: verde o amarillo y también, naranja.
Vitamina D
Es una de las vitaminas más esenciales para hacer ejercicios, en especial para las mujeres. Aporta a los huesos la absorción del calcio que necesitan para mantenerse fuertes durante la actividad y reduce la posibilidad de sufrir calambres musculares durante los entrenamientos.Los huevos, los cereales, el pescado graso (como el salmón, el atún o las sardinas) y la exposición a la luz solar durante 15 minutos cada tres días son otras fuentes para obtenerla, además de las cápsulas o píldoras.
