Amb motiu de la diada de Sant Jordi, i amb el patrocini d’Abacus, iSabadell va realitzar la passada primavera la 12ª edició del concurs de microrelats. Durant el mes d’agost, publicarem una selecció d’alguns dels relats presentats, i millor valorats pel jurat, formats pels membres de la secció de cultura del diari, Edu Beltran i Josep Asensio, i coordinat pel director d’iSabadell, Jordi de Arriba.
El telar va ser el segon text millor valorat en castellà. El va enviar el pseudònim Richard Wisewell, juntament amb un altre relat en castellà i dos en català.
Així es El telar
-¿Siempre fue así? —preguntó el recién llegado, mirando las calles llenas de gente y comercios.
El viejo negó despacio.
-No. Antes sonaban las fábricas. Todo esto… -señaló alrededor- eran vapores, humo y manos trabajando sin descanso, bajo chimeneas que aún vigilan la ciudad.
Se sentaron en un banco, junto a una vieja chimenea muda.
-Yo vengo de empezar de cero -dijo el recién llegado-. Pensé que aquí todo ya estaba hecho.
El hombre sonrió, con la calma de quien ha visto levantarse y caer muchas cosas.
-Aquí también se empezó muchas veces. Nadie te lo cuenta, pero esta ciudad se tejió a base de esfuerzo, hilo a hilo.
El recién llegado miró la chimenea.
-¿Y no le duele verla así?
-Claro que sí. Pero más dolería que no quedara nada.
Silencio.
-¿Y ahora? -preguntó.
El viejo lo miró con cierta complicidad.
-Ahora el telar sigue. Cambian las manos.
El recién llegado asintió despacio.
Y sin darse cuenta, entendió que no había llegado tarde.
Solo venía a entrelazarse.
A seguir tejiendo.
