ARTÍCULO DE OPINIÓN
Manuel Navas. Presidente de la FAVSabadell
La Federació d’Associacions Veïnals de Sabadell (FAVS) denuncia el nuevo atentando contra las clases populares que supone el aumento del recibo de la luz. Estudios llevados a cabo por distintas entidades de consumidores, aportan datos que deberían avergonzar a cualquier gobierno, si no fuese porque las eléctricas son empresas donde las puertas giratorias para elites políticas funcionan habitualmente, lo que explica la pasividad gubernamental para evitar que estemos pagando la luz más cara de la UE. Los datos son inapelables. La evolución de la tarifa en los 21 primeros días de julio pone de manifiesto una subida del 35,4 por ciento con respecto a julio del año pasado en la factura mensual del usuario medio, que se situaría en 84,87 euros. Este miércoles 21 de julio, el precio medio de la subasta diaria del mercado mayorista es el más alto de la historia: 106,57 euros el megavatio hora.
Por el contrario, los beneficios de Naturgy y Endesa han sido de en el primer trimestre del año de 383 y 491 millones netos y los de Iberdrola en el primer semestre de 1.531 millones de euros. Y por si alguien lo ha olvidado, recordar que, en 15 años, el recibió de la luz ha subido para el usuario medio un 85 por ciento.
El hecho de que se hayan batido los récords en el precio de la electricidad es motivo más que suficiente para que el Gobierno de coalición intervenga de una vez en el mercado eléctrico y saque a determinadas tecnologías de generación de la subasta diaria, que favorece la especulación y nos obliga a pagar las más baratas al infladísimo precio de las más caras. Como se ha venido ejemplarizando, es como si, al ir al supermercado a hacer la compra de los productos de alimentación tuviésemos que pagar un litro de leche al mismo precio que el de un kilo de chuletón de ternera. Lo cierto es que, con su incomprensible inacción, el Ejecutivo está perjudicando a las clases populares beneficiando escandalosa e inmoralmente a las eléctricas.
La FAV Sabadell exige una acción contundente del Gobierno para poner freno a esta especulación antidemocrática que va contra el interés general y que adopte medidas que modifiquen los mecanismos que fijan el precio de la luz y apueste por la creación de una empresa pública de electricidad que rompa con el monopolio de las eléctricas.
De otra parte, animamos a la ciudadanía a que valore el cambio de compañía suministradora priorizando otras existentes de carácter más social y sostenible como Som Energia y otras, como forma de abaratar su factura y que, paralelamente, exprese un rechazo al monopolio eléctrico que de hecho tenemos, así como a participar en las movilizaciones que se convoquen contra los abusos de esas compañías e instando al Gobierno un cambio de 180 grados en su política y de pasos decisivos en la creación de una compañía pública de suministro eléctrico.
