“Els diners als carrers” es uno de los eslóganes publicitarios de Marta Farrés. El arreglo de aceras y parterres y la sustitución de bancos tiene a Sabadell patas arriba. Es algo que compete al Ajuntament de Sabadell y lo hace.
Pero ¿y cuando hay algo que no le compete directamente? Pues la alcaldesa se inhibe, echa balones fuera y se queda tan tranquila. Lo hemos visto muchas, demasiadas veces, en temas que afectan a ciudadanos de Sabadell. El más flagrante, el de los pisos de Els Merinals, apuntalados y en un estado deplorable. El Ajuntament, aduciendo que era competencia de la Generalitat, no actuaba. Se necesitó de la presión vecinal a la Generalitat para un arreglo que, a día de hoy, aún están esperando.
Por no decir del terrible servicio de aparcamiento en el hospital Taulí, de gestión privada, pero con dos miembros dentro del Consell de Govern de la Corporació. Inhibición total y, que se sepa, no hay ninguna acción prevista para arreglar el desaguisado.
De disparate se puede considerar la última “no acción” del Ajuntament, en este caso relacionado con los colegios públicos de nuestra ciudad. Ante las cada vez más que previsibles olas de calor, se acaban de instalar en los colegios la solución decimonónica de dotar las aulas de ventiladores. ¿Por qué no aires acondicionados? ¿Por el gasto en electricidad? ¿Y para cuándo entonces poner placas solares en los equipamientos públicos? Y otra pregunta, ¿Por qué son válidos los ventiladores en las aulas y no lo son en el pleno del Ajuntament? Recordemos que hace menos de un año se anuló un pleno por un fallo en el aire acondicionado. Entonces no valían ni ventiladores ni abanicos, pero en las aulas, donde estudian los niños y jóvenes de nuestra ciudad, entonces sí.
Pero, si ya las instalaciones de los ventiladores es una solución “cutre”, más lo es el que no se hayan puesto en cuatro colegios públicos de Sabadell (Cifuentes, Mas Boadella, Nostra Llar y Can Llong) porque “la competencia es de la Generalitat”. ¿De verdad? ¿Esperarán a que a algún niño, o joven, o profesor, le dé una lipotimia por el calor?
¿Alguien ha pensado en esos alumnos, en los padres, en los profesores, en resumidas cuentas, en las personas? ¿Van éstos que luchar para solucionar algo que es tan de sentido común?
Un Ajuntament ha de ejercer presión sea donde sea para que no haya esta discriminación. Y si no tiene la competencia, tiene la incumbencia.
Por eso, menos “diners als carrers”, y más “diners pel jovent”.
