ARTICULO DE OPINIÓN
Juan Guil, exsecretario general de CCOO en el Vallés Occidental.
La enseñanza pública es el sector más golpeado por las políticas de recorte y austeridad, del gobierno presidido por Artur Mas. Las mejoras recogidas del presupuesto actual no suponen cambios ni mejoras importantes. Hasta el día de hoy los condicionantes de la CUP para apoyar el presupuesto, no ha modificado prácticamente nada en relación al modelo educativo. Para los herederos de CiU son un tema intocable, los conciertos y los privilegios que siempre han tenido en Cataluña el sector privado.
Mientras el sector público ha tenido duros recortes, el privado se ha mantenido. Imponiendo un modelo educativo en Cataluña, que nos retrocede a tiempos de la dictadura, existencia de barracones en la pública. Y un empeoramiento de las condiciones de trabajo de los docentes con recortes de plantillas y sueldos.
Solo ha llevado a que el fracaso escolar en Cataluña esté por encima de la media de España y de Europa. Los recursos a la enseñanza no son una subida insignificante. Cuando la educación pública es primordial para el desarrollo de una sociedad. Siendo mayor el presupuesto, no es significativo el incremento teniendo en cuenta los déficits acumulados por los recortes de CiU.
Cataluña destina el 2,8 por ciento del presupuesto, de los más bajos de España y no digamos de Europa que destina el 5 por ciento de media de los presupuestos a la educación. Además no devuelve ni un euro a los docentes con la fuerte reducción salarial que han sufrido en todo este periodo y se vuelve a congelar los salarios en 2017.
La convocatoria de huelga hecha por CCOO, UGT y USTEC, sindicatos representativos, para el día 9 de febrero y concentraciones en los territorios para el día 26 de Enero, debe tener el máximo respaldo para su éxito. Para obligar al gobierno a abrir unas vías de negociación con los sindicatos para buscar el acuerdo que necesita nuestro modelo educativo.
Esta huelga no ha de ser de carácter corporativo. Debe tener carácter sociopolítico, las organizaciones territoriales de CCOO y UGT, han de reforzar las movilizaciones en los territorios, para asegurar el éxito de esta movilización, haciéndola llegar a los centros de trabajo al conjunto de los asalariados.
El modelo educativo de este y el anterior gobierno de CiU, tiene carácter clasista los colegios que sufren los recortes son donde van niños y niñas de los trabajadores. Debe buscarse el apoyo de las Ampas para que asuman y compartan la necesidad de la huelga y reivindicaciones. Reforzando especialmente las concentraciones en los territorios del día 26 de Enero, como el primer paso para influir en la convocatoria de huelga para el 9 de Febrero.
Foto portada: Manifestació per l’educació. Autor: David B.
