ARTÍCULO DE OPINIÓN
Juan Guil, miembro de Unitat pel Canvi
Los resultados de las últimas encuestas del CIS, sobre Euskadi y Galicia, publicada en los medios de comunicación que aparecen en la página web del Centro de Investigación Sociológica, un medio que depende del Ministerio de Interior, son verdaderamente sorprendentes, ya que se inventan un criterio sugestivo para modificar los resultados de una encuesta. Los resultados de las encuestas, en teoría, son sobre la base de la suma del voto directo más simpatía a un partido, después se adjudica un tanto por ciento de votos estimado a cada fuerza política y un número de escaños en cada provincia que son los resultados que se hacen públicos.
He tenido la curiosidad de comprobar dichos resultados y buscar los criterios para darlos y cómo la llamada cocina lleva a desvirtuar los resultados que nada tienen que ver con el voto directo que aparecen en las encuestas y menos con la simpatía. Ambas encuestas dan al PP unos resultados que no tienen nada que ver con los datos. Por ejemplo, en el País Vasco, los resultados de la encuesta dan al PP en voto directo el 2,4 por ciento y la simpatía el 2,8 por ciento, y hace una estimación de voto del 8,8 por ciento, y adjudicación de 8 escaños, los mismos que al PSG, cuando en voto de directo es del 6,2 por ciento y del 10,8 por ciento en simpatía, esto es el resultado de la llamada cocina de la encuesta.
Si nos vamos a Galicia, estamos en las mismas. El PP sale favorecido dándole en este caso una mayoría absoluta, que nada tiene que ver con las encuestas, ya que éstas le dan al PP el 30,2 por ciento de voto directo y el 28 por ciento de simpatía, la media es el 29 por ciento, pero no se sabe en base a qué criterio la media de voto más simpatía da un 34 por ciento, un 5 por ciento más. a la hora de proyectar los resultados por provincia al PP se le adjudica un 44,5 por ciento y 40-41 escaños, es decir, mayoría absoluta clara. Sin ese 5 por ciento perdería 5 o 6 escaños, que le dejaría muy por debajo de la mayoría absoluta.
Los demás también tienen contradicciones, ya que Ciudadanos sale favorecido, aunque sin escaños y el más perjudicado es el BNG. También queda claro que Unidos Podemos en Euskadi y La Marea en Galicia son la segunda fuerza, eso sí a poca distancia del PSOE en Galicia y a mucha distancia en Euskadi. Es evidente que la encuesta está manipulada a favor del PP, encuestas que también han sido utilizadas en esta campaña para presionar a favor de Rajoy e impedir un gobierno de cambio, para ello se ha intentado confrontar a Unidos Podemos con el PSOE, situando como elemento central el objetivo del ‘sorpasso’ de Unidos Podemos al PSOE, como si éste fuese la razón de ser del nuevo instrumento de confluencia, que suma Podemos, IU y las confluencias, cuando este instrumento nace para el cambio y en la actual coyuntura, el cambio depende del PSOE. Su debilitamiento es un debilitamiento de las fuerzas del cambio y de la posibilidad de echar al PP y sus políticas en el estado y las comunidades autónomas y municipios. Y más cuando Pedro Sánchez se mantiene firme en echar al PP resistiendo la campaña mediática, y a la presión interna por sectores del PSOE, que son los responsables de su debilitamiento.
El PP utiliza el CIS como instrumento de campaña electoral, con el juego de los propietarios de los principales medios de comunicación, que utilizan dichos medios para debilitar las fuerzas del cambio, y de ahí la manipulación de la encuesta del CIS, las cuales se convierten en un instrumento para influir en el voto de la ciudadanía, en esos lugares y de presión a la actual dirección del PSOE.
Un dato importante que ha salido poco o nada en los medios es que un 33 por ciento del electorado que irá a votar, no tiene decidido su voto. Así como el voto de los pensionistas y jubilados (estos representan el 25 por ciento del electorado), participa en porcentaje superiores a la media y en el caso de Galicia dos tercios del voto van al PP, y los sectores que menos van a votar son los jóvenes que es el voto que va mayoritariamente a las fuerzas del cambio. El voto de los mayores ha sido la base del feudo del PP en Galicia y lo que les ha garantizado las mayorías absolutas, que, según las encuestas, perderían claramente, ya que el resultado de la suma del voto directo más simpatía refleja que el PP se quedará unos cuantos escaños por debajo de la mayoría absoluta y Ciudadanos se quedará fuera del parlamento tanto en Galicia como en el País Vasco. Veremos los resultados finales.
