ARTÍCULO DE OPINIÓN
Manuel Navas, sociólogo.
El Quart Cinturó se proyectó en la década de los 60 como una gran autovía de circunvalación para conectar las ciudades de la segunda corona metropolitana (Abrera, Terrassa, Sabadell, Granollers y Mataró) y evitar el tráfico de la A7 por Barcelona. La protesta popular contra esa infraestructura por razones de todo tipo (ecológicas, movilidad, medioambiental, técnicas,…) ha hecho que, con el tiempo, los objetivos se hayan difuminado y que, el proyecto como tal, parece destinado a permanecer en el cajón del olvido. No obstante, habrá que estar alerta para que no lo desempolven los políticos de turno.
Ahora se ha presentado públicamente, además de mejoras en la A7 en la zona del Vallés, un acuerdo alcanzado tras dos años de negociaciones entre el Gobierno de España, la Generalitat y los tres municipios (Terrassa-Sabadell-Castellar del Valles) que pone fin a la histórica reivindicación de unir el Valles Occidental con el Baix Llobregat y aliviar el tráfico interno de los municipios (en particular, en Sabadell, el de la Gran Via que es imprescindible para su pacificación, así como eliminar uno de los puntos más contaminados de Catalunya: Carretera Castellar/Gran Via y el paso de camiones de tonelaje por Plaça d’Espanya y Avda de l’Alcalde Moix, etc.). Queda mucho camino por recorrer, pero negar que se trata de un paso muy importante para la ciudad y la comarca, no parece tener sentido.
Mantener que la Ronda Nord es el Quart Cinturó con otro nombre no es cierto ni por la forma (la diseña y ejecuta la Generalitat), ni por el fondo (centrado en las conexiones comarcales y locales). El objetivo del Quart Cinturó era descongestionar la A7 en su paso por Barcelona con una vía diseñada desde Madrid (sin conocimiento del territorio) desde Abrera a Mataró, atropellando y maltratando todo lo que pillaba a su paso.
Mientras que el objetivo de la Ronda Nord es conectar dos comarcas y mejorar significativamente la conexión Terrassa-Sabadell-Castellar. Una propuesta cuyas característicasla convierten en una ronda interurbana que, ni objetiva ni subjetivamente, nada tiene que ver con el Quart Cinturó, sin olvidar que el recorrido de la Ronda Nord y su ejecución, queda en manos de la Generalitat (será la encargada de tener o no en cuenta las aportaciones de los movimientos sociales), mientras que el Estado se limita a financiarlo. Ese, y no otro, es el acuerdo.
No obstante, si la movilidad solo se aborda desde la perspectiva del asfalto, vamos mal. Se favorece el desastre del planeta al que nos está conduciendo el desarrollismo sin freno del neoliberalismo. Es imprescindible situar el transporte público como eje central de la movilidad, por lo que, de una parte, las infraestructuras deben adecuarse a esa opción y de otra, debe modificarse el sistema radial de los trenes y potenciar la red de autobuses. En definitiva, para avanzar en la dirección correcta hay que trabajar por un transporte público (de personas y mercancías) eficaz y eficiente, aumentando el servicio para lograr un nivel seguridad, comodidad y competitividad con el privado.
Y volviendo a la cruda realidad. Como que, por estos lares, las sorpresas no tienen fin, suceden cosas increíbles como el que, el President de la Generalitat dos horas antes del acto se descuelgue del mismo alegando que “son solo palabras” (obviando que ellos formaron parte de la mesa que logró el acuerdo). Un tic arrogante impropio de un presidente de todos los catalanes, al que conviene recordarle que el plantón no ha sido a la ministra, ni a los tres alcaldes, ni a las entidades sociales y económicas sino a las más de 500.000 personas que vivimos en esos municipios. Como no existe explicación razonable para semejante desatino, no queda otra que echar mano a los motivos políticos e intereses partidistas entre los que destacan los continuos desencuentros (y algo más) en el interior del Govern y la proximidad de las elecciones municipales que marcan su hoja de ruta.
Esperemos que el seny se imponga y que tras el minuto de gloria del señor Aragonés con su desafortunado titular, el acuerdo siga adelante y podamos disponer de la necesaria Ronda Nord.
Foto portada: el carrer de les Palmeres, on podria discórrer, soterrada, la Ronda Nord, el tram sabadellenc de la B-40.
