ARTÍCULO DE OPINIÓN
Manuel Navas, presidente de la Federació d’Associacions Veïnals de Sabadell
Vaya por delante que no existe animadversión contra ninguno de los dos candidatos que se postulan. Con ambos hemos trabajado y ambos nos parecen personas válidas. Por eso, desde el respeto, creemos que la candidata idónea para el cargo de la sindicatura es la Sra. Eva Abellan, a partir de realizar un ejercicio comparativo de sus trabajos. Una opinión del movimiento vecinal que no tiene por qué corresponder con la de los grupos municipales que son, en definitiva, quien adoptan la decisión. Lo que preocupa seriamente son las formas y el fondo en el proceso de elección para presentar como candidato en el Ple de l’Ajuntament, al señor Josep Escartín, sin tener los apoyos necesarios y nos preocupa por lo que puede deducirse como un peligroso síntoma de las mayorías absolutas. Veamos.
1. Pudiera entenderse que el PSC, que tiene la mayoría absoluta, haciendo gala de ecuanimidad, no adoptase ninguna decisión a la espera de sumarse a lo que la mayoría del resto de grupos municipales acordasen. De ser así, tenemos que los apoyos para la señora Eva Abellán son ocho concejales (3 ERC, 3 la Crida y 2 Comuns -amalgama de izquierdas-) mientras que los apoyos del señor Josep Escartín, en el mejor de los casos, son 5 concejales (2 Junts, 2 Vox y 1 PP -amalgama de derechas-). En tales condiciones lo razonables sería que el PSC, que además ideológicamente se sitúa en el pack izquierdas-progresistas, se decantase por la Sra. Eva Abellan por lo que no se entiende el que no haya sido así. Una decisión que choca con la equidistancia y con el criterio del candidato más votado (que en este caso sería el más votado por los grupos municipales, excepto el PSC que había decidido no jugar en la primera parte de este partido).
En definitiva, no es cierto que con tales reglas de juego el señor Escartín sea el candidato con más apoyo (5 versus 8). En todo caso lo es porque el PSC toma partido a su favor.
2. A mayor abundamiento, se entiende que, para adoptar una decisión objetiva, debe acudirse a los proyectos de los candidatos. Resulta que, frente al proyecto presentado por la Sra. Abellán en la Junta de Portavoces especificando un plan de trabajo para el mandato, el Sr. Escartín, presentó un escrito motivacional y poco más.
En tales condiciones huelga decir que es imposible llevar a cabo una labor comparativa. Y, si no es posible comparar lo que proponen ambos candidatos, no parece justificable decantarse por el candidato que no presentó proyecto. Más aún, hacerlo, abre las puertas a todo tipo de suspicacias, embarrando una institución del prestigio de la sindicatura que, por su propia naturaleza debe ser y parecer independiente de partidismos.
3. De otra parte, el Sr. Escartín ejerció el cargo durante dos mandatos (10 años) más una prórroga de dos años, (12 años en total) antes de abandonar el cargo en 2018. La nueva ley que entra en el Parlament esta semana, acota a dos legislaturas los mandatos de la sindicatura recogiendo algo que por higiene democrática y para evitar que el cargo de esa institución se patrimonialice es totalmente razonable. Tampoco se entiende el por qué este criterio no se haya aplicado, para favorecer la renovación y evitar tendencias enquistadoras cuando se trata de una ocasión perfectamente adecuada para ello.
4. No es baladí el apoyo recibido por la señora Abellán por parte de entidades sociales y personas significativas de nuestra ciudad porque viene a reflejar el reconocimiento del trabajo realizado en estos cinco años después de haber juzgado el trabajo durante su mandato, caracterizado por valores como la independencia, integridad, compromiso, sensibilidad social, dedicación, proximidad con la ciudadanía y los barrios, los conocimientos, factores que nos ha llevado a posicionarnos a su favor a la FAVS, entre otros. Que no se haya tenido en consideración es otro elemento más que suma y que sirve para constatar el desatino de la decisión.
Francamente, no vemos, o no existen razones objetivas (y si las hay, nadie las ha explicado), del por qué la persona propuesta para ser votada en el Ple de l’Ajuntament del 27 de noviembre como Síndica de Greuges los próximos cinco años no sea la señora Eva Abellán, salvo que se apele a la mayoría absoluta que permite hacer lo que se considere conveniente sin tener por qué contar con el resto de grupos municipales o la opinión de entidades y sectores sociales. Si fuese así, cabría decir que la arrogancia no es el talante propio de hacer y entender la política desde la perspectiva progresista.
Los argumentos para reconsiderar la decisión en aras al consenso y la sensatez y evitar que se consume una injusticia, son potentes. Cabe esperar una reflexión y cambio en la voluntad política del PSC en una decisión que no es irreversible.
Foto portada: Eva Abellan i Josep Escartín, aquest dilluns. Autor: J.d.A.
