Maquina escriure

Microrelat: ‘El tatuaje’

iSabadell publicarà durant els dissabtes i diumenges d’agost una selecció dels textos més destacats de la tercera edició del concurs de microrelats, que vam dur a terme la passada primavera.

Cada dissabte publicarem un dels quatre textos més destacats en llengua castellana. Cada diumenge farem el mateix amb els més destacats en llengua catalana.

El següent text, El tatuaje, de Luis Barri, va ser conjuntament amb un altre text que publicarem en les properes setmanes, Nunca en lunes, el segon més destacat en llengua castellana. Diu així:

Lo descubrió al mirarse en el espejo. El tatuaje había mutado. Ahora el dragón vencía al caballero, clavaba sus fauces en la armadura de la que brotaba sangre, lo destrozaba con las garras, la espada caída, el escudo doblado.

Se lavó con agua fría, una y otra vez. Volvió a mirar. Descompuesto, recorrió los espejos de la casa y observó los trazos sobre la piel con fijación. No era posible. Porque recordaba con claridad aquella mañana soleada, fresca, el cielo azul, y la aguja que punzaba sin descanso la piel para dibujar su triunfo mientras resistía como podía un dolor que parecía no tener fin. Estaba embebido de euforia cuando observó por primera vez el tatuaje, prueba inmortalizada de la victoria lograda. Comenzaba una nueva etapa. Años detrás de un sueño por fin cumplido.

Se vistió como pudo, salió a la calle y caminó renqueante, las piernas entumecidas, los brazos caídos, fantasma bajo la lluvia. “¿Qué ha pasado? No es mi tatuaje ¿dónde está mi caballero, mi orgullo? ¿Dónde?” preguntó al tatuador, que apenas había subido la persiana del local y le observaba con desconcierto. “Es lo que pediste” respondió, “era un día gris, como hoy, viniste llorando”. Entonces recordó”.