iSabadell.cat
Opinión de Josep Asensio: ‘Los mismos perros con los mismos collares’

Cualquier persona que más o menos esté al tanto de la actualidad o que demuestre un poco de interés por lo que sucede a su alrededor, puede alucinar o flipar ante situaciones que escapan a lo, llamémosle ‘normal’, quedando inmersos en un estado de atascamiento de la memoria que puede inclinarse hacia el desprecio o hacia la implicación. Suele ser el primero el que mayoritariamente eligen las personas abrumadas por espejismos muy auténticos y los protagonistas de la inmundicia se frotan las manos percibiendo el desencanto que les importa un pepino, pues sus objetivos no pasan por complacer a sus esclavos.

Cuando un candidato decide rodearse de los suyos hay dos maneras de hacerlo: bien o mal. En el caso que me ocupa es tan patéticamente malo que raya la ordinariez. Las sonrisas forzadas de los sometidos, o bien porque la teta de la vaca es la que le da sustento o porque alguna vez pensaron que podrían llegar al lado del que está en el pedestal, demuestran una fascinación paranoica que raya lo surrealista. Ignoro si hay un casting pausado y organizado detrás, pero por lo visto, solamente el gesto labial forma parte de la más mísera de las obligaciones, para intentar transmitir a la ciudadanía un resquicio de buenas voluntades que ya, por el solo hecho de conocer a aquellos que se presentan, sabemos que se trata de una broma de mal gusto.

Pero los héroes, salvadores de la patria y caudillos con el estómago lleno y bien agradecido siguen en sus trece regurgitando unas mentiras tras otras, lanzando promesas arrebatadoramente inciertas puesto que en la más estricta intimidad hacen lo inversamente proporcional a lo que antes han dicho. Ejemplos me vienen a la mente cuando aquella niñata a la que se le llena la boca de humanidad y de pasión por los pobres, en el trato familiar confiesa que le da asco reunirse con determinadas etnias, aunque eso se le olvida fácilmente cuando a final de mes su potente nómina deshace el entuerto en su cerebro. O aquel otro que clama por tener un lugar en el mundo y sus compañeros de trabajo rezan para que se cumpla su deseo y no vuelva a la profesión puesto que su ineptitud es tan flagrante que prefieren que no retome su actividad profesional.

Pero volviendo a los que circundan a los máximos ídolos, hay que reconocer que sus estómagos tienen que tener unos jugos gástricos muy resistentes, pues lo que han que tragar es tan sólido que en verdad sus paredes estomacales deben estar fuertemente endurecidas para no producir una no deseada úlcera. Algunos agotan hasta la saliva, de tanto lamer, claro, pero una y otra vez sus cuerpos elaboran nuevas dosis de fluido baboso para regocijo de sus tiranos, que nunca agradecerán tan gratificante y tremendo esfuerzo.

Y pobre de aquel que se atreva a levantar una ceja más alta que la otra, porque se verá inmediatamente apartado del supuesto poder que proporciona el estar al lado del elegido. A pesar de las frases rimbombantes y biensonantes, la discrepancia es vilmente castigada con el desprecio, el ultraje y el desaire, uniendo a todo esto el más estilo altivo y orgulloso de las mafias que existen por doquier.

Las fotos están ahí. Basta con dedicar unos segundos para percatarse de la frialdad de los que se encuentran en el centro y de la capacidad de los marginados para amoldarse a la situación. Sea cual sea su objetivo, estos últimos denotan en sus semblantes quizás el miedo, quizás terror absoluto; algunos, consciente o inconscientemente también adulación creíble y cargada de buena voluntad, pero son tan pocos que quedan relegados a un segundo plano o aprovechados por el máximo o la máxima gerifalte para usurpar su bondad. Todos juntos forman un ensamblaje de un dramatismo apabullante. Como un andamiaje falso e ilegal apuntalan un edificio que hace tiempo que está en ruina, intentando salvar lo que ya está completamente podrido y donde muchos cascotes han ido cayendo sobre el pavimento. Intentan adecentar la fachada sabiendo que dentro ya no queda absolutamente nada, ni ideas, ni personas, ni proyecto. Aun así, sacan fuerzas de flaqueza, imponiendo voluntades y arrasando con aquello que creen que les puede impedir su triunfo. No escatiman esfuerzos para sobrevivir a la hecatombe y como jabalí herido, tratan de embestir a diestro y siniestro. Justo detrás, van cayendo más cascotes, llenando el cesto de deshonestidad, detritus maloliente y sonrojo ajeno y donde una poderosa patada se hace ya urgente.

Comentaris

  1. Icona del comentari de: Juan Quirós a febrer 22, 2014 | 12:17
    Juan Quirós febrer 22, 2014 | 12:17
    Mis felicitaciones a Josep Asensio, pues hacia tiempo que no disfrutaba tanto leyendo un articulo, hay que leerlo detenidamente para apreciar todo lo que en este se dice. Dicho esto, lo primero que me viene a la mente es la cantidad de veces que me he referido a Bustos (como un, ‘don nadie’ o como el típico ‘muerto de hambre’) con buenas dócil de inteligencia (para el ‘trinque) y pésima en preparación intelectual (demostrada en sus gestión) que, sin embargo, ha sabido aprovechar su momento para enriquecerse. Y como normalmente hacen este tipo de sujetos, para no quedar relegado a un segundo plano, se tiene que rodear de súbditos que en modo alguno pueda dejarle al descubierto sus carencias. Y ya no digo de su talante, para mantener a su lado una persona que le resulte imposible manejar y peor de comprar. El hecho más evidente, lo tenemos con el autor de este articulo Joseph Asensio que, como recordaremos fue Regidor (‘por muy corto tiempo’) en la primera legislatura de Bustos. Y destaco lo de ‘corto tiempo’, porque este fue el estrictamente necesario para que Bustos se diera cuenta que a su lado en poco tiempo su figura intelectual quedaría relegada a un segundo plano y, como es lógico, eso no se lo podía permitir. Si a la preparación de Asensio le añadimos su honradez (impedimento esencial para no poder manejarlo a su antojo), esto ya forma el cóctel explosivo para hacer lo que hizo ¿quitárselo de encima lo más rápido posible. Para ello no dudó en emplear formulas al mejor estilo mafioso. Pero como siempre pasa, el tiempo termina poniendo a cada uno en su sitio. Asensio desempeñando un trabajo honesto. Y, Bustos (después de construir su imperio mafioso) se le acumulan las denuncias de corrupción y, hoy está, con piel en la calle y otro en la cárcel. La diferencia es obvia. Por lo tanto, nunca mejor dicho aquello de: “A cada cerdo le llaga su San Martín”. Felicidades de nuevo por tu excelente articulo, y espero que algún día (no muy lejano) nos puedas explicar tu experiencia al lado de Bustos. Un Abrazo, Josep
  2. Icona del comentari de: John Silver a febrer 22, 2014 | 16:32
    John Silver febrer 22, 2014 | 16:32
    Este artículo de opinión merece una nota alta. Adentrarse en los "tuertos" caminos de la corrupción sin agredir ni insultar y -en cambio- poner al descubierto la miseria humana ... Bien vale un aplauso. Esto es lo que un servidor le envía al señor Asensio. Escritos como este: devastadores y aplastantes contra la podredumbre que se ha instalado en algunos gobiernos de España en general y el de Sabadell en particular, es una inyección de ánimo para seguir desenmascarando a los culpables. Hoy vemos en una foto a la ¿señora? Capdevila (a la sazón, imputada) "encabezar" algo así como la lucha por un instituto en Can Llong, barrio en donde el gobierno Bustos (o sea, ella también) ha dejado toda una herencia de problemas y déficits urbanísticos que da pena. Ya clamaba el clásico: ¿Hasta cuándo, Catilina, estarás abusando de nuestra paciencia? Muchas gracias.
  3. Icona del comentari de: carmen jara a febrer 22, 2014 | 22:46
    carmen jara febrer 22, 2014 | 22:46
    El artículo en cuestión no tiene desperdicio, con una elegancia florentina pone el dedo en la llaga, los mismos perros y además con los mismos collares. La vida política local es de un cutrerío insano, y no sólo por estos del equipo de gobierno, entre los cuales hay que distinguir tres tipo de tacados por la mancha del mercurio: primero los autores, segundo los cómplices y terceros los encubridores, si bien algunos de ellos gozan de los tres estados. Pero también tendríamos que fijanos en la oposición, estos también son de los mismos perros, aunque entre ellos porten distintos collares.
  4. Icona del comentari de: Jessica a febrer 22, 2014 | 23:13
    Jessica febrer 22, 2014 | 23:13
    Nada nada, como dicen en Argentina: "aunque sea ladrón, queremos a Perón". Se han fijado ustedes que Manuel Bustos con lo que se ha engordado estos meses de inactividad, pero ganando y comiendo lo mismo, cada vez se parece más al Perón de sus últimos años.
  5. Icona del comentari de: Antonio a febrer 23, 2014 | 00:10
    Antonio febrer 23, 2014 | 00:10
    Aunque sea ladrón, queremos a Perón. Que frase tan escueta y al mismo tiempo tan definitoria de toda una mentalidad. Aunque sea ladrón, queremos a Perón. Y es que hay que reconocer que el peronismo, en versión local, gustaba y en parte sigue gustando a la gente, porque si bien el peronismo a la larga crea miseria, a corto y medio plazo reparte, reparte y reparte mucho y mucho son los agraciados: entidades, asociaciones, empresas y particulares, es mucho lo que se ha repartido estos años de vacas gordas y ahora cuando vienen las flacas Perón y Evita son acusados de corrupción. ¿Corrupción?. Y me pregunto yo haciendo de abogado del diablo, ¿acaso no es la corrupción un modo como otro cualquiera de reparto de la riqueza? De hacerla llegar a aquellos a los que por méritos propios nunca llegaría. Desde este punto de vista Bustos ha sido un gran repartidor, un gran socializador de la riqueza, ha repartido entre los suyos, pero ha repartido. Hay un momento en la película “Sólo ante el peligro” en que la mujer del Sheriff, Grace Kelly, pide permiso para esperar el tren de las 3 de la tarde en el holl del hotel, puesto que en la estación están los malos esperando al jefe de la banda. En esto que el recepcionista del hotel, al percatarse que es la joven y guapa mujer del sheriff, Gary Cooper, dirigiéndose a ella le espeta: “Perdone usted, pero en este pueblo no echaremos de menos a su marido, antes de que su marido impusiera la ley y el orden éste pueblo tenía más vida, es cierto que los fines de semanas habían borracheras y tiroteos ( y casos Bembas) pero el dinero corría y el pueblo tenía más vida, hasta que su marido impuso la ley y el orden, ya le digo corría más el dinero y había más vida”. Y la pregunta que me hago es si el pensamiento mayoritario en Sabadell es o no es como el del recepcionista del hotel de “Sólo ante el peligro”.
  6. Icona del comentari de: Maite a febrer 23, 2014 | 16:20
    Maite febrer 23, 2014 | 16:20
    El comentario de Antonio es tan dolorosamente acertado que hace dudar sobre las posibilidades de que las cosas lleguen realmente a cambiar en Sabadell algún día. Bustos repartió y mucho entre los suyos, ha sido enormemente generoso en este aspecto, y lo ponía tan fácil!. Durante años he observado con que facilidad podía pasarse uno al otro lado y obtener así más que considerables mejoras laborales, para sí y también para el resto de su familia, ocupaciones vitalicias para todos sus miembros, en muchos casos . El precio para el Ayuntamiento no fue bajo: la fuga del talento y también de la honradez; los más mediocres ostentando los cargos más importantes. Tan solo era necesario rendirle pleitesía al capo. Imprescindible para la subsistencia de un sistema donde uno pensaba por todos, sin espacio para nada más. Me gustaría poder decir que solamente picaron el anzuelo aquellos que ni en sueños hubieran podido obtener algo similar por méritos propios, pero lamentablemente no fue así. Y es que quizá Bustos pase a la historia como un gran corrupto, pero sus habilidades más destacadas fueron siempre las de corruptor, un gran corruptor de mediocres y desgraciados, pero también de personas inteligentes, cultas y honestas, que dejaron su honradez por el camino a cambio de un puesto, un sueldo, un complemento, un cargo, el acceso a la política, el poder.. lo que cada uno deseara pues había para todos los gustos. Cuanto más implicados más votos, cuanto más votos más amplia la mayoría, más fuerte la trama, no podía ser más simple, ni más brillante. Cuánto costaba resistirse y qué fácil ceder!! Los candidatos a las primarias del PSC hablan de transparencia. Como si la justicia no hubiera echado ya suficiente luz y taquígrafos sobre lo que se ha cocido y se cuece en Sabadell y su área de influencia. Ya se conoce bastante , en buena parte gracias a este diario, pero pese a ello, a penas se toman medidas, porque hay demasiados intereses en juego, y si cae el castillo de naipes, serán multitud los perjudicados. Si en Sabadell las urnas perdonan la corrupción será porque, como dice Antonio, aquí ha servido para redistribuir la riqueza, y nadie, nadie, nadie, renunciará fácilmente a su parte del pastel.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa