‘Historia de Sabadell’. La agregación de la Creu de Barberà (1959)

Reseñamos las vicisitudes que comportaron la anexión de este barrio a la ciudad de Sabadell bajo el mandato y la iniciativa del alcalde Marcet que sería la última ampliación hasta la fecha de su término municipal.

Los orígenes del barrio de la Creu de Barberà se remontan al año 1887 cuando Josep Santanac edificó un establecimiento dedicado a la venta de vino y a la introducción en Sabadell de manera ilegal de artículos de consumo como licores, pan, carne, especialmente de cerdo, grabados por impuestos municipales más elevados en la ciudad que en Santa María de Barberà a la cual pertenecía. Los contrabandistas, denominados matutes, burlaban los puestos de vigilancia de la policía municipal, denominados burots, ubicados junto a la cruz que señalaba los límites entre ambos municipios, a través de caminos secundarios y los campos de la zona.

Creu de Barberà en la década de 1940 antes de la anexión. Autor: Miquel Soley
Creu de Barberà en la década de 1940 antes de la anexión. Autor: Miquel Soley

Desde entonces floreció un intenso tráfico practicado tanto por los trabajadores de Sabadell como por los payeses de Barberà y que ocasionaba, especialmente los domingos, persecuciones y peleas entre los matutes y los guardias locales. Estos incidentes tuvieron un resultado trágico el domingo 27 de marzo de 1887 cuando, a disparos de los agentes, resultaron muertos cuatro contrabandistas: Josep Bertran Pregona, obrero textil de 47 años de edad, casado y natural de Navarcles, Ramon Sert Torrer, carbonero, de 50 años, casado y nacido en Lleida, Bonaventura Puig Batlle, payés, de 33 años, soltero, natural de Berga y Nazari Lloret Lloret de 13 años y nacido en Alcoy. Además resultaron heridos el payés Joan Sans Rovira y los guardias municipales Tomàs Ferrús Pinyol y Josep Baliello Casals.

La proximidad a Sabadell y la circunstancia que los terrenos fueran más baratos que en la ciudad atrajeron a numerosos inmigrantes, en principio procedentes de la Catalunya rural y posteriormente del resto de España. Se inició un proceso en el cual los campos de cultivo fueron sustituidos por casas y calles. Durante un largo periodo el barrio se denominó Can Centenà por la antigua masía ubicada en la zona, aunque con el tiempo se impuso el nombre de Creu de Barberà por la cruz que delimitaba la frontera entre ambos municipios, al igual que en el norte se hallaba la Creu Alta que señalaba la frontera con el municipio de Sant Pere de Terrassa (més info: ‘L’annexió de la Creu Alta‘). En 1934, en la Creu de Barberà se contabilizaban 700 habitantes y cuando fue anexionado a Sabadell constaba de 10.675 habitantes, casi cinco veces más que los 2.580 habitantes de Santa María de Barberà de cuyo casco urbano estaba separada por dos kilómetros.

En la década de 1950 se habían consolidado en el barrio cuatro núcleos: Can Fatjó-Tintorer, llamado así porque las tierras pertenecían a Josep Fatjó y Maria Tintorer de la masía de Can Tintorer de l’Església, Pelai y Can Viloca que tomó su denominación de la masía del mismo nombre. La carestía de viviendas propició la construcción de estadas ilegales, construidas en dos o tres días, cuyos propietarios alquilaban a precios abusivos a los inmigrantes como denunció en reiteradas ocasiones el arquitecto del Ayuntamiento de Santa Maria de Barberà en 1953 y 1954. Otros inmigrantes compraban el solar a los propietarios y poco a poco con ayuda de amigos y familiares se construían la vivienda.

La Creu de Barberà, amb la indicació 'Sabadell primer centro lanero español'. Foto: AHS.
La Creu de Barberà, con la indicación ‘Sabadell primer centro lanero español’, y la gasolinera. Foto: AHS.

En esos años funcionaba en la calle Saboneria un comedor del Auxilio Social y una casa de payés en la misma calle que repartía comida a los más necesitados. Uno de los edificios más emblemáticos del barrio fue la gasolinera, ubicada entre la carretera de Barcelona y la avenida de Barberà, inaugurada en 1931. Regentada entre 1944 y 1954 por Dolors Jaumeandreu, fue adquirida en 1956 por Emili Rojas, que ya la tenía arrendada y que dos años más tarde amplió, instalando un surtidor de petróleo para estufas domésticas. La gasolinera fue enderrocada en 1985 para ampliar la plaza de la Creu  de Barberà.

En esta zona, pero dentro del término municipal de Sabadell, se construyeron en 1947 los llamados pisos de la Caixa d’Estalvis, obra del arquitecto Francesc Portillo. Se trata de un conjunto de edificios de influencia plateresca que contrastaban con las humildes casitas del barrio y cuya inauguración en 1950 constituyó un auténtico acontecimiento social.

Los argumentos de la anexión

El Ayuntamiento de Sabadell había intentado a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX anexionarse el barrio de la Creu de Barberà. En 1927 los vecinos del barrio recogieron 200 firmas contra “todo intento de segregación” y a favor de “continuar formando parte (…) de Santa María de Barberà”.

A mediados de la década de 1950, la expansión urbanística de Sabadell condujo a que las zonas edificadas atravesaran las vías del ferrocarril de la RENFE, de manera que se produjo un continuum urbano cuya única separación estaba constituida por la imaginaria línea divisoria por los términos municipales. El alcalde Josep Maria Marcet Coll,  en sus memorias, Mi ciudad y yo, dedica a un extenso capítulo al tema:

El Ayuntamiento de Santa María de Barbará tenía abandonado por completo este barrio (…) no disponía de escuelas, ni de cloacas, ni calles pavimentadas, alumbrado u otros servicios públicos. No había traza de coordinación urbanística entre las dos municipalidades, y así, mientras por el lado de Sabadell se edificaba con criterio rigurosamente preestablecido, en el barrio limítrofe se construía de forma prácticamente anárquica. Se daba el caso de calles que, partiendo del casco urbano sabadellense, quedaban cortadas de lleno por caprichosas edificaciones levantadas sin criterio urbanístico alguno, al otro lado de la línea divisoria de ambos términos, y la mayoría de las veces amparándose en favores e intereses creados”.

Además, se argumentaba que la mayoría de los habitantes de la Creu de Barberà dependían de Sabadell en los ámbitos laboral, comercial y de servicios sin que sus arcas municipales ingresasen ningún impuesto por ello. Asimismo se denunciaba que el barrio era un foco de problemas sanitarios y sociales constituyendo una amenaza para Sabadell sobre los cuales carecía de jurisdicción. Otra razón esgrimida era la necesidad de disponer de terrenos para construir viviendas y reorganizar las comunicaciones.

En este sentido, el 13 de julio de 1949, la Comisión Permanente del Ayuntamiento de Sabadell, suscribió un acuerdo para iniciar la agregación del “pueblo de Santa María de Barbará”. Es decir, que todo el municipio fuera anexionado a Sabadell. El 29 de septiembre el pleno municipal aprobó dicho acuerdo y el 15 de octubre se comunicó el inicio del expediente al Ayuntamiento de Barberà.

El alcalde Marcet manifestó de forma tajante que “o el pueblo de Santa María de Barbará se agregaba a la ciudad de Sabadell o la ciudad de Sabadell se agregaba al pueblo de Santa María de Barbará”.

La polémica entre el alcalde y el marqués

La pretensión de anexionarse Barberà desató una fuerte oposición, tanto del Ayuntamiento de este municipio como especialmente del marqués de Santa María de Barberà quien, según el alcalde Marcet, hasta entonces solo se había preocupado de cobrar los arrendamientos de sus propiedades, desentendiéndose totalmente del pueblo sin el menor gesto de mecenazgo u obra benéfica.

Josep Maria Marcet
Josep Maria Marcet, alcalde de Sabadell en la década de los 40 y 50 del siglo pasado.

Ante esta oposición el proceso quedó temporalmente parado hasta el 15 de junio de 1953 cuando el Ayuntamiento de Sabadell reemprendió el proyecto de anexión con el argumento de la incapacidad económica del Ayuntamiento de Barberà para sufragar las inversiones que necesitaba el barrio, algunas de las cuales estaban asumidas por el Consistorio de Sabadell. Entonces el expediente inició un complejo periplo jurídico-administrativo por la Diputación Provincial, Gobierno Civil, Ministerio de Gobernación y Consejo de Ministros. Entre los meses de junio y julio de 1953, el Ayuntamiento de Barberà presentó alegaciones y en el municipio se recogieron firmas contra la anexión, aunque también hubo partidarios de la anexión como los cuatro maestros de las Escuelas Nacionales de Barberà.

En junio de 1953 publicó un artículo en el diario Sabadell donde afirmaba que si se celebrase un referéndum sobre la anexión, el 90 por ciento de los habitantes de Barberà lo harían afirmativamente. Días después, en la sección del diario Diálogos con el alcalde, se publicaba un escrito del marqués donde negaba que existiera tal unanimidad a favor de la agregación y la réplica de Marcet donde reiteraba sus argumentos y lamentaba que el plebiscito no pudiera celebrarse.

Marcet, en sus memorias, se queja amargamente de la gran cantidad de obstáculos que hubo de superar entre los “organismos y autoridades superiores” para lograr su propósito, al punto que “el desánimo prendió hasta en mis colaboradores inmediatos y, prácticamente, quedé solo en la porfía”. En cualquier caso y tras reticencias expresadas por la Diputación de Barcelona, el 2 de noviembre de 1954, el Ayuntamiento de Sabadell aprobó un acuerdo donde reformulaba la anexión, restringiéndola al barrio de la Creu de Barberà y una zona de influencia que incluía la iglesia de la Románica y el cementerio colindante. El 24 de diciembre, el Ayuntamiento de Barberà manifestó mediante alegaciones su oposición a este proyecto.

No obstante, en enero de 1956, el Ayuntamiento de Sabadell realizó con la máxima solemnidad el acto de delimitación entre ambos términos municipales junto Luis Camps Jaén, jefe del Instituto Geográfico y Catastral de Catalunya, mediante la fijación de 17 nuevos mojones. También asistieron al acto los alcaldes de Barberà, Cerdanyola y Santa Perpètua de la Moguda. El 27 de julio de 1957 el Consejo de Ministros aprobó la agregación que se publicó en el BOE el 21 de agosto del mismo año.

El tema, pues, parecía resuelto. Sin embargo, el recurso del Ayuntamiento de Barberà representado por el abogado Manuel Ballbé Prunés y las gestiones del marqués en Madrid obtuvieron el apoyo del gobernador civil de Barcelona. El recurso de Ballbé argumentaba que la anexión privaría al municipio de su cementerio y de la iglesia. Así, a principios de 1958, cuando ya se había realizado la delimitación de los términos municipales, por orden del gobernador civil, la Guardia Civil procedió a retirar los letreros indicadores del término municipal de Sabadell. Marcet confiesa que, entonces, “mis relaciones con el gobernador civil de la provincia llegaron a un extremo de gran tirantez y violencia”.

La iglesia románica de Barberà quedó fuera de Sabadell a última hora. Foto: bdv.es
La iglesia románica de Barberà quedó fuera de Sabadell a última hora. Foto: bdv.es

Esta situación condujo a emprender nuevas negociaciones donde se redujo la zona anexionada, de manera que tanto la Románica y el cementerio, como una amplia faja de terreno adyacente se quedaron en el término de Barberà. Alcanzado el acuerdo, el 14 de febrero de de 1959 se realizó la nueva delimitación entre ambos municipios y la anexión se hizo efectiva el 31 de mayo de 1959. El resultado final fue Sabadell ganaba 10.675 habitantes y 65 hectáreas de superficie, mientras Barberà perdía el 80 por ciento de su población, quedándose con solo 2.580 habitantes, y cediendo el 7,3 por ciento de su territorio.

Tras la anexión el Ayuntamiento de Sabadell construyó una escuela que no existía en el barrio, procedió al traspaso del juzgado de paz, actualizó los nombres de las calles y en noviembre de 1963 CASSA se hizo cargo del suministro de aguas del barrio.

Al final de su mandato, Marcet se planteó una operación semejante de “plantear la anexión de todo o parte” de Sant Quirze del Vallès, justificado por la expansión del barrio de Els Merinals fronterizo con este municipio y que no llegó a materializarse.

Bibliografia

MARCET COLL, José Maria. Mi ciudad y yo. Veinte años en una alcaldía (1940-1960). Duplex, Barcelona, 1963.
MUSET i PONS, Assumpta. Sabadell Sud: la Creu de Barberà, Campoamor, Espronceda i Les Termes. Museu d’Història de Sabadell, 2007.
OLIVA VILÀ, Montse. Campoamor i Sant Pau. Generalitat de Catalunya, 1995

Foto portada: barrio de la Creu de Barberà en la época de la anexión.