Aspectos clave a la hora de hacer una mudanza con una furgoneta de alquiler

A todo el mundo le llega alguna vez en la vida el turno de realizar una mudanza. Verse inmerso en una situación de estas características puede suponer una tarea bastante fastidiosa, por lo que toda ayuda de cara a agilizar el proceso es poca. En este sentido, conviene evaluar un aspecto clave antes de decidirse a tomar una decisión: ¿es preferible contratar los servicios de una empresa de mudanzas o tal vez la mejor opción consiste en alquilar una furgoneta?

El alquiler de furgonetas para mudanzas incorpora una ventaja que puede resultar determinante, y es que su precio es mucho más barato que el que encierra recurrir a una empresa especializada en mudanzas, que a menudo maneja unas tarifas bastante más elevadas.

Cada vez es mayor el número de personas que necesita alquilar una furgoneta para utilizarla en periodos breves de tiempo. Una mudanza es precisamente uno de los motivos más habituales a la hora de decantarse por esta alternativa, ya que se precisa de un mayor espacio y se necesita de las características de un vehículo así durante lo que duren los traslados.

En este contexto, resulta determinante extremar precauciones y tenerlo todo bien atado antes de embalar la primera caja, por lo que es aconsejable examinar con exactitud cuáles van a ser las necesidades reales, puesto que de ello va a depender el modelo de furgoneta a elegir. Se trata de una fase fundamental en todo este proceso, ya que en función de esto la mudanza podrá desarrollarse de manera adecuada.

Algunos consejos clave para alquilar una furgoneta

Para llevar a cabo con éxito una mudanza media no sólo es necesario contar con la colaboración de la gente cercana, sino que de igual modo es preciso elegir correctamente la furgoneta idónea, como cuando llega el momento de alquilar una furgoneta en Sabadell. Considerando que se trate de un transporte de envergadura normal, por norma general, suele venir bien una furgoneta con una capacidad aproximada de diez metros cúbicos.

Otro de los consejos eficaces que hay que considerar es controlar la distancia del trayecto que va a realizarse en la mudanza, puesto que dependiendo del número de kilómetros a recorrer las empresas de alquiler tienden a ajustarse a las características del viaje. De esta forma, los viajes más largos suelen incorporar mejores prestaciones y descuentos que aquellos de distancias más reducidas. Además de esto, es importante señalar que las furgonetas alquiladas tienen un kilometraje concreto, por lo que no especificar bien este punto puede acarrear consecuencias económicos desagradables.

En el caso de que haya que trasladar cargas de gran tamaño y por lo tanto las dimensiones de la furgoneta deban ser más elevadas, el conductor ha de ser consciente del nivel de destreza que tiene manejando vehículos de este volumen. Esto se explica precisamente porque una furgoneta requiere de un modo de conducción diferente al que se emplea con un turismo. Para evitar riesgos, lo mejor es cerciorarse de esta capacidad.

Otras consideraciones importantes

De manera habitual, el uso de furgonetas de carga de tamaño medio no suele conllevar ningún tipo de dificultad para los conductores que tienen cierta experiencia en la conducción de turismos. Ahora bien, la cosa cambia cuando se alquila una furgoneta de tonelada superior, puesto que el requisito en estos casos pasa por mantener la paciencia, estudiar bien su funcionamiento y acostumbrarse poco a poco a las maniobras propias de un vehículo así.

También existen usuario que necesitan alquilar furgonetas con una altura determinada para que quepan bien los artículos que se desean transportar en una mudanza. A partir de ahí, lo siguiente, como precaución, es saber que existen determinadas zonas por las que no puede acceder una furgoneta de alturas tan elevadas.

El tema del seguro es otro de los aspectos a tener en cuenta, ya que hay que cerciorarse de que el vehículo alquilado para realizar una mudanza necesite de alguna cobertura especial. Con ello se evitan sorpresas desagradables de última hora en caso de que surja algún imprevisto.