¿Cómo detectar si una joya de plata es de calidad?

En España y en el mundo entero, la plata es apreciada por su belleza y sus múltiples usos; la plata esterlina 925 es la más buscada por brindar la amalgama ideal para la confección de joyas y bisutería. Expertos y mayoristas recomiendan estar atentos ante las señales que permiten detectar cuando se está ante una pieza con el grado de pureza que se busca.
Las joyas de plata nunca pasan de moda, este metal precioso por su maleabilidad, robustez y hermoso color, es perfecto como elemento base para la confección de prendas de orfebrería de alta calidad. Sin embargo, muchas veces se compra una pieza ofrecida como plata buena y termina olvidada en un cajón porque se puso “negra”.
Mayoristas y expertos ofrecen consejos para detectar fácilmente y sin problema, si estamos ante una pieza hecha con plata con un buen grado de pureza y que estará brillando por mucho tiempo en lóbulos, cuellos, muñecas o donde se quiera exponer.
Tipos de plata
La propiedad de conductividad térmica y eléctrica hace que el 70% de la producción de plata en el mundo se destine al sector industrial, y el resto al sector económico, incluyendo la joyería. La plata Britania se utiliza para objetos de uso cotidiano como utensilios y ollas; mientras que la plata Silver (pura) es la que sirve para elaborar piezas de joyería.
Los principales mayoristas de plata en España como Iván Jewelry, trabajan con material de alta calidad. En la orfebrería, la plata se combina debido a que es complicado trabajar con este metal en su estado puro, ya que es muy suave y se deteriora fácilmente. Para darle dureza se añaden porciones pequeñas de otros metales, como cobre, paladio o níquel.
En el mercado de la plata se ha popularizado el término plata de ley, que tiene que ver con la categoría y la calidad. En España existen dos tipos, la primera es cuando la plata supera el 92,5 % de pureza, es decir, que de cada 100 milésimas de metal, 925 es pura. Puede llegar incluso a la plata 99, es decir con un 99,9% de pureza. La segunda ley se encuentra por debajo del 92%.
Hay plata 900 que se considera de baja calidad y puede volverse negra con el uso. La 800 se obtiene de la mezcla de 800 gramos de plata con unos 200 gramos de metales de otro tipo, es decir, el grado de pureza es del 80%. Muchos usan plata de ley, pero por marketing no explican si es de primera o de segunda.  
Señales inequívocas
Cuanto más material precioso tenga una pieza más brillará, durante más tiempo y sin correr el riesgo de que se ponga negra, esto solo ocurre cuando la amalgama tiene demasiado material que no es plata. Hay que buscar proveedores que sean reconocidos al momento de comprar este tipo de artículos, por ejemplo, Iván Jewelry, mayorista de plata de trayectoria en el mercado español que garantiza que sus piezas son auténticas y están hechas en alta calidad y pureza.
La plata más buscada por su calidad y valor es la esterlina 925 (92,5% metal puro y 7,5% de cobre). Es una de las más cotizadas en el mercado joyero por su calidad, brillo y el potencial para usarla en diferentes diseños.
Toda pieza de plata esterlina debe estar marcada con alguna señal como (ster/925 o sterling silver). Este sello se usa desde la Edad Media en Francia e Inglaterra, como forma de controlar que las joyerías vendieran realmente plata pura.
Existen varias técnicas para verificar si una pieza es plata 925, como frotarla con un paño blanco suave, de manera que si en la tela hay señales negras, es lo que se espera. La otra manera es añadir gotas de ácido nítrico a la joya, de manera que si el sitio donde cae el componente químico adquiere un aspecto cremoso es esterlina, mientras que si se pone verdoso se trata de una pieza falsa.
Se debe verificar que no tenga olor, debido a que si huele es que tiene exceso de cobre. Otra forma sencilla es acercar la pieza a un imán, al igual que el oro y el platino, la plata 925 no se ve atraída por el imán. Se puede poner la joya sobre un cubito de hielo, si se derrite rápido, la plata es buena. También se puede dejar caer unos 15 cm y debe sonar similar a una campana.