Pinzellades del VIH

Avui al Racó de Vàlua parlem de VIH. Ja no tenim por a la SIDA, ja parlem de VIH. Tenim unes medicacions fantàstiques que fan que la qualitat de vida sigui pràcticament la mateixa que la d’una persona sense aquesta malaltia… però… com és REALMENT viure amb el VIH avui en dia? És fàcil de portar a l’esfera social? En l’àmbit de treball? En començar una relació de parella?

Un presentem unes pinzellades d’algunes valentes d’Actuavallès…

Yo y mi hijita

Mi vida era normal y sana en Perú.  Me hacía mis chequeos cada año y todo iba muy bien. Me diagnosticaron el VIH cuando fui a hacer mi primer control prenatal de mi embarazo. No lo quise creer porque un año antes me hice la prueba y todo salió bien. Vivir con VIH cambió totalmente mi vida. Debo tomar pastillas hasta el último día que me muera y es triste porque hay personas ignorantes que solo juzgan y discriminan. La última discriminación que tuve fue cuando mi hija nació ya que una de las enfermeras me trato muy mal porque consumí drogas durante el embarazo y me contagiaron la enfermedad, sin preguntarse en ningún momento porque lo hice. En aquel momento estaba anulada como persona, con millones de problemas. Y no… no es una enfermedad fácil de decir a amigos y familiares… y tengo mucho miedo de conocer a un chico que no quiera estar conmigo por este motivo…

Uno más por la vida

Mi vida antes del VIH era increíble. Muchos pasos en poco tiempo, muchos logros y objetivos cumplidos.  Todo cambió cuando me diagnosticaron el VIH, un miércoles 9 de octubre del año 2017. Yo llevaba 23 días ingresado en el hospital a causa de una leucopenia. Tenía el sistema inmunitario deteriorado y fue entonces cuando el médico me dio la noticia. Estuve emocionalmente mal durante más de una semana por la forma en que el médico me lo dijo y porque me forzó a contárselo a mi madre. Me sentí juzgado y moralmente machacado… y rechazado por ignorancia.

Aun así, ninguna amistad me ha rechazado nunca. Con mi pareja de aquel momento no fue fácil; darle explicaciones que no tenía muy claras, recibir rechazos de su parte y seguir con una relación por dos años más autoengañándome y creyendo que todo estaba bien.

Tener VIH me ha afectado emocionalmente, pero con la ayuda de la medicación, ejercicios, una buena alimentación y dormir lo justo me he mantenido muy bien. Hoy en día, estoy lejos de mi país y de mi familia. Tengo una persona especial a mi lado que ha aceptado desde el primer momento como soy y no me siento juzgado. Y sí… para mí no ha habido nunca ningún problema a nivel laboral… bien es cierto que nunca nadie se ha enterado que tengo el VIH…

Soy una superviviente

Soy una superviviente. Infectada sobre los años 80 pero no diagnosticada hasta 7 años más tarde. En el año 1997 fui madre y me hicieron la prueba en el hospital. Yo me encontraba lejos de casa, fuera de mi ciudad, y me dijeron que los resultados tardaban 15 días en llegar. Yo no fui a recogerlos; tenía tanto miedo que no me atreví a ir, y pensé que, si me tenía que morir, mejor no saberlo.

Mi vida estaba bien, era feliz, recuperada de mi adicción desde hacía 3 años y siendo madre.  Al ser diagnosticada, solo pensaba en el tiempo que me quedaba por estar al lado de mi hijo. Fue muy difícil asumir que era positiva, pero en el fondo era algo que ya me esperaba.

Vivir hoy en día con el VIH es muy fácil, ya que tenemos una medicación que nos ayuda a vivir con normalidad. El estigma aún sigue siendo el mayor problema con el que tengo que lidiar, aunque hay cosas que ya las he normalizado. Y sí… aún después de mucho tiempo tengo amistades que no saben que tengo el VIH, aún tengo miedo de la reacción que puedan tener.