Foto portada: Juan Guil. Autor: David B.

’40 años del 23-F y sus efectos en la transición’, por Juan Guil

ARTÏCULO DE OPINIÓN
Juan Guil, a
ctivista de la plataforma por pensiones dignas de Sabadell y de CCOO.

Dia 23 de febrero de 1.981 a las 6 de la tarde el teniente coronel de la Guardia Civil Tejero ocupa el Congreso de los Diputados, mientras, el teniente general del ejército Jaime Milans del Bosch envía a los medios comunicación el siguiente comunicado.

“HAGO SABER: Ante los acontecimientos que se están desarrollando en estos momentos en la capital de España y el consiguiente vacío de poder, es mi deber garantizar el orden en la Región a mi mando hasta tanto se reciban las correspondientes instrucciones que dicte S.M. el Rey”.

El golpe de estado fue transmitido por TVE. La irrupción en el parlamento de la guardia civil encabezada por Tejero enviaba un mensaje claro de golpe estado, produciendo un gran impacto en la sociedad. Las imágenes principales fueron la ocupación del parlamento con pistola y metralletas pegando tiros y los tanques destrozando las calles de Valencia. Durante la ocupación del Parlamento se transmitió las ráfagas de disparo con metralleta al techo, señalando que el golpe iba en serio, utilizando TVE para llegar a toda la ciudadanía.

El golpe no era improvisado, estuvo diseñado para que tuviera los efectos que tuvo en la ciudadanía. El golpe coincidió con la reunión de la comisión ejecutiva de la unión local de CCOO de Sabadell, las medidas que tomamos fueron sacar los ficheros de los afiliados y afiliadas que Pedro Sánchez, ya fallecido, estuvo toda la noche esperando la consigna si había que destruirlos, había que mantener la seguridad de nuestra gente y esperar las propuestas de la dirección de CCOO.

La represión no se visualizó en Sabadell, aparentemente tranquila, cuando de noche visitábamos las empresas no había presencia policial, en ese aspecto estábamos tranquilos para actuar. En el acceso a los centros de trabajo tampoco tuvimos dificultades.

La declaración de los golpistas se leyó en los medios de comunicación, llegando a la inmensa mayoría de la población, el punto cuatro enviaba una clara amenaza a trabajadores trabajadoras y especialmente a sindicalistas con duras represalias contra huelguistas, que influyó considerablemente en las empresas. El golpe de estado tuvo sus efectos, las masas no salieron a la calle, fuimos una minoría quienes nos movilizamos en las empresas, sólo donde había una gran implantación sindical, con dirigentes formados política y sindicalmente se respondió. El golpe despertó miedo entre trabajadoras, trabajadores y cargos sindicales de empresas, 6 años después de la muerte de Franco y 4 de la teórica desaparición de la dictadura.

¿Qué pasaría con una huelga contra el golpe de estado? Si la respuesta era masiva, las represalias se reducirían, la mayoría influiría a la minoría, los trabajadores menos conscientes. Una respuesta parcial de dos horas era la mejor opción y la más factible en aquel  momento. Parar las empresas, parar dos horas, invirtiéndolas en asambleas rápidas y salir a la calle era la opción. Se podía hacer sin demasiada oposición empresarial. Para una huelga de 24 o 48 horas no teníamos fuerza, aunque era la respuesta necesaria contra el golpe de Estado.

El turno de noche tenía que ser el primero en seguir la huelga asegurando el paro a partir del turno de noche era donde menos fuerza sindical teníamos. Una cosa es visitar las empresas dejando información para hacer la asamblea y asegurar el paro en el primer turno y otra arrancar el paro durante la noche sin trabajo previo.

El 24 de febrero a las 12 de la mañana en la plaza del ayuntamiento realizamos una concentración de rechazo al golpe con la asistencia de 400-500 personas donde se informó de la situación. La gente vivió con miedo el golpe que tuvo efecto real, el paro se llevó a cabo en 40 empresas de Sabadell con la participación de 4.000 trabajadores, esto fue posible por el trabajo en solitario de CCOO, lo que mostraba el miedo ante el golpe de estado.

La declaración que hizo pública Milans del Boch reflejó como se estaban desarrollando los acontecimientos y el vacío de poder “es mi deber garantizar el orden en la región a mi mando, hasta tanto se reciban las correspondientes instrucciones que dicte S.M. el Rey”¿Qué órdenes emitió el Rey? Ninguna, que permitió que durante 18 horas se sembrara el terror de un golpe Estado. Era evidente la complicidad del Rey con el golpe, el comunicado era muy claro. Los acontecimientos que se desarrollaron los años siguientes mostraron el efecto del golpe de Estado.