Pensions

‘Defendamos pensiones dignas y sanidad pública de calidad’, por Juan Guil

ARTÏCULO DE OPINIÓN
Juan Guil, a
ctivista de la plataforma por pensiones dignas de Sabadell y de CCOO.

El próximo lunes 5 de octubre a las 10 de la mañana, la plataforma de Sabadell en defensa de pensiones dignas, convocamos una concentración en la plaza Sant Roc delante del ayuntamiento, en defensa de pensiones dignas y la sanidad pública. Nos concentraremos con mascarilla guardando distancia de dos metros.

La crisis del coronavirus ha aumentado el paro hasta los cuatro millones de desempleados, incrementando la negativa de las empresas a contratar personas mayores de más 50 años. el ministro debe aplicar el programa de gobierno, derogar la regresiva ley de pensiones impuesta por el PP en 2.013. Poner en marcha la ley que asegure la subida del IPC de las pensiones y las más bajas mejoren su poder adquisitivo.

La crisis que vivimos por el virus afecta la economía, el gobierno la afronta poniendo recursos en la sociedad para contrarrestar, con medidas como los ERTE, el ingreso mínimo vital, y subida del salario mínimo, sumándose en Cataluña la renta básica, medidas que están ayudando a afrontar esta crisis. Para salir de esta crisis económica es necesario que quienes han acumulado fortunas en los últimos 20 años, parte de ellas en paraísos fiscales, paguen impuestos de acuerdo con sus ingresos y fortunas acumuladas como dice la Constitución.

La sociedad ha generado riquezas suficientes fruto del trabajo, en 2.000, el producto interior bruto era de 431.293 millones de euros, en 2.019 se incrementó a 2,64 billones multiplicándose por seis. El 1 por ciento de los españoles poseen el 47,19 por ciento de la riqueza, 24.828 multimillonarios acumulan grandes fortunas parte de ellas durante la crisis de 2.008 a 2.010.

Los gobiernos del PP con Aznar y PSOE con Zapatero incumplieron los pactos de Toledo, gastando el superávit de las cotizaciones para pensiones, que subía en todo ese periodo 519.104 millones de euros, que se gastaron durante ese periodo. Todos los gobiernos han utilizado los recursos de la seguridad social, en pagar gastos ajenos a las pensiones como subvenciones a empresas, gasto sanitario, gasto de personal de la seguridad social, y otras prestaciones. Todo a costa de las cotizaciones de los trabajadores y trabajadoras, esos gastos debían estar incluidos en otras partidas de los presupuestos generales del estado, no en la seguridad social, acumulando un déficit ficticio del sistema público de pensiones, para justificar los recortes de las pensiones públicas.

El problema de las pensiones presentes y futuras está en los cambios que se dará en las empresas, que afectará a la mitad de la población activa en los próximos 30 años, con la robotización, automatización, y digitalización, que ya tiene efecto en el empleo, el sistema bancario ha reducido 100.000 empleos, con la crisis del 2008, mecanizando y digitalizado los sistemas atención al ciudadano, obteniendo grandes beneficios, perjudicando especialmente a las personas mayores, la que tienen más dificultades para adatarse a este proceso,  anulando progresivamente la atención personalizada.

Las políticas neoliberales ponen en riesgo el sistema público de pensiones, vienen de la Unión Europea, el FMI, y el Ibex-35, que agrupa las grandes empresas que manejan el 50% de la economía, queriendo imponer los recortes de pensiones del presente y el futuro. Las pensiones presentes y futuras están condicionadas al empleo estable y de calidad, reparto del trabajo, reducción de la jornada laboral, reducir la edad de jubilación y aumento de los salarios, las empresas que sustituya personas por máquinas han de pagar un impuesto equivalente al que ingresa la seguridad social, medidas necesarias para asegurar, presente y futuro del sistema público de pensiones, estabilizando los ingresos. Los sindicatos son instrumentos imprescindibles para afrontar estos retos, donde todo trabajador y trabajadora debe estar afiliado y organizado, para afrontar los retos actuales y futuros.

Por estas razones debemos participar en la concentración el día 5 de octubre, dando ejemplo, manteniendo la distancia y el uso de mascarilla, contribuyendo a que el movimiento se mantenga activo para confrontarse con quienes persiguen hacer negocio con nuestras pensiones, que son un pilar para nuestra economía y el bienestar de la sociedad además de ser un derecho ganado por los pensionistas con nuestro trabajo, creando parte de la riqueza que hoy disponemos. Los momentos actuales hacen necesaria la movilización, para enfrentarse a los que no tienen más fin que acumular riquezas a costa de empobrecer a la mayoría de la sociedad, nuestras movilizaciones son compatibles con el apoyo al gobierno progresista, consolidarlo es garantía de mantenimientos de nuestros derechos y de ir recuperando progresivamente lo arrebatado por la derecha especialmente en la crisis del 2008-2010.