Foto portada: Moreno, en una obra de teatre.

‘Amparo y Marisol: la extraña pareja’, por Josep Asensio

Parece que ya no nos sorprende nada. Vivimos en una sociedad en la que cualquier noticia ya no nos impacta. Es tanta la información que recibimos a lo largo del día que pasamos de puntillas sobre ellas, nos indignamos un momento, seguimos con nuestro café y nuestra actividad y pasamos página de manera casi mecánica. Los casos de corrupción, el pago de la deuda, el rescate a las autopistas privadas, las preferentes, los recortes en los servicios básicos y tantos y tantos abusos nos resbalan de tal manera que diríase que somos meros robots sin sentimientos. Seguramente ya tenemos bastante con sobrevivir, encontrar un trabajo más o menos digno que nos permita comer y nada más.

Los que están por encima de nosotros aprovechan esa situación de indefensión, de atrapamiento absoluto para hacer y deshacer, para reírse en nuestra cara y poder disfrutar de sus privilegios de una manera que sobrepasa todas las líneas de la ética.

Por eso ya no me sorprende que personajillos políticos como Marisol Martínez contraten a una actriz para hacer un trabajo de dudosos objetivos. Para el que no lo sepa todavía, Marisol Martínez hace muchos años que se mueve por los despachos del Ayuntamiento esperando un cargo que le permita vivir sin sobresaltos económicos y que por fin llegó en 2015. Manuel Bustos en su momento, muy listo él, conociendo perfectamente sus anhelos y sus ansias de poder (económico mediante nómina) la tentó para una tenencia de alcaldía pero las presiones de su partido, en aquel momento EUiA, lo impidieron, aunque logró ser Comisionada, cobrando por ello. Expulsada de la rama catalana de Izquierda Unida, viendo peligrar el sueldo Nescafé para toda la vida, montó su propio partido con el único objetivo de permanecer sentada de por vida en el palco de honor y disfrutar de una nómina fija. Pero eso lo hizo de manera éticamente reprobable, patentando un nombre cuanto menos tramposo, Guanyem Sabadell – Sí se puede.

Muchos ciudadanos se confundieron de papeleta en las elecciones de 2015 y la votaron creyendo que lo hacían por Podemos, en pleno auge del partido de Pablo Iglesias. Me comentaron varios interventores de otros partidos que cuando los votantes pedían la papeleta de Podemos los amigos de Marisol le daban la suya. No sé si existen denuncias al respecto pero el caso es que Marisol logró no solo lo que quería, es decir, quedarse cuatro años más en el Ayuntamiento, sino que sorprendentemente tuvo la sartén por el mango para imponer sus criterios y así no desbaratar un gobierno alternativo al del bustismo.

Una de las consecuencias fue impedir que Joan Berlanga fuera el nuevo alcalde, cosa que volvió a hacer el año pasado, a pesar del pacto firmado y a pesar de que Unitat pel Canvi fue la fuerza más votada de las cuatro que lograron el pacto, quedando tan solo a 300 votos del PSC que quedó primero. Marisol Martínez ha trabajado durante todo este tiempo para anular el trabajo de Berlanga, pero eso se dice con la boca pequeña. De todas formas, visto que el gobierno no tiene un proyecto común, cada maestrillo tiene su librillo, cada cual va por libre y espera sacar un rédito que le suponga continuar cobrando de nuestros impuestos.

Éste el único motivo que ha movido a Marisol Martínez a contratar a Amparo Moreno como asesora, con un sueldazo que ríanse ustedes del de la ONCE. Parece ser que no va estar más de seis meses, pero me informan de que puede cobrar cerca de 3.000 euros mensuales; desmiéntanme si me equivoco. Es fácil de imaginar: Marisol Martínez, emulando a su predecesora Maria Ramoneda, va a dedicarse en los próximos meses a hacerse fotos con la actriz y con las personas de la tercera edad, con el señuelo de la importancia de asistir al teatro. Al menos es eso lo poco que se sabe. Amparo Moreno va a intentar averiguar de qué manera se puede potenciar la relación entre las personas mayores y la cultura.

Vamos a ver, señora Marisol, ¿de verdad que hace falta contratar a una actriz de reconocido prestigio para hacer ese supuesto estudio? ¿Qué les dirá a los jubilados que ganan 500 euros mensuales sobre este tema si saben que entre ustedes dos se van diez o 12 veces por encima de la cifra? Me gustaría mucho ver el dossier de trabajo con los objetivos de esta contratación y los resultados finales del estudio, porque como ciudadano tengo la impresión de que lo que usted quiere es salir mucho en la foto para que la vean, no se olviden de usted y pueda conseguir los 4.000 votos que le asegurarían cuatro años más de teta de la vaca.

Igual me equivoco, pero en Sabadell creo que hay suficientes personas que harían el mismo trabajo que supuestamente va a hacer Amparo Moreno, y gratis. Yo mismo, señora Marisol. Pero me parece que no va a contar conmigo. Lo peor que le puede pasar a un político es tomar a sus electores, a los que le dan de comer, por tontos. Pero algunos/as no aprenden…

Foto portada: Moreno. Autor: Focus.