Foto portada: Juan Guil. Autor: David B.

‘Pacto de ciudad para afrontar la crisis del coronavirus’, por Juan Guil

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Juan Guil, activista  de CC.OO y Plataforma por las pensiones

El coronavirus ha generado una gran crisis que no sabemos que dimensión tendrá, como se desarrollará en Cataluña y España. Según algunas previsiones, el producto interior bruto caerá por encima del 9%, con un crecimiento del desempleo del 19%, si estos datos se confirman, el periodo 2020-2021, sería el tiempo necesario para volver a la situación de estabilidad económica anterior. Hasta que no volvamos a la normalidad no conoceremos la situación económica, social y laboral que ha creado la pandemia.

Espero que el proceso de bajada progresiva de la incidencia del virus en Cataluña, España, Europa y el mundo, se mantenga, de no ser así, pagaremos las consecuencias, en un mundo globalizado donde las grandes multinacionales controlan la distribución de mercancías en Europa y el mundo, camiones, trenes y barcos, llevan y traen los productos que consumimos, puede haber problemas de abastecimiento de lo que viene de fuera y los de aquí van a otros países, por el cierre de fronteras.

En toda la existencia de la democracia hemos sufrido cinc o seis crisis de corta duración de unos dos años, excepto los periodos del 1979-1984 y 2008-2013. Fueron crisis profundas, duraron entre cinco y seis años, el 1984 el paro llegó al 40 por ciento, producido por la reconversión y deslocalización de empresas del  textil, que batió el récord, la prestación por desempleo, el empleo comunitario, y la solidaridad de las familias, amortiguó en cierta manera el impacto. La segunda gran crisis que padeció Sabadell fue la de 2008, la provocó el colapso de la vivienda, y el sistema financiero, afectó a todos los sectores. En 2011 el PP ganó las elecciones por mayoría absoluta, e impulsó políticas de austeridad y recortes, que agudizó aún más la crisis, con seis millones de parados, miles de pequeñas empresas y autónomos arruinados, miles de personas fueron desahuciados de sus hogares, creado con una situación social por el desempleo existente en Sabadell, comparable a 1.984.

Estamos en lo que podría ser la tercera crisis profunda, esperando que sea un periodo corto, 2020-2021, una crisis que no tiene caracteres clasistas como las anteriores, provocadas para recortar derechos y empleo, lo que no supone que los intereses de clase no estén en juego. Las políticas de la Unión Europea también son diferentes, mientras que en el 2008, impusieron políticas de recortes del gasto y de austeridad, esta crisis se afronta con inversiones para reactivar la economía, igualmente tendrá sus costos por el endeudamiento,  la recuperación economía necesitara del aumento del consumo como el principal  instrumento para crear  empleo, todo ello  muestra la diferencia de cómo afrontar un gobierno de izquierda para salir de la crisis, y como  actúa la derecha imponiendo políticas de austeridad y recortes generando un paro masivo como ocurrió en la crisis del 2008-2013.

En la ciudad el Ayuntamiento debe liderar un proceso para hacer frente a la crisis, la administración local ha de tener gran nivel de intervención. Hay dos medidas sociales en marcha, la del estado que se aplicará en junio, el ingreso mínimo vital, y la de Cataluña la renta básica ya aprobada, ambas deben asegurar que las familias tengan ingresos mínimos de subsistencia, y el Rebost Solidari ha de jugar un papel complementario, en ayuda alimentaria para las familias más necesitadas. Hay que asegurar que no se echa a nadie de su vivienda, presionando a los bancos grandes beneficiados de la crisis de 2008, percibieron 80.000 millones de euros de la Unión Europea que no han devuelto, compraron bancos y cajas a precio de saldo, el BBVA se quedó con la Caja de Ahorros de Sabadell por un euro.

Todos los partidos, sindicatos, movimiento vecinal y otras entidades, deben sumarse a esta tarea como prioritaria y dejar de lado al menos de aquí a fin de año, las disputas internas y ayudar a conseguir, que la clase trabajadora no sea otra vez la víctima de esta crisis, que todos nos impliquemos en ello, para reducir el impacto,  y exigir con la administración local, que el gobierno de la Generalitat coja el ejemplo del estado y priorice las necesidades de las personas por encima de todas otras prioridades, y los recursos se oriente principalmente a ese objetivo, contribuyendo con ello hacer frente a la crisis, para evitar la ruina del pequeño comercio y de la pequeña empresa de nuestra ciudad, debe potenciarse el consumo, si no volverán a ocurrir como en la crisis anterior donde centenares tuvieron que cerrar.

Los sindicatos y el movimiento vecinal, como lo más influyente y representativo en la ciudad y centros de trabajo, debe jugar el papel que jugo en la última crisis, de cooperación y trabajo con el Ayuntamiento, es hora coger el ejemplo del gobierno del estado priorizando las personas y el empleo, que todas las fuerzas políticas, sindicatos y entidades en general en nuestra ciudad de un paso al frente, a buscar acuerdos y alianzas para salir de esta crisis con el menos costo posible.