Georgina Akinbiyi, línea de las Barberà Rookies C.F.A.

Pasión con R de rookies

20 jóvenes forman la plantilla del equipo femenino de fútbol americano de las Barberà Rookies C.F.A. Ya ostentan el título como mejor Club de Cataluña y España tras haber sido campeonas durante cuatro años consecutivos.

Si bien es cierto que en América, el fútbol americano es uno de los deportes reina desgraciadamente, no sucede lo mismo en España. La Liga Nacional de Fútbol Americano (LNFA) es la máxima competición de fútbol americano en el país. En 1994 se creó la Agrupación Española de Fútbol Americano (AEFA), antecesora de la LNFA. Un año más tarde tiene lugar la primera temporada de este deporte. Anecdóticamente, el nombre de esta competición se verá supeditado a una empresa, Bodega Pedro Domecq, distribuidora de la marca Beefeater, dando lugar así a la I Liga Beefeater de Footbal Americano. Actualmente, esta competición es disputada por 20 equipos de toda España, entre ellas las Barberà Rookies C.F.A.

Entidad creada en 2002, por un grupo de seis estudiantes de Barberà del Vallès. El Club Barberà Rookies C.F.A. no logró formalizase como entidad hasta finales de año. Con la ayuda de Roberto Torrecillas, tuvo lugar la creación de los estatutos y la fundación del Club Americano de fútbol Barberà Rookies.

Protagonistas

Sin grandes pretensiones, la sección femenina nació tras la aparición del equipo masculino. Tras los primeros años, las jugadoras sufrieron mucho para llegar hasta donde están ahora.

Confiesan haberlo pasado mal durante la primeras temporadas al verse tan ‘verdes’ en este deporte. El esfuerzo físico que requiere el fútbol americano ha hecho que las jugadoras tengan que adquirir nuevas rutinas deportivas. Silvia Mansilla, ex delegada del Club y ahora jugadora, cuenta que combina su trabajo como directora de seguridad en una empresa con rutinas físicas en el gimnasio y los entrenamientos con sus compañeras.

Jugadoras durante el partido defútbol americano frente a las Mus
Jugadoras durante el partido defútbol americano frente a las Mus. Foto: S.López

Tanto la sección masculina como la femenina tienen un denominador común: el fútbol americano. A nivel reglamentario, existen diferencias entre ambas secciones. Ya sea por las condiciones físicas de los hombres y las de las mujeres, tanto jugadoras como entrenador coinciden en que sí existen diferencias.

Pese a ello, esta observación no implica que las mujeres no estén capacitadas para practicar este deporte, es más, hay que destacar que la sección femenina de las Barberà Rookies, actualmente, goza de mayor rendimiento deportivo frente a la sección masculina del Club.

Resulta curioso ver cómo, tras haber sido campeonas de Cataluña y España durante cuatro años consecutivos y tener en su vestuario a jugadoras que han participado en mundiales, la entidad sobrevive, básicamente, por una ‘autosubvención’. Actualmente, la gestión económi¬ca del Club se basa en cuotas de los jugadores. Pese a las pocas subvenciones de las que dispone el Club no tira la toalla.

Se financian mediante cuotas de los propios jugadores, por la subvención del Gobierno por deporte en sección femenino y por la búsqueda de patrocinadores. Uno de ellos ha sido un restaurante de la población, Camagroc, con el que han contraído un pacto en el que el establecimiento se compromete a ser su patrocinador y a cambio los equipos celebran las cenas y comidas de equipo en el restaurante.

Además de esas fuentes de ingresos, también piensan en otro tipo de estrategias para dar a conocer la entidad y conseguir dinero a través de otras vías. La venta de camisetas, los stands informando sobre el Club o acciones más ‘directas’ como entrenamientos en lugares emblemáticos de la ciudad, permiten abrirse nuevos caminos.

Pese a esta lamentable situación económica por la que está pasando el Club y el deporte en general, tanto jugadoras como el equipo técnico creen en el proyecto de las Barberà Rookies. Se consideran como una ‘familia-secta’. Confiesan sentirse dentro de una familia en la que una se vez dentro, ya no se puede salir. La harmonía que se ha creado entre las jugadoras es un hecho sintomático de lo que significa el equipo: compañerismo, lealtad, esfuerzo y, sobre todo, pasión y coraje. Es admirable ver cómo, tanto entidad como equipo humano, luchan contra todo obstáculo para llevar este deporte a lo más alto del panorama español.

Roberto Torrecillas: “Es un deporte que te acaba enganchando”

Informático, ex jugador y ahora entrenador, Roberto Torrecillas ha sido el hombre encargado de coger el relevo para dirigir el equipo femenino de los Barberà Rookies C.F.A. Antes de dar este paso en su carrera, Roberto ya entrenaba al conjunto masculino y contaba con una trayectoria de once años dedicados a esta profesión.

Para Torrecillas, el cambio de pasar de un vestuario masculino a uno femenino ha supuesto una ‘reeducación’ en el planteamiento de sus directrices. Las ha sabido asimilar de tal manera que ha conseguido perpetuar la exitosa trayectoria del conjunto femenino consiguiendo la Copa de España, por cuarto año consecutivo.

Apasionado del fútbol americano, confiesa ser un estudioso del reglamento e incluso reconoce haber corregido a algún árbitro durante un partido.  Su técnica se basa en practicar y practicar las jugadas hasta asimilar las posiciones y marcajes. Primero prepara sesiones ‘light’, con tal de que las jugadoras más noveles pierdan el miedo progresivamente.

Roberto Torrecillas, entrenadort de las Barberà Rookies
Roberto Torrecillas, entrenador de las Barberà Rookies. Foto: S.López

Y así es, las numerosas protecciones que utilizan las jugadoras durante los partidos las protegen, en gran parte, de los choques sufridos, por lo que el temor al golpe es pasajero. El técnico es consciente de la precariedad en la que se practica este deporte en España y cree que su reconocimiento llegará, pero de forma más tardía. Su complejidad técnica sumada al numeroso material que requiere, son los principales motivos de este tímido desarrollo en el país. Pese a ello, poco a poco va aumentando el número de equipos que participan en estas ligas tan minoritarias y de chicas que se animan a practicarlo una vez que prueban un entrenamiento y descubren que, realmente, no es un deporte que solo implique físico y rudeza.

El fútbol americano que se practica en España, no es más que la exportación de la versión por excelencia americana. Es curioso ver como la complejidad de este deporte en España también se debe al reglamento utilizado. No se ha adaptado a una nueva versión española. El reglamento actual simplemente es el americano traducido al español, por lo que, una vez más, se evidencia la falta de tradición que existe en España por esta modalidad.

En cambio, en América constantemente se producen cambios: añadiendo o quitando normas, con tal mejorar las condiciones en las que se practica el deporte. Con el fin de saber los motivos por los que se producen las lesiones, las organizaciones encargadas de gestionar el reglamento estudian las jugadas más conflictivas o lesiones más comunes. Demostrando así, una vez más, lo que significa este deporte para este país. Estas nuevas adiciones reglamentarias luego son exportadas a España, por lo que resulta casi imposible tener un conocimiento absoluto del reglamento.

Para el técnico, también es importante el trato con sus jugadores. Con esa “reeducación” a la que dice haberse obligado, el entreno con las ‘chicas Rookies’ ha supuesto una experiencia enriquecedora. A la hora de explicar las tácticas, el planteamiento de la charla es totalmente distinto. Reconoce que, en su etapa con la sección masculina, los alicientes respondían más a la ‘masculinidad’ que no a la racionalidad. En cambio, en la sección femenina ha visto que para obtener el máximo de sus jugadoras debe incentivarlas con la propuesta de objetivos y metas, y no tanto destacando sus capacidades físicas. Así pues, este entrenador, informático y ex jugador, también cuenta con una vertiente más psicológica.

Apasionado de su trabajo y del deporte, Torrecillas está consiguiendo, a base de trabajo y dedicación, contagiar a cualquiera que se le presente esa vinculación con un deporte tan estereotipado y maltratado por el resto. Piensa continuar apostando por esta modalidad en España.

Akinbiyi: “Antes no imponía respeto y ahora ya me tienen miedo”

La joven barberense de 24 años Giorgina Akinbiyi ha apostado por el fútbol americano. Joven barberense de 24 años. Galardonada como mejor deportista del año de Barberà del Vallès. Juega como línea en las Barberà Rookies y sueña con volver a jugar con la Selección.

¿Por qué fútbol americano?
Quería hacer un deporte, pero no sabía cuál. En baloncesto era nefasta. Únicamente sabía hacer tapones. De siempre el fútbol americano ya me había motivado. Lo conocía por películas y siempre que las veía pensaba que tenía que probarlo algún día, y así ha sido.

¿Cómo conociste el Club?
Vi un cartel en el I.E.S La Románica (Instituto donde estudió la jugadora) y ya me decidí a intentarlo. En el inicio era algo torpe, peor no podía ser.  Mis inicios fueron duros porque aún no tenía sacada la ‘bestia’. En los encuentros a las contrincantes las abrazaba, no placaba. Me costó años cambiar el chip a ‘destrucción’. Antes no imponía respeto y ahora ya me tienen miedo.

Giorgina Akinbiyi, línea de las Barberà Rookies. Foto: S.López
Giorgina Akinbiyi, línea de las Barberà Rookies. Foto: S.López

¿En qué momento cambiaste el chip?
En un partido en Valencia durante la Copa de España, hará tres años. Tuvimos un entrenador que durante el campeonato nos estuvo machacando mucho la posición. Al igual que yo, él fue línea, e hizo mucho hincapié en la técnica del placaje. Nos lo hizo repetir muchas veces hasta que en ese partido conseguí romper ese miedo, y ese fue el punto de inflexión; y desde entonces ya ‘terminator’.

Y el resto de compañeras, ¿cómo conocieron el Club?
La mayoría por recomendación de amigas. En el caso de Mónica Rafecas lo conoció gracias al fútbol flag. Ella jugaba de pequeña y luego ya dio el paso al fútbol americano. También conocieron el Club gracias a los jugadores del equipo masculino. Todos se conocían por ser compañeros del mismo instituto, el I.E.S. Can Planas. Un día los chicos hicieron una ‘crida’ para que las chicas se animaran y unas cuantas de la clase acabaron accediendo.

Y tu familia, ¿Qué opina de esto?
Cuando se lo dije a mis padres no les hizo mucha ilusión. Al ser un deporte tan físico y de contacto me decían: ‘haz un deporte más femenino’. No les apasiona mucho que lo practique, pero ven que es algo que hago con ilusión y ganas, lo respetan. Cuando viene mi madre a algún partido me dice: ‘vigila no te hagas daño’ y le contesto: ‘No, mama. Voy a hacerme daño y a hacerles más daño del que me hagan’.

¿Qué les diríais a quienes creen que es un deporte para chicos?
Que no tienen ni idea de lo que es en realidad este deporte. La gente que dice eso es porque la primera imagen que se tiene del fútbol americano es que se trata de un deporte bruto, rudo, como de bestias. En general todo el mundo lo asocia al hombre, al igual que al decir enfermería te viene chica, y hay chicos enfermeros. Quizá es en España, que existe más esta mentalidad. En América hay muchas chicas que juegan al fútbol americano. No nos morimos en el campo. Sí que es verdad que los hombres quizá son ‘más animales’ en ese aspecto, pero que de chicas hay igual de ‘burrotas’ que ellos. Quizá hay más chicos practicando este deporte porque en España hay muy pocos equipos femeninos. Lo que también he de decir que si eres un poco figaflor, poco vas a hacer aquí.

¿Notáis aún ese tópico?
SÍ. Cuando digo que practico fútbol americano, la gente se sorprende, pero para bien. Lo primero que dicen es Rugby o Rugby americano,. También me han llegado a decir si es el de las chapas y el casco. Mucha gente lo desconoce y al enterarse les pica la curiosidad y me preguntan si en Barberà hay e incluso se atreven a probarlo. Realmente, este deporte no es tanto como parece. A la mayoría de chicas cuando se lo dices les da miedo. Hay que ser un poco un poco toro, no te voy a engañar.

Entiendo, ¿y cómo es una vez que lo prueban?
Algunas se han quedado en el equipo y otras no, porque el fútbol americano es un deporte de mucho compromiso. Entrenamos tres veces en semana (martes, jueves y viernes) dos horas. Más luego las horas extra que algunas jugadoras pasan en el gimnasio para estar más en forma. Sumado a los partidos, que no se juegan cada semana, porque los equipos están muy distanciados entre sí, Aunque ya en los entrenos te das cuenta de la exigencia que obliga este deporte. Entiendo que haya gente que no lo aguante. Es más, durante mi primera semana de entrenamientos pensé que no aguantaría nada, pero aquí estoy.

A parte de jugar a fútbol americano, ¿estudiáis, trabajáis? ¿Cómo conseguís compaginarlo?
Sí. Hay algunas jugadoras que trabajan e incluso estudian. Ya nos dicen, cuando hay partidos, que nos organicemos con tiempo si tenemos que estudiar, para no faltar. Necesitas una buena organización, pero es compatible jugar y llevar una vida normal practicando deporte.

Y entre vosotras ¿Cómo es la relación?
Es muy buena. De hecho es una de las cosas por las que sigo jugando. Es lo que digo, somos como hermanas porque compartimos momentos fuera del campo también. A parte de los viajes que hacemos cuando nos vamos a jugar fuera, cenas, comidas… Al pasar tanto tiempo juntas nos ha unido aún más. Somos como una ‘familia-secta’, porque estamos hasta en la sopa.

¿Cuál ha sido tu mejor momento como jugadora?
El mejor fue cuando hice el ‘cambio de chip’ de hace dos o tres años. Deje de abrazar y empecé a placar. Fue contra las Reds, que hasta yo me sorprendí. El entrenador me felicitó.

Y, ¿el peor?
Como peor el Mundial. Pese a ser la mejor experiencia de mi vida, una recompensa tras el esfuerzo que supuso llegar hasta allí y jugarlo, lesionarme de la muñeca fue lo peor y la impotencia que sientes de quedarte con la miel en los labios. Pero aún suerte que pude jugar.

¿En algún momento has pensado en dejarlo?
Bueno, lo dejé una vez un año por tema de estudios, me agobié y, como a mis padres no les hacía gracia que practicara este deporte, no continué. Más tarde me arrepentí, pero después volví con más fuerza y ahora no pienso en dejarlo, para nada.

Y sobre el futuro, ¿cuál es vuestro próximo objetivo?
Seguir así y mejorar en muchos aspectos. Ir a más campeonatos internacionales. Mantener la línea y seguir ganando todo lo que podamos. Porque los otros equipos suben con mucha fuerza y también son mereceros de ganar.

Foto portada: Akinbiyi, jugadora de las Rookies de Barberà. Autora: Sandra López