La renuncia de Juan Carlos Sánchez a presentarse a las primarias del PSC señala un punto de inflexión en la pugna entre el aparato bustista (que controla la sección local del partido y la mayoría del grupo municipal) y el sector, digamos, renovador.
La soterrada labor de zapa contra la gestión de Sánchez se hizo manifiesta desde que éste anunció su voluntad a presentarse a las primarias y culminaron con el apoyo unánime de la ejecutiva del partido al candidato bustista Josep Ayuso. A esta falta de apoyos internos de Sánchez se une la escasa complicidad de la dirección nacional de su partido, que se ha negado a constituir una gestora como ha ocurrido en Reus o en las tierras del Ebro. En efecto, la gestora hubiera sido el único procedimiento para quebrar el poder del aparato bustista y le hubiera brindado una oportunidad para aposentarse en la alcaldía e intentar concurrir con ciertas garantías de éxito en las municipales del 2015.
Quizás sobre la dirección nacional del PSC ha pesado la imagen de Sánchez como escudero y delfín de Bustos desde 1999 y su predilección, cuanto han arreciado las crisis internas, por mujeres jóvenes y poco quemadas políticamente como ocurrió con Núria Parlón en Santa Coloma de Gramanet, cuando estalló el caso Pretoria, o con Mª Elena Pérez en Montcada i Reixac tras la dimisión de César Arrizabalaga.
En cualquier caso Sánchez, que ha manifestado su voluntad de acabar el mandato al frente de la alcaldía, pasará a la historia local como el alcalde de transición de la era Bustos. Esto evoca la figura de Ricardo Royo, que ostentó la alcaldía entre 1976-1979 tras la dimisión de Josep Burrull y preparó al terreno a la victoria del PSUC liderado por Antoni Farrés.
Marta Farrés, que no tiene ningún parentesco con el primer alcalde de la restauración de la democracia municipal, procede de la Joventut Socialista de Catalunya (JSC) y entró como regidora del ajuntament de Sabadell en 2003 sustitución del dimisionario Josep Asensio. Actualmente cuenta con el apoyo de la JSC lo cual puede ser determinante para reunir el centenar de avales necesarios para poder concurrir a las primarias, al cual pueden unirse representantes del sector catalanista ausentes de la vida del partido durante la era Bustos.
Primarias abiertas o cerradas
Para realizar alguna previsión con fundamento sobre el resultado de las primarias que enfrentarán a Ayuso con Farrés se ha de despejar la incógnita si éstas van a ser cerradas a la militancia o abiertas a la ciudadanía. En el primer supuesto, Ayuso parte con la ventaja derivada del control del aparato del partido. En el segundo caso Farrés tiene más posibilidades de alzarse con la victoria.
En principio, podría pensarse que estas primarias serían el detonante que fracture la precaria unidad del partido y del grupo municipal. Especialmente si Ayuso fuese derrotado, pues se hace difícil imaginar que los hermanos Bustos se resistan a ceder alegremente el poder casi absoluto que ha gozado hasta el presente, cuando políticamente no tienen nada que perder y cuando los concejales que le son adictos tendrían escasas posibilidades de figurar en los lugares de honor de la lista electoral.
Sin embargo, Farrés y Sánchez comparecieron arropados por los ediles Ramon Burgués, Cristina Moreno y Joan Manau, y aseguraron contar con el apoyo de Quim Carné ausente a causa de un viaje. Justamente, la presencia de Manau, imputado en el caso Mercurio y miembro de la vieja guardia bustista, compromete seriamente la credibilidad de la imagen renovadora que quiso proyectar la candidata, pues Manau, como mínimo, debería haber renunciado previamente al acta de regidor.
Otra incógnita a despejar es si Sánchez, una vez dirimidas las primarias y liberado del peso que hubiera supuesto ser candidato a la alcaldía, será capaz de emprender la tarea de regeneración democrática y limpieza de la administración municipal permanentemente postergada. Esta sería la única forma de dar credibilidad a la candidatura de Farrés, si vence las primarias, y salir con dignidad de la alcaldía.
En caso contrario, esta labor tendrá que realizarla otra persona y probablemente otras fuerzas políticas de la ciudad ahora en la oposición.
