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‘L’estat de la ciutat (41)’: Llegó la hora de la verdad a Mercurio

L’ESTAT DE LA CIUTAT

El retorno a la alcaldía de Bustos marca un antes y un después en la crisis abierta el 27 de noviembre de 2012 con el estallido del caso Mercurio. Si ese día empezó a correr el tiempo para que los socialistas cesasen a los cargos públicos imputados, desde el 7 de febrero de 2013 el reloj comienza a contar contra la oposición para presentar la moción de censura.

El anunciado regreso de Manuel Bustos a la alcaldía estuvo condicionado por la respuesta del secretario municipal a la recusación de los cinco grupos de la oposición al decreto que prorrogó por segunda vez la alcaldía accidental y que no se ajustaba a ninguno de los tres supuestos que contempla la ley. De dicho informe se desprende que el alcalde no podía instalarse permanentemente en una tierra de nadie institucional: o dimitía o ejercía plenamente el cargo.

Bustos ha preferido volver. Quizás temeroso a que las revelaciones del levantamiento de su parte del secreto del sumario se lo impedirían. Acaso porque así tiene en sus manos una ficha que jugar ante la dirección de su partido.

En cualquier caso, esta decisión responde a la defensa de sus intereses personales y de sus allegados, sin importarle un bledo hundir el prestigio de su partido o el buen nombre de la ciudad. Durante más de dos meses el PSC de Sabadell ha tenido tiempo para apartar a los cargos electos y de confianza imputados y emprender una operación de regeneración del grupo municipal y del partido. Incluso, Juan Carlos Sánchez y Ramon Burgués parecían reunir las mínimas condiciones para ello.

Bustos, atendiendo a la prensa este jueves. Foto: David B.
Bustos, atendiendo a la prensa este jueves. Foto: David B.

No ha sido así. Han optado por la defensa cerrada de los imputados, negando las evidencias, perdiendo las formas con la oposición… En suma, vinculando su destino a la suerte de ‘El Capo’ a quien se lo deben todo. El desarrollo de la crisis mercurial ha demostrado la inexistencia de un “sector sano” en el PSC local donde todos aparecen obedientes a los dictados del amo y señor de horca y cuchillo del partido.

El tiempo de la oposición

La reincorporación a la alcaldía acelera extraordinariamente el desenlace de la crisis mercurial. Si el 27 de noviembre empezó a correr el reloj para que el PSC apartase del poder a los imputados, desde el 7 de febrero comienza a contar el cronómetro para que la oposición presente la moción de censura.

De momento y por este orden, Entesa, EUiA, ICV y, aunque sin expresarlo públicamente como el resto de grupos, el PP se han manifestado a favor de la moción de censura. CiU, segunda fuerza política de la ciudad, es la única formación de la oposición que aún no lo hecho. No olvidemos que para que esta opción prospere es necesario el concurso de los cinco grupos municipales que suman una estrecha mayoría de 14 concejales, contra los 13 del PSC.

El pleno municipal, el pasado martes. Foto: David B.
El pleno municipal, el pasado martes. Foto: David B.

Carles Rossinyol, portavoz del grupo municipal convergente, se mostró partidario –en declaraciones a El País, a esperar el levantamiento del secreto de sumario del alcalde, concejales y cargos de confianza que podría verificarse en pocos días. Las revelaciones serán tan demoledoras –argumenta- que no dejarán otra salida a la dirección del PSC que forzar la dimisión de los imputados. Así, evitaría CiU la difícil papeleta de integrarse en un heterogéneo gobierno de concentración con las finanzas municipales quebradas e intervenidas por el Ministerio de Hacienda, producto de años de pésima gestión económica del equipo de gobierno, ahora bajo sospecha. No obstante, Rossinyol quiso subrayar que ese momento procesal será la última oportunidad para que el PSC cese a los imputados. Si no lo hace, no les dejarían otra opción que apoyar la moción de censura.

Los dos tableros

Siempre hemos de tener presente que la partida de Mercurio se juega en dos tableros: el local donde los grupos municipales tienen la última palabra y el nacional donde la responsabilidad recae sobre las cúpulas de los partidos en Barcelona.

El comportamiento de Bustos a lo largo de crisis muestra que está dispuesto a resistir hasta el final. Previsiblemente, incluso cuando se levante el secreto de sumario y accedamos a la transcripción de las conversaciones intervenidas, negará las evidencias. Volverá a escudarse tras la presunción de inocencia y dirá –como aseguró en la entrevista en Àgora– que no dimitirá hasta que los tribunales emitan una sentencia en firme de culpabilidad; esto es, dentro de unos años.

Por otro lado, la implicación del diputado Daniel Fernández en el caso, las previsibles amenazas de Bustos de poner en marcha en ventilador interno y la debilidad del liderazgo de Pere Navarro no permiten deducir que, cuando se levante esa parte del secreto del sumario, la dirección del PSC le obligue a dimitir. De momento, sólo sabemos Navarro y Colboni avalaron el regreso a la alcaldía de Bustos. Quizás entonces, para ganar tiempo, nos remitirán a la redacción del auto de procesamiento del juez instructor.

Bustos y Navarro, en un acto en el Estruch hace meses. Foto: David B.
Bustos y Navarro, en un acto en el Estruch hace meses. Foto: David B.

Tampoco parece que la dirección nacional de CiU, asediada por su implicación en numerosos escándalos de corrupción, esté por la labor de animar a su sección local a dar vía libre a una moción de censura que sentaría un precedente para casos. De momento, el convergente Josep Valls, teniente de alcalde de Urbanismo de Lloret de Mar e imputado por prevaricación y cohecho en el caso Clotilde de blanqueo de dinero de la mafia rusa, se ha apartado temporalmente de su cargo tras ser imputado por el juez.

A nivel local, el grupo municipal convergente se verá sometido a una fuerte presión política y social para dejar expedito el camino de la moción de censura como una inexcusable medida de higiene democrática donde se juega su credibilidad política y ética ante la ciudadanía.

Huracán de corrupción

Mercurio resulta la expresión local de un fenómeno general y estructural de la restaurada monarquía parlamentaria. Desde la Casa Real, a la presidencia del gobierno, pasando por casi todas las comunidades autónomas y numerosos ayuntamientos, como el nuestro, están salpicadas por la corrupción.

Las demandas de regeneración democrática de la ciudadanía, en el contexto de una profunda recesión económica de terribles consecuencias sociales, serán tan potentes que obligarán a la depuración de responsabilidades de los implicados en las tramas corruptas. Un factor que tiene su importancia en la resolución del caso Mercurio.

Nos hallamos ante unas circunstancias excepcionales. Esperemos que las fuerzas de la oposición estén a la altura de sus responsabilidades políticas y cívicas. Hagamos votos para que sean capaces de -por encima de personalismos e intereses partidistas- de ponerse de acuerdo para sacar a la ciudad del pozo negro del bustismo e impulsar un ejecutivo de regeneración democrática que realice una limpieza a fondo de la administración local.

El silencio de los corderos

La crisis mercurial ha puesto todas cartas boca arriba y nos ha devuelto una imagen poco amable de Sabadell. En ocasiones por acción y en otras por omisión.

Excepto honrosas excepciones, como la Federació d’Associació de Veïns (FAV), las instituciones económicas, organizaciones patronales y profesionales y la mayoría de las entidades cívicas han optado por mirar para otro lado y no pronunciarse sobre el tema. O, peor aún, como el Gremi de Constructors, han ratificado en la presidencia a Melquíades Garrido, tío del alcalde y uno de los principales imputados en la causa. Lo mismo ocurre, salvo contadas excepciones, con los intelectuales y artistas de Sabadell envueltos en la espesa bruma del silencio.

FAV Sabadell
Debate organizado por la FAV entre los partidos; el PSC se ausentó. Foto: David B.

El prolongado y férreo control ejercido por el bustismo sobre la sociedad civil y los medios de comunicación, unida a la distribución clientelar de los recursos públicos, han acabado por generar un clima de temor y connivencia que continúa vigente. Incluso, ahora, cuando el régimen está a punto de desmoronarse.

Sin duda, nos hallamos ante una de las más pesadas herencias de la era Bustos. En un ejercicio de “optimismo de la voluntad”, que diría Antonio Gramsci, la moción de censura puede ser el vehículo para restituir un clima de normalidad y limpieza democrática en la vida pública de la ciudad. Como ocurre cuando se abren las ventanas de una habitación cerrada durante muchos años.

Foto portada: Una pancarta pidiendo la dimisión del Alcalde y el resto de imputados en el pleno de este martes. Autor: J.d.A.

Comentaris

  1. Icona del comentari de: María a febrer 10, 2013 | 21:22
    María febrer 10, 2013 | 21:22
    La moción de censura es imposible: Del dicho al hecho hay mucho trecho, amén que algunos de los que se llenan la boca hablando de moción de censura, sólo lo hacen por no quedar mal, pero carecen de intención auténtica al respecto: Repasemos: ENTESA: Estos sí que están por la labor, sin reservas. EUIA: A estos sólo les mueve el odio a Bustos al cual consideran un xarnego de mierda (lo mismo que son ellos) sin legitimidad ninguna para ser alcalde de Sabadell. ICV: Estos no chicha ni limoná. Una cosa es lo que dicen y la otra es su comportamiento verdadero. PP: O mucho me equivoco o la trama de corrupción bustistas abaca también a algún o alguna dirigente del PP en Catalunya. Sólo hay que leer lo que ha salido del sumario. CIU: Estos y la genten a la que representan en la ciudad a verlas venir. Cuando Bustos caiga y no antes, entonces sí, entonces saldran a tropel diciendo que ellos siempre fueron antifranquistas. El PSC. ¿Ah?. ¿Pero Hay algún con concejal socialista en el Psc de Sabadell?. Repasemos concejal por ceoncejal y sus orígenes políticos y veremos que realmente no, que simpremente con un grupo de intereses alrededor deL lider Bustos. Por cierto el vocablo liber es un germanismo cuya traducción correcta al castellano sería caudillo o al catalán cabdill. Entonces, si los mimbres de la oposición y del equipo de gobierno son los que tenemos ¿quien depurará el régimen? . EL JUEZ cuando levante plenamente el secrto de sumario. Se prevee tan demoledor todo lo que allí hay que en más de una familia sus miembros dejarán de halarse entre si.
    • Icona del comentari de: Don Pepito a febrer 13, 2013 | 02:13
      Don Pepito febrer 13, 2013 | 02:13
      Tu escrito, María, entra de lleno en lo que quizás se piensa, porque alguien habrá que piense, pero casi nadie dice (apenas tú, María). Caso que se alcance a pensarlo, se podría llegar a callar porque, entre otras cosas, en las ideologías que aquí y ahora imperan, no se tiene por correcto describir así la realidad, y menos en términos tan precisos y verídicos (Lo de los charnegos, es tan cierto..). Desde luego, lo que tú dices, María, es muy diferente a lo que otros dirían y, tal vez, ni siquiera pensarían. Y, a lo que iba: que tu escrito, María, rezuma verdad y lucidez, por lo coherente con los hechos, o por lo menos parte de ellos. Los hay que habiendo sido muy críticos con Farrés, y habiendo llevado lo suyo por ello, aún han acabado peor con Bustos. Los artículos del buen Antonio Santamaría apuntan a estas posiciones o situaciones (a veces uno se encuentra con la realidad, que te viene sin buscarla ni escogerla, pero con el deber moral y a la vez funcional de querer contemplarla sin engaños). Y los hay también (me parece que en el Ayuntamiento hay unos cuantos de ellos, funcionarios ineptos y desde entonces enchufados, y cargos de confianza de los que mayormente confían en su sobre) que fueron farresistas tan enfervorizados y acríticos como después han sido bustistas eficientes y, por tanto, dados a lo de la “pasión”, que en este caso, por lo menos a veces, ha venido a rimar con adulación, sumisión, inquisición, aborregación (el fiscal señala que también corrupción), y el consabido (porque también se daba antes, en lo de Farrés) linchamiento más o menos matizado pero tirando a abusivo de disidentes y críticos, aunque sólo lo sean o fueran de modo accidental, ocasional, puntual, potencial, parcial o coyuntural. No creo que el progreso de la ciudad, ni menos aún el de la nación o la humanidad, dependa sólo de unos u otros. Un escéptico, y por ello tolerante, se tomaría con distancia crítica los juicios sobre terceros. Respecto a los directamente imputados quizá aún nos falten elementos de juicio (porque todavía no están formalmente acusados ni enjuicidados y, antes aún, porque el secreto de sumario se va levantando por partes). Todo ello en el bienentendido que el juicio se va a regir con las garantías del estado de derecho. Pero es conveniente considerar que el caso, el caso mercurio por decirlo con el nombre que lo llaman, afecta a personas que, por ser cargos electos o delegadas por los mismos, también están sometidas al juicio popular, o sea el de los electores, y, con la mediación de los partidos y candidaturas del régimen vigente, vienen a representar a la ciudadanía y con ella la ciudad. La responsabilidad política va en paralelo al proceso judicial, y se ocupa de los mismos hechos, pero con carácter, componentes, criterios, perspectivas y dinámicas diferentes en ambos ámbitos, tal como insiste Antonio Santamaría en estos artículos suyos. Dentro de dos años, las urnas también van a dar un cierto veredicto sobre el caso mercurio, de largo lo más relevante en este mandato municipal. Y no porque el caso mercurio aún no hubiera llegado a la vista oral (vulgo juicio), se van a suspender las elecciones locales en Sabadell. La de las próximas municipales, lo que ocurra mientras y lo que de ello resulte para la ciudad, no sólo en cuanto al escrutinio final y la composición del consistorio, es más que una perspectiva a considerar. Es la perspectiva de la política, de la cual Santamaría se esfuerza en ocuparse con voluntad de análisis, aportando datos y argumentos. Bien hay que reconocérselo, y agradecérselo. Lo dicho: Lúcida María, y gracias Santamaría.
  2. Icona del comentari de: Manel Cunill a febrer 11, 2013 | 09:06
    Manel Cunill febrer 11, 2013 | 09:06
    Hola Antonio, Tot això dependrà de l'acord a nivell nacional entre CiU i PSC A reveure i felicitats pels teus articles Manel

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