Opinión de la FAV: ‘El Plan estratégico del Taulí’

ARTICULO DE OPINIÓN
Secretariado FAV Sabadell

Al parecer la dirección de la Corporació Sanitaria del Parc Taulí, está elaborando un plan estratégico para el 2016-2020. Desconocemos si se trata de uno de esos planes cíclicos que invariablemente van apareciendo a bombo y platillo y que misteriosamente desaparecen por la puerta trasera (y que en buena parte se incumplen) o si por el contrario, esta vez va en serio. Con el historial de frustraciones e incumplimientos, puede entenderse que estemos cansados de otorgar el beneficio de la duda. De entrada, el ‘plan’ repite los errores de sus antecesores marginando la participación de sus destinatarios (usuarios y trabajadores/as socio sanitarios).

El diagnóstico. Cabe pensar que un plan que potencialmente afecta a medio millón de personas, no debe surgir de la nada, sino de un diagnóstico serio sobre las necesidades socio-sanitarias a corto medio y largo plazo de la comarca del Vallés Occidental Est. Como también es sensato reclamar que para realizar esa auditoría, desde una perspectiva de participación democrática, debiera constituirse una mesa con los diversos agentes sociales (usuarios/pacientes y trabajadores/as) que junto con la dirección del Taulí, las administraciones (locales y autonómica) y técnicos profesionales en la materia, marque las líneas maestras del estudio (objetivos, metodología, calendario, etc.), configurándose como instrumento que verifique la implementación efectiva del plan y hacer frente a sus vicisitudes durante su vigencia. Lamentablemente, esas ideas básicas sobre procesos transparentes y participativos, no se han cumplido, así que se desconoce si se ha hecho algún diagnóstico, quién lo ha hecho, bajo que parámetros, calendario de implementación, el control de su cumplimiento etc.

La premisa. La sanidad pública se ha visto supeditada a los recortes presupuestarios impuestos en los últimos años, tanto por el cambio del artículo 135 de la CE78 (que llevaron a cabo PSOE y PP otorgando primacía al pago de la deuda) como por los recortes en los sucesivos programas de estabilidad que ha supuesto la falta de dotación suficiente para cubrir las necesidades. Hoy, la sanidad pública presenta pérdida de plantillas, unas condiciones laborales, sociales y económicas que han retrocedido (aumentos de jornada, elevada precariedad, impagos/demoras en los abonos de pagas), el cierre de servicios y camas, el aumento de las listas de espera quirúrgica y diagnóstica.

Y paralelamente hemos sufrido el incremento de las privatizaciones, externalizaciones y derivaciones, (en no pocos casos bajo sospecha). Todo ello incide negativamente en la calidad asistencial que recibe la ciudadanía. De ahí que insistamos en no tan solo parar los recortes sino revertir aquello que directa o indirectamente se ha sustraído de la sanidad pública en el Taulí, y afirmamos que cualquier plan que se precie debe contemplar retornarlo expropiado a sus verdaderos propietarios: la ciudadanía que sus impuestos hicieron posible la sanidad pública.

El agravio comparativo. Parece un sin sentido que un “plan” no tenga en cuenta que nuestra comarca existen ratios por debajo de la media de Catalunya. Así fue reconocido por los ayuntamientos y la Generalitat cuando elaboraron el Pla de Xoc 2005-06 y el posterior Pla Sanitari del Vallés Ocidental Est (2008). Así ha sido denunciado mil veces en todos los municipios (manifiestos, asambleas, movilizaciones,….) por entidades, movimiento vecinal, plataformas y coordinadoras diversas, trabajadores del Taulí, etc. Reivindicaciones que han sido recogidas en buena parte en mociones aprobadas por los plenos de los ayuntamientos, sin que hayan sido tenidas en cuenta por la Generalitat, ni por la dirección del Taulí (es lo que tiene la gestión privada o ‘diferida’ de un equipamiento financiado con dinero público), mociones, respecto a las cuales, también conviene denunciar la nula presión de los ayuntamiento (más allá de parabienes y fotos) para defenderlas con firmeza donde corresponda (Consell de Direcció del Taulí y Generalitat).

La FAVS, apostamos porque se rompa con las dinámicas de marginación y de oídos sordos a la voz del pueblo. Porque se acabe con los recortes y por recuperarlo que nos han expropiado. Porque  nuestra sanidad disponga de recursos humanos, económicos y materiales suficientes. Porque dejen de hacer negocio con nuestra salud y se priorice la atención a las personas. En definitiva, trabajamos por dar un giro de 180 grados a las políticas neoliberales que impone la Generalitat en la gestión de la sanidad pública. Sabemos que es una lucha contra corriente, que será larga y dura, pero estamos convencidos que nos ampara la razón para seguir en nuestro empeño porque defendemos lo que es nuestro: nuestra salud y nuestra sanidad pública.