‘L’estat de la ciutat (100)’: Balance de una sección, retrato de una ciudad

L’ESTAT DE LA CIUTAT

Después de un centenar de entregas de esta sección se impone un balance provisional de la tarea realizada que busca singularizar los problemas de fondo que experimenta Sabadell y plantear alternativas para revertirlos.

A finales de febrero de 2012 publiqué la primera entrega de esta sección titulada Diagnòstic preliminar. Allí proponía iniciar una serie de textos, a mitad de camino entre el análisis y la opinión, con el objetivo de aportar elementos de juicio sobre los graves problemas de fondo que atraviesa la ciudad en estos tiempos de profunda crisis económica y de descrédito del sistema político.

‘L’estat de la ciutat’ estuvo concebida como una contribución analítica a un medio de comunicación que nacía de la necesidad de cubrir el vacío informativo en el espacio digital, pero sobre todo como un medio independiente y crítico en un panorama mediático dominado por el oficialismo y el estrecho control por parte del poder político del diario y la radio locales. A lo largo de un centenar de piezas se han abordado cuestiones relativas al modelo económico, la política, el urbanismo, la cultura, la historia, la inmigración, la comunicación, los movimientos sociales… que han dibujado un retrato de nuestra ciudad donde dominan los tonos grises.

Los efectos de Mercurio

El estallido del caso Mercurio, el 27 de noviembre de 2012, marcó un punto de inflexión en la vida pública local. Un caso que  resulta la expresión local de un fenómeno general que eclosionó durante los años de la burbuja inmobiliaria. De hecho, la lectura del sumario revela las conexiones y la connivencia entre el poder político y los constructores, caldo de cultivo de la corrupción. Las dimensiones del escándalo provocaron una crisis política y ética sin precedentes, que aún no se ha cerrado. Se abrieron las condiciones para acabar con los 13 años de régimen bustista caracterizado por una concepción caciquil y clientelar del poder político, impropia de una sociedad democrática.

Un periodo caracterizado por una gestión irresponsable de los recursos públicos que condujeron a la quiebra de las finanzas municipales, intervenidas por el ministerio de Hacienda. Las obras faraónicas que proliferaron en la era Bustos, como por ejemplo la Pista Cubierta de Atletismo, contribuyeron decisivamente a hundir las cuentas públicas. La desastrosa gestión de la sociedad Sabadell Creixent puede arrastrar en su caída a Vimusa, derivada de la deuda con el BBVA a causa de otro de los proyectos faraónicos de la era Bustos el Centre de Serveis de Ca n’Alzina.

La era Bustos deja una pesada herencia y una estrecho margen de maniobra económico a sus sucesores, en el caso que en las municipales de mayo de 2015 se produzca un cambio político en la ciudad.

Ética y política

El terremoto político que supuso el estallido del caso precipitó la renuncia de Manuel Bustos a la alcaldía y mostró la escasa calidad política y ética de la clase política que aún gobierna la ciudad bajo las siglas del PSC. En vez de apartar a los funcionarios, cargos públicos y de confianza imputados en el caso, se los mantuvo al frente de sus responsabilidades con el espurio argumento de la presunción de inocencia. Esto por no mencionar al inmoral comportamiento de la diputada Montserrat Capdevila que intenta justificar una conducta que, en otros países con mayor cultura democrática, hubiera comportado su irrevocable dimisión y que intenta justificar con vacíos formalismos legales.

De este modo se vieron defraudadas las esperanzas que el nuevo alcalde Juan Carlos Sánchez emprendiese la labor de regeneración de la vida pública local. La falta de determinación para asumir esta tarea ha supuesto su liquidación política como se puso de relieve cuando ni siquiera pudo presentarse a las primarias donde se impuso Josep Ayuso, el candidato bustista, frente a la ‘renovadora’ Marta Farrés. Así se demostró manifiesto quien continuaba mandando en el partido y su aspiración de seguir controlando la vida pública de la ciudad a través de una persona interpuesta para continuar con la misma desastrosa política.

La elevada heterogeneidad política de las fuerzas de la oposición impidió la presentación de una moción de censura y la constitución de un gobierno local de gestión con la prioridad de impulsar la regeneración política y la limpieza de la administración local.

En consecuencia asistimos a la parálisis de la administración municipal, justamente cuando más necesaria sería una firme dirección política para combatir y proponer alternativas a los graves efectos sociales de la crisis.

La pérdida de centralidad

Otro de los efectos de la crisis financiera ha sido la desaparición de las últimas instituciones de la vieja ciudad-fábrica. De este modo, contemplamos la desaparición de Caixa Sabadell/Unnim absorbida por el BBVA, la adquisición de la Companyia d’Aigues de Sabadell (CASSA) por Agbar, filial de la multinacional francesa Suez, o el control del Centre d’Esports Sabadell por un grupo japonés.

 Así los centros de decisión de la ciudad se transfieren hacía instancias exteriores a la ciudad. Entre las múltiples consecuencias de la desaparición de Unnim destaca la liquidación la promotora Vantoureix del Parc Empresarial de Sant Pau de Riu-sec. El proyecto, originalmente concebido como una zona industrial para revitalizar la economía local, ha degenerado en una macrozona comercial con evidentes consecuencias negativas sobre el castigado comercio local.

Tras la apuesta por el sector inmobiliario de la era Bustos y el fracaso del modelo de ciudad de servicios y negocios de Farrés, la ciudad se halla enfrentada a un vacío de alternativas y se asemeja a un barco sin rumbo que se mueve a capricho de los vientos y las corrientes marinas.

Crisis social

El impacto de la crisis, especialmente duro en barrios como Can Puiggener o la zona sur, donde se vive en una situación de emergencia social, ha generado la eclosión de nuevos movimientos sociales que cubren el vacío dejado por la inoperancia de los poderes públicos.

El caso más clamoroso es la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y la Crisis (PAHCS) que ha hecho más por buscar soluciones al grave problema provocado por los miles desahucios que las administraciones públicas, a pesar que éstas cuentan con infinitamente más recursos. La PAHC no sólo ha evitado numerosos desahucios sino que, a través de su obra social, ha ocupado tres bloques de pisos en la ciudad para alojar a familias en riesgo de verse en la calle y ante la incapacidad del Ayuntamiento de proporcionarles una vivienda digna.

La amenaza de desalojo del bloque de pisos del barrio de Gràcia, producto de una desafortunada decisión judicial, podría provocar -si llega a materializarse- un conflicto social de grandes proporciones como el que se ha desencadenado en el barrio de Sants tras el desalojo de Can Vies.

Lecciones electorales

Las recientes elecciones europeas han indicado las tendencias políticas de fondo, han sido ricas en paradojas y ha vuelto a mostrar el comportamiento dual entre el Centro y los barrios de la ciudad.

ERC, actualmente sin representación en el Consistorio, se alza como primera fuerza política. Una victoria que expresa la movilización de las clases medias en torno al proyecto soberanista como panacea a la crisis. El triunfo de ERC en Sabadell se ha cimentado en barrios como Gràcia o Can Feu y hubiera sido imposible sin el diferencial de abstención entre centro y barrios, en torno a los 16 puntos, producto de la movilización independentista.

En los barrios de la periferia se ha puesto de relieve la caída en picado del PSC, que cede la mitad de sus votos, pero también cómo ICV-EUiA, a pesar de mejorar sus resultados electorales, sólo ha podido capitalizar parte de este hundimiento. La irrupción de Podemos, con excelentes resultados en los barrios, expresa la orientación hacia la ruptura con el actual sistema político en avanzada fase de descomposición y configurar un nueva referencia política respecto a las formaciones tradicionales de la izquierda. Aquí se abre el interrogante si Podemos contribuirá a incrementar la elevada fragmentación de la izquierda local o puede operar como un factor de recomposición en torno a un frente amplio a las izquierdas siguiendo el modelo griego de Syriza.

En cualquier caso, ERC, que propugna una alternativa rupturista en el eje nacional, y Podemos, que lo plantea en el eje sociopolítico, han sido las grandes triunfadoras de estos comicios. Esta es quizás la principal lección que ha de extraerse de estas elecciones.

Diagnosis y alternativas

La coincidencia de la crisis política, ética, económica y social exigen a las fuerzas políticas y sociales de Sabadell un esfuerzo teórico y político para realizar una diagnosis de los problemas de fondo de la ciudad, sin cuya mediación deviene imposible formular las alternativas para emprender un programa de medidas para enfrentarlas y revertir los procesos de degradación que se experimentan en los citados ámbitos. Espero, modestamente, continuar contribuyendo desde esta sección a alcanzar estos objetivos.

Foto portada: Sabadell, a vista de pájaro. Autor: J.Fernández.