L’ESTAT DE LA CIUTAT
Cuando se cumplen dos meses de actuación de la Fiscalía Anticorrupción, el levantamiento parcial del secreto de sumario ha precipitado diversos movimientos que estrechan los márgenes de maniobra para hallar una salida democrática a la situación de bloqueo institucional. A medida que pasa el tiempo la posibilidad que la oposición acabe presentando una moción de censura adquiere mayor consistencia.
El levantamiento parcial del secreto de sumario, sólo de la parte que afecta a Jordi Soriano y a los empresarios vinculados a su trama, ha marcado un punto de inflexión en la evolución política del caso Mercurio.
Una extensa documentación de 1.800 folios, repartida en seis tomos, cuyo contenido está por examinar y analizar a fondo, pero que avalan las sospechas de la Fiscalía Anticorrupción sobre la existencia de una trama de corrupción urbanística político-empresarial en el Ayuntamiento de Sabadell.
Manuel Bustos respondió al levantamiento parcial del secreto del sumario con un extenso comunicado de 10 páginas y compareciendo en diversos medios de comunicación (El Periódico, Cadena SER o el programa 8 al dia), insistiendo en el error, endémico de su figura política, de sobreexponerse a los focos de la prensa.
En esta vez lo hizo para emitir dos mensajes: por un lado, descargar toda la responsabilidad de la presunta trama corrupta sobre el ex concejal del PP que habría abusado de su confianza y utilizado su nombre en vano embaucando a los constructores; por otro, anunciar su inminente regreso a la alcaldía, tras consultar con el secretario municipal.
Esta fue su respuesta tanto a las revelaciones judiciales como al recurso de la oposición impugnando el segundo decreto de alcaldía accidental, en la persona de Juan Carlos Sánchez, que no se ajusta a ninguno de los tres supuestos contemplados por la ley (ausencia, vacante y enfermedad), lo cual podría comportar la nulidad de todas las medidas suscritas por Sánchez.
Dos ruedas de prensa
Estas imprudentes manifestaciones del alcalde motivaron dos reacciones inmediatas: de la oposición y de Soriano.
Los cinco portavoces de la oposición convocaron una rueda de prensa, el viernes a las 11,15 h, donde acusaron al alcalde de mentir y le recordaron que sobre su persona penden nueve imputaciones por graves delitos en el ejercicio de su cargo. El quinteto opositor se reiteró en la exigencia del cumplimiento de las mociones del pleno que le instan a dimitir y en denunciar la ruptura de las reglas de juego democráticas que supone incumplir un acuerdo mayoritario del pleno municipal.

A las preguntas de los periodistas sobre qué harían si Bustos decidiese regresar a la alcaldía, dejaron caer que esto no les dejaría otra opción que presentar una moción de censura.
El PSC respondió con otra rueda de prensa a las 13h. El triplete formado por los ediles Juan Carlos Sánchez, Montserrat Capdevila y Ramon Burgués, encargados de comparecer ante los medios de comunicación desde el inicio de la crisis mercurial, fueron arropados previamente por la ejecutiva local del partido y algunos miembros de la dirección comarcal.
Sánchez despejó el gran interrogante de la jornada al afirmar que Bustos no pensaba reincorporarse a la alcaldía y recordó que la alcaldía accidental expira el 7 de febrero, dos días después del pleno. No obstante, aseguró que Bustos no descarta a volver a ejercer plenamente sus funciones antes de esta fecha, dependiendo del informe del secretario municipal. Concluyó su alegato pidiéndole, en nombre del partido y del grupo socialista, que regrese lo más pronto posible a la alcaldía.

Capdevila reprodujo desde su tableta las declaraciones de Artur Mas a Josep Cuní sobre la presunción de inocencia y la condición de imputados respecto a los casos Millet y las ITV de Oriol Pujol. La diputada recurrió innecesariamente al manido y éticamente reprobable argumento del “Y tú más”.
Soriano sale a la palestra
Las imprudentes declaraciones del alcalde motivaron la inmediata reacción de Jordi Soriano que compareció ante los medios de comunicación para romper su silencio y defenderse de las acusaciones del alcalde que le condenan al papel de chivo expiatorio de la trama corrupta. Una situación semejante a la de Diego Torres, socio de Iñaki Urdargarín en el caso Noos que salpica a la familia real española.
De momento, el ex edil del PP sólo ha enseñado la patita. De sus declaraciones se desprende que está dispuesto a tirar de la manta si el alcalde persiste en su actitud de hacerle comer todo el marrón.
Se mostró particularmente dolido porque el alcalde no le conceda la misma presunción de inocencia que tan ardientemente profesa para él mismo y sus compañeros de partido. Sin embargo, no quiso romper puentes con Bustos, acusando a Nicolás Giner y Carme García, cuyas denuncias a los Mossos d’Esquadra pusieron en marcha las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción, de maquinar una conspiración para destruirlos a ambos.
Moción de censura
Desde el punto de vista político se estrechan, como en un embudo, las salidas a la crisis mercurial de la hoy se cumplen justamente dos meses. En síntesis, las opciones se reducen a dos: o el PSC aparta a los cargos públicos imputados y procura reconstruir el gobierno local bajo la dirección de un alcalde o una alcaldesa no imputada o se verá sometida a una moción de censura.
Ciertamente, la heterogeneidad ideológica de las fuerzas que componen la oposición complica esta segunda alternativa. Sin embargo, mientras más tiempo se demoren los socialistas en apartar a los cargos públicos imputados del poder, más se cohesionará la oposición, facilitando las condiciones políticas de un complejo acuerdo sobre la moción de censura, empezando por la persona que ostentaría la alcaldía.

Con las finanzas municipales quebradas y sometidas al Plan de Ajuste del Ministerio de Hacienda, a la ciudad, sumida en una profunda recesión económica de durísimas consecuencias sociales, se plantean tres tareas ineludibles:
1. La regeneración democrática del llamado “estilo Bustos”, de sus métodos clientelares y caciquiles, que bordean lo inadmisible en una sociedad democrática.
2. La limpieza a fondo de todas las presuntas irregularidades en la contratación de obras y servicios públicos para erradicar cualquier sospecha de corrupción.
3. Las medidas urgentes para paliar los terribles efectos sociales de la recesión económica sobre las clases asalariadas.
Estas tres tareas son ineludibles y deberán ser afrontadas o bien por un gobierno socialista limpio de imputados, con el apoyo del algún/nos grupos de la oposición o bien por un ejecutivo de coalición sustentado por los cinco grupos opositores, tras una presentar una moción de censura.

A medida que evoluciona la crisis desciende la credibilidad del equipo de gobierno y se agota el tiempo para que el PSC pueda encarar estas tres tareas impostergables y crecerá la posibilidad de la segunda opción.
El levantamiento de la parte del secreto del sumario que afecta a los políticos marcará el punto de inflexión de la solución de estos interrogantes. Eso, claro está, si Bustos no comete el error de volver a la alcaldía lo cual forzaría la moción de censura.
