‘L’estat de la ciutat (103)’: A vueltas con la unidad de las izquierdas

L’ESTAT DE LA CIUTAT

Las recientes elecciones europeas han acelerado extraordinariamente los movimientos políticos de cara a las municipales de mayo de 2015. Esto es particularmente visible en las fragmentadas fuerzas a la izquierda del PSC.

El ejemplo más notable de ello es la propuesta Guanyem Barcelona, auspiciada por Ada Colau, ex portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Guanyem se presentó el pasado jueves en Barcelona. Se trata de un proyecto dirigido a ICV-EUiA, CUP y Podemos pero también a otras organizaciones como Procés Constituent o 15M y donde tendrían cabida la militancia de colectivos como la PAH o los Iaoflautes, así como otras plataformas sociales y vecinales.

Está por ver si esta propuesta tiene éxito. Lo cierto es que a esta convocatoria asistieron dirigentes ecosocialistas como Joan Herrera, de la izquierda independentista como David Fernández y el eurodiputado de Podemos Pablo Echenique. Ello indica el interés de estas formaciones por explorar una alternativa que, de cuajar, cuenta con muchas posibilidades de obtener un excelente resultado electoral e, incluso, alzarse como primera fuerza política de la capital de Catalunya.

Además, sobre las direcciones de estas formaciones pesa el temor de ser estigmatizados de torpedear una alternativa unitaria, cuando existe una gran presión de sus bases sociales y electorales en esta dirección. Esto a pesar de las reticencias expresadas por la CUP de confluir con una formación como Iniciativa, que durante muchos años estuvo gobernando la ciudad en coalición con los socialistas.

De hecho, una fórmula unitaria semejante ha cosechado un gran éxito en Grecia, donde la coalición de izquierdas Syriza, formada por diversos grupos políticos, se ha alzado con la victoria en las europeas.

Panorama local

En Sabadell tanto Procés Constituent como la plataforma Unir l’esquerra alternativa trabajan en esta dirección. De momento, se observa la formación de dos polaridades. Por un lado, la tendencia en ICV y EUiA a recomponer la coalición rota a nivel local semanas después de las anteriores municipales. Por otro, el proceso de confluencia entre Entesa per Sabadell, CUP y MPS en torno al proyecto de Crida per Sabadell (más info: ‘Entesa y CUP caminen cap a una candidatura conjunta‘). A estas dos polaridades podría añadirse la de Podemos que logró en las europeas 5.177 votos (7,1 por ciento) y que si repitiesen este resultado en las municipales de mayo de 2015 podrían obtener uno o dos concejales.

De la ronda de conversaciones mantenidas por los dos colectivos que impulsan la construcción de una candidatura unitaria con dichas formaciones se traslucen las enormes dificultades para que estas fuerzas confluyan en una misma lista. No sólo por las diferencias ideológicas y los intereses partidistas, sino por su diversa composición sociológica unida a los desencuentros personales de sus dirigentes incrementadas por un pasado de enfrentamientos.

En primera lectura, la fuerza que parece más dispuesta a explorar las posibilidades de un acuerdo de esta naturaleza es Iniciativa (más info: ‘ICV fa una crida a les esquerres per anar junts a les eleccions‘) y la menos proclive es Crida per Sabadell. Ahora bien, ICV tiene un lastre: durante los anteriores mandatos no se ha distinguido por buscar la confluencia con otras formaciones de izquierda y ha estado más pendiente de la política institucional que de desarrollar acciones de movilización política y cívica en la calle. Por su parte, Crida per Sabadell no parece dispuesta a ampliar su política de alianzas más allá de sus fronteras sociológicas e ideológicas. Da la impresión que sus propuestas van más destinadas a ejercer la oposición que a proyectarse como alternativa de gobierno.

En una posición intermedia se situaría EUiA que, en abstracto, se muestra partidaria de un amplio acuerdo de las izquierdas, pero que, en la práctica, plantea una serie de condiciones que pueden dificultarlo hasta el punto de hacerlo imposible. Además, si de ICV y Entesa conocemos su fuerza electoral, esto es una incógnita en el caso de EUiA, que concurrió junto a ICV en las pasadas municipales.

Por lo que respecta a Podemos, presentado esta semana en Sabadell (más info: ‘Primera asamblea abierta de Podemos‘) es pronto para pronunciarse. Según sus dirigentes estatales están dispuestos a explorar fórmulas unitarias para hacerse con el gobierno de las instituciones, aunque tampoco puede descartarse que quieran marcar perfil propio y presentarse en solitario en las municipales para medir su fuerza electoral. Sobre todo si no resulta posible la confluencia con las otras formaciones locales de izquierda. Ahora bien, su posición de fuerza emergente y sin pasado político, puede hacerle jugar un papel determinante como mediadora entre ambas polaridades.

Contrarreloj

Las fórmulas unitarias tienen fecha de caducidad. Tras el receso de las vacaciones estivales, a lo más tardar en octubre, las maquinarias electorales de los partidos se pondrán en marcha y habrá expirado el tiempo de operaciones de esta naturaleza.

La profunda crisis en el PSC se incrementa en Sabadell por los efectos del caso Mercurio. Es más, sus implicaciones pueden superar el ámbito municipal y salpicar a numerosos alcaldes y regidores socialistas según se deprende de la nueva pieza del sumario abierta por los presuntos sobresueldos en la Federació de Municipis de Catalunya (más info: ‘Investiguen si més de 40 càrrecs públics haurien cobrat un sou encobert de la FMC‘).

En efecto, tras la derrota en las primarias de Marta Farrés, la maquinaria del partido se ha puesto al servicio de Josep Ayuso, cuyo proyecto se orienta inequívocamente en estricta continuidad con las prácticas y métodos del bustismo.

Este panorama favorece que una candidatura unitaria tenga grandes posibilidades de ganar las municipales. De este modo, desde la izquierda, se podría emprender la lucha contra los efectos sociales de la crisis económica así como iniciar la postergada regeneración democrática y limpieza de la administración local que el PSC ha sido incapaz de realizar. Una oportunidad histórica perdida por la dirección del partido que no ha estado a la altura de las circunstancias, constituyendo una gestora, pero también del alcalde Juan Carlos Sánchez que no ha querido o podido jugar este papel.

Condiciones y requisitos

La formación de una lista unitaria de la izquierda exige una serie de requisitos que parece difícil puedan concurrir con un margen temporal tan limitado.

En primer lugar, habría de existir una coincidencia en el programa político, lo cual quizá sería la menor de las dificultades. En segundo lugar, un acuerdo de funcionamiento interno en clave radicalmente democrática, de abajo a arriba,  alejado de las prácticas burocráticas de los partidos tradicionales que debería servir para elegir a las personas que habrían de figurar en la candidatura común. Lo cual se presenta, en estos momentos, como un obstáculo casi insalvable. Finalmente, serían precisas altas dosis de generosidad y confianza mutua que actualmente no se dan, pues no ha existido el trabajo político común que es la base material para que éstas puedan aflorar. Por el contrario, un análisis de la trayectoria de las fuerzas implicadas nos devuelve una imagen de desconfianza y sectarismo.

A pesar de estos graves imponderables, sería deseable que, antes de desechar la opción de la candidatura unitaria, las fuerzas políticas implicadas tuviesen una reunión cara a cara donde planteasen las condiciones mínimas para explorar un acuerdo de coalición electoral.

Foto portada de izquierda a derecha y de arriba a abajo: presentación de Podemos, Consejo Político de EUiA Sabadell, acto de ICV a favor de la unidad de las izquierdas y presentación de la Crida per Sabadell.