Foto portada: el futuro políticosocial de la ciudad se juega entre la calle, los tribunales y el consistorio.

‘L’estat de la ciutat (107)’: Balance y perspectivas del curso político

L’ESTAT DE LA CIUTAT

Dentro de un año por estas fechas ya se habrán celebrado las elecciones municipales y la ciudad tendrá un nuevo gobierno. La mayoría de fuerzas políticas son conscientes que el ciclo político del bustismo toca a su fin, aunque con la incertidumbre de cuál será la combinación que permita la salida de esta etapa de la historia local.

El PSC es la única excepción, pues pretende prolongar este periodo a través del alcaldable bustista Josep Ayuso. Un error estratégico que posiblemente provocará un notable descenso electoral y la pérdida de la alcaldía. En efecto, si Marta Farrés hubiese ganado las primarias y hubiera emprendido una operación de regeneración del partido y de limpieza de la administración local existía alguna posibilidad de mantenerse en el poder, mediante pactos con otras fuerzas políticas. Ahora, a pesar de la intensa campaña propagandística a favor del Ayuso, resulta sumamente improbable que el PSC pueda encontrar socios de gobierno. Por tanto, la regeneración del partido sólo se producirá cuando sean apeados del poder.

El presente curso político ha estado en gran medida determinado por los efectos de los avatares judiciales del caso Mercurio que estrechan el círculo en torno a Manuel Bustos y sus acólitos.

Ello se ha evidenciado con el mantenimiento de las imputaciones en la pieza de Montcada i Reixac que afecta a los hermanos Bustos, al diputado Daniel Fernández y a la alcaldesa del municipio. Actualmente se está pendiente que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) redacte el auto de procesamiento para la apertura de juicio oral y los cuatro imputados pasen a la condición de acusados, lo cual si el PSC cumple con su código ético debería comportar el abandono de sus cargos públicos (más info: ‘La fiscalía pide dos años de cárcel para los hermanos Bustos, Daniel Fernández y la alcaldesa de Montcada‘).

Además, en este curso político se ha producido la imputación de la ex teniente de alcalde y diputada Montserrat Capdevila  y se ha abierto una investigación sobre Paco Fernández, gerente del Consorci de Residus del Vallès Occidental, a quien la plataforma Sabadell Lliure de Corrupció, como acusación popular, ha pedido su imputación.

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Executiva de la FMC, en el año 2011. Todos están imputados.

Sin embargo, el punto de inflexión del caso han sido las presuntas irregularidades en el cobro de retribuciones de los miembros del comité ejecutivo de la Federació de Municipis de Catalunya (FMC), donde están presuntamente implicados 44 alcaldes y alcaldesas de todas las formaciones políticas, excepto CUP y C’s, que ha provocado que el caso Mercurio pase de ser un asunto local para devenir un tema de ámbito nacional. Finalmente la jueza instructora ha decidido imputar a 40 alcaldes y alcaldesas, a expensas que el caso derive al Tribunal Supremo o al TSJC dada la condición de aforados de cuatro de los presuntos implicados (más info: ‘La jutgessa del cas Mercuri imputa 40 càrrecs públics per delictes contra l’administració pública‘).

Aquí debemos resaltar el papel de la plataforma Sabadell Lliure de Corrupció que está contribuyendo de modo notable a profundizar en las ramificaciones de un caso que rebasa las fronteras de la ciudad.

Justamente el escándalo político y mediático de la FMC comportó el anuncio de Manuel Bustos de retirada de la política y de sus cargos públicos, que aún no se ha verificado, y deja en una precaria situación a los dos ediles imputados, Paco Bustos y Joan Manau. Una circunstancia que obligará a recomponer por cuarta vez el grupo municipal socialista tras los abandonos de Maria Ramoneda, Ricard Estrada y Montserrat Capdevila.

Descomposición y parálisis

A esta situación de descomposición política dentro del partido y del grupo municipal se une la parálisis de la administración local. Justamente cuando la situación de crisis económica, social, política y moral que experimenta la ciudad exigiría un gobierno fuerte y con las ideas claras.

Esto se puso de manifiesto con la intervención de las finanzas locales sometidas al Plan de Ajuste del Ministerio de Hacienda y más recientemente la situación crítica que padece la empresa municipal de vivienda VIMUSA, que podría entrar en concurso de acreedores antes de finalizar el año, mientras el gobierno local es incapaz de presentar un Plan de Viabilidad, reclamado por el conjunto de la oposición, para salvarla.

El Rebost Solidari de Sabadell da comida a más de 2.000 familias. Autor: J.d.A.
La crisis se frena pero no se reduce. El Rebost Solidari da comida a miles de familias. Autor: J.d.A.

Esta perspectiva resulta congruente con el proceso de desaparición de instituciones señeras de la vieja ciudad-fábrica que la crisis se está llevando por delante. Así ocurrió con Caixa Sabadell/Unnim absorbida por el BBVA, la Companyia d’Aigües de Sabadell (CASSA) adquirida por Agbar, filial de la multinacional francesa Suez, la compra del Centre d’Esports Sabadell por un grupo japonés o el control del parque empresarial de Sant Pau de Riu-sec por el BBVA tras la liquidación de la promotora Vantoureix.

Paisaje preelectoral

Las elecciones europeas del 25 de mayo, aunque no son extrapolables a las municipales de mayo del 2015, proporcionan valiosos indicios sobre las tendencias de fondo del electorado local.

Los principales datos de los comicios fueron el hundimiento del PSC, que perdió la mitad de su electorado, pasado de primera a tercera fuerza política, la victoria de ERC que, por primera vez en todas las convocatorias realizadas desde la reinstauración de la democracia, se situó como primera fuerza política en la ciudad y el ascenso de Podemos (más info: ‘ERC guanya les europees a Sabadell‘).

El escrutinio revela que el próximo mandato puede estar determinado por una elevada fragmentación de las fuerzas políticas representadas en el consistorio, con nuevas fuerzas políticas hasta ahora sin representación municipal como ERC, Ciutadans y Podemos, que obligarían a suscribir pactos de tres o cuatro bandas para formar un ejecutivo local estable.

La única incógnita a despejar radica en la eventual formación de una candidatura unitaria de las fuerzas a la izquierda del PSC (ICV, EUiA, Entesa, CUP y Podemos) auspiciada por el Procés Constituent y el colectivo Unir a l’esquerra alternativa. Una fórmula que si cuajase podría alzarse como primera fuerza política de la ciudad y en torno a la cual se articularían los pactos de gobierno del futuro Consistorio.

Sabadell Lliure de Corrupció
La plataforma Lliure de Corrupció lidera la acusación popular en Mercurio. Autor: J.d.A.

Ahora bien, esta opción está prácticamente descartada tras la negativa de Entesa, CUP y MPS, articulados en torno a la plataforma Crida per Sabadell, a participar en una operación de esta naturaleza. Las disputas en la plataforma Sabadell Lliure de Corrupció derivadas de la oposición de ERC, ICV y EUiA a imputar a todos los alcaldes y alcaldesas implicados en el cobro de presuntos emolumentos ilegales ha contribuido aún más a distanciar a estas formaciones. En especial si tenemos en cuenta que esta plataforma era prácticamente el único espacio de colaboración y coincidencia entre ellas. Donde por cierto, ICV no ha actuado de modo coherente, al amenazar con abandonarla si se pedía la imputación de sus ediles, para luego rectificar. Sin duda, ante el temor de arrostrar el coste político que hubiera significado salir de una acusación popular, justamente cuando fueron las denuncias de esta formación las que pusieron en marcha las investigaciones policiales y judiciales de Mercurio.

La perspectiva de dos listas a la izquierda del PSC deja el campo libre para una eventual confluencia entre ICV-EUiA y Podemos o entre Crida per Sabadell y Podemos. Sin embargo, no es descartable que, en vista que las formaciones de la izquierda alternativa se presentan en dos listas separadas, Podemos opte por presentarse en solitario para probar su fuerza electoral.

Este panorama político es un reflejo de la decadencia y la profunda crisis que, a todos los niveles, experimenta la ciudad. Al final de la dictadura, el PSUC se perfiló con claridad como la alternativa política para dirigir Sabadell tras la descomposición del régimen franquista. En 1999, tras la decisión de Antoni Farrés de no optar a la reelección, el PSC comandado por Manuel Bustos tuvo la habilidad de presentarse como el recambio político tras dos décadas de hegemonía del PSUC/IC. Ahora, cuando se multiplican los signos de un cambio de ciclo político y económico, no se atisba una alternativa para iniciar una nueva etapa en la vida pública de la ciudad. La opción con más posibilidades hubiera sido la protagonizada por una candidatura unitaria de izquierdas que, a estas alturas, no parece viable.

CiU Sabadell
CiU Sabadell hizo balance de curso político este semana. Autor: J.d.A.

Esta tesitura alimenta las esperanzas de CiU de devenir la primera fuerza política de la ciudad y convertirse en el eje de un pacto de gobierno que le otorgue la alcaldía. Sin embargo, la federación nacionalista sólo puede contar de momento con el apoyo de ERC que, aunque consiga representación en el consistorio, podría resultar insuficiente para formar un gobierno estable y necesitaría para ello de uno o dos socios adicionales.

Prioridades políticas

La múltiple crisis que experimenta la ciudad: económica, social, política y ética, exige que en el próximo mandato las fuerzas políticas que se alíen para formar gobierno encaren tres cuestiones esenciales.

· La regeneración política y la limpieza de la administración local. Se trata de una tarea ineludible tras el estallido del caso Mercurio que el PSC no ha querido encarar y que tendrá que ser realizada por las fuerzas políticas que en el próximo mandato compongan el equipo de gobierno.

· La lucha contra los efectos sociales de la crisis económica. Sabadell experimenta una situación de emergencia social como es perceptible en muchos barrios de la ciudad. Por ello resulta imprescindible plantear como prioritaria la articulación de un programa de medidas de choque para paliar estos terribles efectos sociales.

· Modelo de ciudad. La crisis terminal de la ciudad-fábrica condujo a Farrés a plantear la alternativa de la ciudad de servicios, que no acabó de funcionar. La investidura de Bustos coincidió con la expansión del sector inmobiliario como motor de la economía, que nos ha precipitado en la actual crisis. En las actuales circunstancias resulta prioritario abrir un profundo debate sobre las opciones de Sabadell ante una eventual salida de la crisis.

En cualquier caso, tras el receso de las vacaciones estivales y la Festa Major, las fuerzas políticas de la ciudad entrarán en una precampaña electoral que se augura dura y larga derivada de  las incertidumbres políticas sobre quien ocupará el poder tras las municipales y la dureza de la situación social.

Foto portada: el futuro políticosocial de la ciudad se juega entre la calle, los tribunales y el consistorio.