Foto portada: Serracant, al ple, després de ser increpat pels treballadors. Autor: J.d.A.

Análisis. ‘Balance político del 2018 y perspectivas para el 2019’

Aquí se esboza un balance, desde el punto de vista político, del año  2018 y las perspectivas para el año que entra determinado por las inciertas perspectivas de las elecciones municipales y europeas del 26 de mayo.

El año que ahora finaliza es el último completo de este mandato de transición en el que ERC, Crida per Sabadell, Unitat pel Canvi y Guanyem Sabadell formaron un gobierno municipal con la misión de pasar página de era Bustos. Entonces se abrió una ventana de oportunidad para que estas formaciones se consolidasen en el poder.

No obstante, sus notables deficiencias en la gestión municipal, sin un claro liderazgo político, así como sus tensiones y divisiones internas, como se manifestó en la renuncia de Joan Berlanga al cargo de portavoz del gobierno, en las discrepancias en el conflicto de SMATSA o respecto al proceso soberanista, preludian un cambio en el ejecutivo local en las elecciones municipales del próximo 26 de mayo.

El caso Mercurio produjo, entre sus muchos efectos colaterales, una cierta judicialización de la vida pública de Sabadell. En el 2018 se archivaron las investigaciones abiertas contra el alcalde Maties Serracant por el caso de Cal Balsach y contra el socialista Josep Ayuso por el caso Ca n’Alzina. En sentido contrario, se produjeron las imputaciones en la pieza de SMATSA contra los concejales socialistas Ana Carrasco y Cristian Sánchez que derivaron en su renuncia al acta de regidor. Y la querella de SMATSA provocó la imputación del propio Serracant, los concejales Xavi Guerrero y Lluis Perarnau, el exconcejal Albert Boada y algunos funcionarios. También, en este año se dictó sentencia contra Manuel Bustos por el caso de las multas con una condena de tres años, que podría conducirle a prisión y ésta fuese ratificada por el Tribunal Supremo, como ocurrió en la pieza de Montcada por la que fue condenado a 16 meses de prisión.

Manuel Bustos sortint dels jutjats Autor: David B.
El exalcalde Bustos sigue enmarañado en los tribunales. Autor: David B.

Desde el punto vista político, el 2018 ha sido un año que ha mostrado las limitaciones tanto del proceso soberanista donde los dos alcaldes de este mandato, Juli Fernández (ERC) y Maties Serracant (Crida), se implicaron a fondo, como de la gestión del equipo de gobierno. En el primer apartado, este año ha significado un periodo de reflujo respecto al año anterior marcado por el referéndum del 1 de octubre, la declaración unilateral de independencia y la aplicación del artículo 155 de la Constitución. En 2018 el movimiento secesionista se ha centrado más en la reclamación de libertad de los políticos presos que en la reclamación de la independencia.

Enganxina repartida durant l'acte. Autor: David B:
‘Free Forcadell’ pidió la liberación de la sabadellense en septiembre. Autor: David B:

A nivel local, este reflujo se ha traslucido en las acciones escasamente afortunadas de los CDR como la efímera ocupación del Ayuntamiento o la plantada de cruces amarillas en el Parc Catalunya. Tampoco prosperaron las mociones auspiciadas por PDeCat y ERC para cambiar la denominación de las plazas de España y Antoni Llonch respectivamente por la de 1 d’octubre. Incluso, tras una larga polémica con Ciutadans, el retrato del expresident Carles Puigdemont ha sido substituido en la sala de plenos porel del president vicario Quim Torra. Ello después del rocambolesco episodio de la desaparición y reaparición del retrato del monarca Felipe VI. Sin embargo, la circunstancia que el juicio contra los líderes independentistas en prisión se celebre en plena precampaña electoral podría relanzar las protestas de las formaciones independentistas, pero también reforzar las posiciones de partidos radicalmente contrarios a la secesión como Cs.

Foto portada: membres del CDR al vestíbul de l'Ajuntament de Sabadell. Autor: David B.
Miembros del CDR en el vestíbulo municipal, en junio. Autor: David B.

En el ámbito de la gestión municipal, el 2018 ha estado determinado por el conflicto entre la administración local y SMATSA que ha señalado los límites de las ambiciosas propuestas iniciales de municipalización de empresas externalizadas que al final sólo han afectado a la grúa y la zona azul.

El conflicto de SMATSA se ha saldado con un armisticio entre ambas partes, pero donde la empresa concesionaria sale ganando, ante el temor que el contencioso derivase en una huelga de recogida de basuras en las fiestas de Navidad, cuando más residuos se generan. Y todo entre la manifiesta división entre los miembros del equipo de gobierno, como se visualizó en el pleno de noviembre cuando Unitat pel Canvi y Guanyem votaron a favor de una moción sobre el tema de C’s.

Manifestació per la Rambla. Autor: David B.
Manifestación por la Rambla de trabajadores de SMATSA. Autor: David B.

Tampoco en otros ámbitos de la gestión municipal el quatripartito puede presentar una brillante hoja de servicios. Sólo por poner algunos ejemplos, el tema del Passeig continúa pendiente, apenas se ha avanzado en la cuestión de la memoria histórica, con las únicas salvedades del cambio de nombre de calle Alfonso XIII y la retirada del monolito en memoria del alcalde franquista Josep Maria Marcet en la plaza que continúa llevando su nombre. El tema del cuartel de la Guardia Civil permanece sin resolver; así como los de otros equipamientos como la residencia del sur.

Ahora bien, quizá el aspecto más inquietante de estos déficits en la gestión se halle en la confesión del alcalde Serracant en la Cambra de Comerç (“Ens falten projectes“) sobre la falta de un proyecto de ciudad y cuando tampoco parece que el resto de fuerzas políticas en la oposición dispongan de propuestas respecto al modelo de ciudad. Ello cuando se multiplican los signos de decadencia de Sabadell como se ha puesto de relieve con la partida del Museu del Gas, el cierre de Alliance Française y la crisis agónica de la Fundació Bosch i Cardellach.

Foto portada: l'alcalde de Sabadell, Maties Serracant, i el president de la Cambra de Comerç, Antoni Maria Brunet, aquest dimecres. Autor: J.d.A.
Serracant, en la Cambra de Comerç. Autor: J.d.A.

En otro orden de cosas, se han multiplicado los enfrentamientos entre el autodenominado ‘gobierno de transformación’ y el movimiento vecinal, cuyo ejemplo emblemático es la declaración de persona non grata del regidor de Acción Social, Gabriel Fernández (ERC), por parte de la Plataforma por la Residencia Pública del sur. O en la falta de cintura mostrada con el problema de la plaga de chinches en el barrio de Espronceda.

Da la impresión que entre las formaciones del cuatripartito se ha extendido la sensación de fortaleza asediada, como revela el cierre de las puertas de la sala de pleno cuando arrecian las protestas vecinales o laborales.

Inciertas perspectivas electorales

El año 2019 estará marcado, desde el punto de vista político, por la cita con las urnas del 26 de mayo. Unos comicios que se presentan sumamente abiertos y con muy inciertas perspectivas sobre quien será el que ocupe la alcaldía de aquí seis meses.

Durante mucho tiempo, las elecciones municipales en Sabadell fueron un puro trámite. Así durante las dos décadas que Antoni Farrés ostentó la alcaldía (1979-1999) nadie dudaba que continuaría en el cargo. Esta dinámica se rompió en los comicios de 1999 cuando Manuel Bustos y Maria Dolors Calvet se disputaron la alcaldía y se impuso el primero por la mínima diferencia de 99 votos. Desde entonces hasta las elecciones locales del 2015 se impuso la misma lógica pues era seguro que Bustos sería reelegido alcalde.

Juli Fernàndez, d'ERC, i Maties Serracant, de la Crida per Sabadell. Autor: J.d.A.
Fernàndez y Serracant, dos alcaldes para un mandato. Autor: J.d.A.

En los comicios del 2015 se produjeron dos fenómenos novedosos en la vida política local. Por un lado, la elevada fragmentación de las fuerzas representadas en el Consistorio. Por otro lado, por primera vez, el alcalde no era el representante de la lista más votada, sino que lo han sido Juli Fernández, de la tercera formación en número de votos, y Maties Serracant, de la cuarta. De hecho era imposible que lo fuera Josep Ayuso (PSC), el líder de la candidatura más votada, pues el nítido mensaje de las urnas –como mostró su espectacular caída de 13 a cinco ediles- fue que el PSC, responsable del caso Mercurio y que no había realizado una regeneración interna, fuera desalojado del poder. La falta de capacidad política de la segunda lista más votada, Unitat pel Canvi, liderada por Joan Berlanga, impidió, en dos ocasiones, que accediese a la alcaldía.

¿Cuántas candidaturas habrá en mayo?

Los próximos comicios locales se plantearán con una plétora de ofertas electorales con la anunciada presencia de dos listas de extrema derecha, españolista e independentista, como Vox y Som Sabadell respectivamente, una candidatura vecinal independiente, la Plataforma Ciutadana Per Sabadell pero formada por miembros que estuvieron en la órbita del PSC. Además es más que probable que, en el espacio independentista, concurra la lista de Primàries Sabadell, que invocando la unidad incrementará la división de las formaciones secesionistas. Y, como en los últimos comicios, también se presentará la formación animalista PACMA.

Foto portada: el primer tinent d'alcalde, Joan Berlanga. Autor: David B.
Berlanga, portavoz de UpC. Autor: David B.

Por otro lado, el espacio de los Comunes ahora representado en el Consistorio por Unitat per Canvi y Guanyem Sabadell, podría multiplicarse si finalmente Joan Berlanga lidera la lista formada por ICV con militantes de EUiA y Podem, y Marta Morell hace lo propio con otros miembros de Podem y EUiA que cuenta con el apoyo de la dirección catalana de esta última formación. A la sopa de siglas se sumaría la oferta de Ara Sabadell, encabezada por el concejal y ex secretario general de Podem, Ramon Vidal. Ello podría comportar que ese espacio con actualmente seis concejales viera reducida notablemente su representación en el Consistorio. No sólo porque la ley d’Hondt perjudica objetivamente la fragmentación de los espacios electorales, sino porque ante esta exagerada división muchos electores de estas opciones podrían abstenerse o votar por otras formaciones. Colateralmente, esta implosión del espacio de los Comunes podría comprometer la actual mayoría absoluta de las fuerzas que componen el cuatripartito en el poder municipal.

La concurrencia entre una baja participación, que en las municipales suele rondar el 50 por ciento del censo electoral, y tan elevada fragmentación de ofertas electorales puede provocar efectos imprevisibles. Así, Vox podría no obtener representación en el Consistorio pero sus votos serían determinantes para hacer que el PP perdiese su representación municipal. Del mismo modo, la Plataforma Ciutadana Per Sabadell podría restar alguna acta de regidor al PSC y Primàries Sabadell perjudicar tanto a la lista Junts per Sabadell (marca local del PDeCat) como a ERC.

Marta Farrés
Marta Farrés liderará el PSC. Autor: J.d.A.

Con este panorama resulta sumamente complicado realizar previsiones mínimamente fiables. Además, si tenemos en cuenta que las municipales coincidirán con las europeas, lo cual, en principio, favorece a las grandes formaciones y con el eventual, efecto arriba apuntado, del juicio a los líderes independentistas.

¿Cuál será la lista más votada?

En este contexto, tendrá suma importancia para acceder a la alcaldía tanto quién sea la fuerza más votada, como su capacidad para forjar pactos postelectorales. En principio tres formaciones tendrían esa capacidad. El PSC podría recuperarse de sus malos resultados en las anteriores municipales como precio del caso Mercurio y aumentar su representación en el Consistorio. ERC podría aglutinar el voto útil independentista.  Finalmente, Cs está en disposición de capitalizar tanto las deficiencias en la gestión del equipo de gobierno en los barrios y también agrupar el voto antiindependentista en una ciudad que no cuenta con una mayoría social secesionista.

En definitiva, cuando arranque la precampaña electoral después de las fiestas navideñas, todas las opciones estarán abiertas.

Foto portada: Serracant, entrando al ple increpado por la plantilla de SMATSA ante la presencia de militantes de la Crida. Autor: J.d.A.